Daniel 2

spav1602p (SPAV1602P) vs ARIB

Sair da comparação
ARIB Almeida Revisada Imprensa Bíblica
1 Y|strong="H3068" EN|strong="H5921" el|strong="H5921" segundo|strong="H8147" año|strong="H8141" del|strong="H5921" reinado|strong="H4438" de|strong="H5921" Nabucodonosor|strong="H5019", soñó|strong="H2492" Nabucodonosor|strong="H5019" sueños|strong="H2472", y|strong="H5921" perturbóse su espíritu|strong="H7307", y|strong="H5921" su sueño|strong="H2472" se|strong="H1961" huyó de|strong="H5921" él|strong="H5921".
1 Ora no segundo ano do reinado de Nabucodonosor, teve este uns sonhos; e o seu espírito se perturbou, e passou-se-lhe o sono.
2 Y|strong="H3068" mandó el rey|strong="H4428" llamar|strong="H7121" magos|strong="H2748", astrólogos, y encantadores, y caldeos|strong="H3778", para que mostrasen al|strong="H4428" rey|strong="H4428" sus sueños|strong="H2472". Vinieron|strong="H5046" pues, y se presentaron delante|strong="H6440" del rey|strong="H4428".
2 Então o rei mandou chamar os magos, os encantadores, os adivinhadores, e os caldeus, para que declarassem ao rei os seus sonhos; eles vieram, pois, e se apresentaram diante do rei.
3 Y|strong="H3068" el|strong="H1992" rey|strong="H4428" les|strong="H1992" dijo: He soñado un sueño|strong="H2472", y mi espíritu|strong="H7307" se|strong="H3045" ha pertur­bado por|strong="H4428" saber|strong="H3045" el|strong="H1992" sueño|strong="H2472".
3 E o rei lhes disse: Tive um sonho, e para saber o sonho está perturbado o meu espírito.
4 Entonces hablaron|strong="H1696" los caldeos|strong="H3778" al|strong="H4428" rey|strong="H4428" en lengua aramea: Rey|strong="H4428", para siempre vive|strong="H2418": di|strong="H1696" el sueño|strong="H2493" a|strong="H3068" tus siervos|strong="H5649", y mostraremos la declaración|strong="H6591".
4 Os caldeus disseram ao rei em aramaico: Ó rei, vive eternamente; dize o sonho a teus servos, e daremos a interpretação
5 Respondió|strong="H6032" el rey|strong="H4430" y|strong="H3809" dijo a|strong="H3068" los caldeos|strong="H3779": El negocio se me fue: si|strong="H2006" no|strong="H3809" me mostráis el sueño|strong="H2493" y|strong="H3809" su declaración|strong="H6591", seréis hechos cuar­tos, y|strong="H3809" vuestras casas serán pues­tas por|strong="H4481" muladares.
5 Respondeu o rei, e disse aos caldeus: Esta minha palavra é irrevogável se não me fizerdes saber o sonho e a sua interpretação, sereis despedaçados, e as vossas casas serão feitas um monturo;
6 Y|strong="H3068" si|strong="H2006" mostrareis|strong="H2324" el sueño|strong="H2493" y su declaración|strong="H6591", recibiréis|strong="H6902" de|strong="H4481" mis dones|strong="H4978" y mercedes y grande honra|strong="H3367": por|strong="H4481" tanto, mostradme|strong="H2324" el sueño|strong="H2493" y su declaración|strong="H6591".
6 mas se vós me declarardes o sonho e a sua interpretação, recebereis de mim dádivas, recompensas e grande honra. Portanto declarai-me o sonho e a sua interpretação.
7 Respondieron|strong="H6032" la segunda vez, y dijeron: Diga el rey|strong="H4430" el sueño|strong="H2493" a|strong="H3068" sus siervos|strong="H5649", y mostraremos su declaración|strong="H6591".
7 Responderam pela segunda vez: Diga o rei o sonho a seus servos, e daremos a interpretação.
8 El rey|strong="H4430" respondió|strong="H6032", y dijo: Yo conozco ciertamente|strong="H3330" que|strong="H1768" voso­tros ponéis dilaciones|strong="H5732", porque|strong="H1768" veis|strong="H2370" que|strong="H1768" el negocio se me ha ido.
8 Respondeu o rei, e disse: Bem sei eu que vós quereis ganhar tempo; porque vedes que a minha palavra é irrevogável.
9 Si|strong="H2006" no|strong="H3809" me mostráis el|strong="H1932" sueño|strong="H2493", un solo decreto será para vosotros. Ciertamente preparáis respuesta|strong="H4406" mentirosa|strong="H3538" y|strong="H3809" perversa que|strong="H1768" decir delante|strong="H6925" de|strong="H1768" mí|strong="H6925", entre|strong="H5705" tanto que|strong="H1768" se muda el|strong="H1932" tiempo|strong="H5732": por|strong="H1768" tanto, decid­me el|strong="H1932" sueño|strong="H2493", para que|strong="H1768" yo entien­da que|strong="H1768" me podéis mostrar|strong="H2324" su interpretación.
9 se não me fizerdes saber o sonho, uma só sentença será a vossa; pois vós preparastes palavras mentirosas e perversas para as proferirdes na minha presença, até que se mude o tempo. portanto dizei-me o sonho, para que eu saiba que me podeis dar a sua interpretação.
10 Los caldeos|strong="H3779" respondieron|strong="H6032" delante|strong="H6925" del rey|strong="H4430", y|strong="H3809" dijeron: No|strong="H3809" hay hombre sobre|strong="H5922" la tierra que|strong="H1768" pueda|strong="H3202" declarar|strong="H2324" el negocio del rey|strong="H4430": demás|strong="H6903" de|strong="H5922" esto|strong="H1836", ningún|strong="H3606" rey|strong="H4430", príncipe|strong="H7229", ni|strong="H3809" señor|strong="H7990", preguntó|strong="H7593" cosa|strong="H4406" semejante|strong="H1836" a|strong="H3068" ningún|strong="H3606" mago|strong="H2749", ni|strong="H3809" astrólogo, ni|strong="H3809" caldeo|strong="H3779".
10 Responderam os caldeus na presença do rei, e disseram: Não há ninguém sobre a terra que possa cumprir a palavra do rei; pois nenhum rei, por grande e poderoso que fosse, tem exigido coisa semelhante de algum mago ou encantador, ou caldeu.
11 Finalmente, el negocio que|strong="H1768" el rey|strong="H4430" demanda|strong="H7593", es singular, ni|strong="H3809" hay quien lo pueda declarar|strong="H2324" delante|strong="H6925" del rey|strong="H4430", salvo|strong="H3861" los dioses cuya|strong="H1768" morada no|strong="H3809" es con|strong="H5974" la carne|strong="H1321".
11 A coisa que o rei requer é difícil, e ninguém há que a possa declarar ao rei, senão os deuses, cuja morada não é com a carne mortal.
12 Por esto|strong="H1836" el rey|strong="H4430" con ira y con grande enojo|strong="H7108", mandó que mata­sen a|strong="H3068" todos|strong="H3606" los sabios|strong="H2445" de Babilonia.
12 Então o rei muito se irou e enfureceu, e ordenou que matassem a todos os sábios de Babilônia.
13 Y|strong="H3068" publicóse el mandamiento, y los sabios|strong="H2445" eran llevados a|strong="H3068" la muerte; y buscaron a|strong="H3068" Daniel|strong="H1841" y a|strong="H3068" sus compañeros para matarlos.
13 saiu, pois, o decreto, segundo o qual deviam ser mortos os sábios; e buscaram a Daniel e aos seus companheiros, para que fossem mortos.
14 Entonces Daniel|strong="H1841" habló|strong="H8421" con consejo y sabiduría a|strong="H3068" Arioc, capitán|strong="H7229" de|strong="H1768" los de|strong="H1768" la guarda del rey|strong="H4430", que|strong="H1768" había salido para matar los sabios|strong="H2445" de|strong="H1768" Babilonia.
14 Então Daniel falou avisada e prudentemente a Arioque, capitão da guarda do rei, que tinha saído para matar os sábios de Babilônia;
15 Habló|strong="H6032" y dijo a|strong="H3068" Arioc capitán del|strong="H4481" rey|strong="H4430": ¿Qué|strong="H1768" es la causa que|strong="H1768" este mandamiento se publica de|strong="H4481" parte|strong="H6925" del|strong="H4481" rey|strong="H4430" tan apresuradamente? Entonces Arioc declaró|strong="H3046" el nego­cio a|strong="H3068" Daniel|strong="H1841".
15 pois disse a Arioque, capitão do rei: Por que é o decreto do rei tão urgente? Então Arioque explicou o caso a Daniel.
16 Y|strong="H3068" Daniel|strong="H1841" entró|strong="H5954", y pidió al|strong="H4481" rey|strong="H4430" que|strong="H1768" le diese tiempo|strong="H2166", y que|strong="H1768" él mostraría al|strong="H4481" rey|strong="H4430" la declaración|strong="H6591".
16 Ao que Daniel se apresentou ao rei e pediu que lhe designasse o prazo, para que desse ao rei a interpretação.
17 Fuese luego Daniel|strong="H1841" a|strong="H3068" su casa|strong="H1005", y declaró|strong="H3046" el negocio a|strong="H3068" Ananías|strong="H2608", Misael|strong="H4333", y Azarías, sus compañe­ros,
17 Então Daniel foi para casa, e fez saber o caso a Hananias, Misael e Azarias, seus companheiros,
18 Para|strong="H5922" demandar misericordias del|strong="H4481" Dios del|strong="H4481" cielo|strong="H8065" sobre|strong="H5922" este|strong="H1836" mis­terio, y|strong="H3809" que|strong="H1768" Daniel|strong="H1841" y|strong="H3809" sus compa­ñeros no|strong="H3809" pereciesen con|strong="H5974" los otros sabios|strong="H2445" de|strong="H4481" Babilonia.
18 para que pedissem misericórdia ao Deus do céu sobre este mistério, a fim de que Daniel e seus companheiros não perecessem, juntamente com o resto dos sábios de Babilônia.
19 Entonces el arcano fue revela|strong="H1541"­do a|strong="H3068" Daniel|strong="H1841" en visión de|strong="H1768" noche|strong="H3916"; por|strong="H1768" lo cual bendijo|strong="H1289" Daniel|strong="H1841" al Dios del cielo|strong="H8065".
19 Então foi revelado o mistério a Daniel numa visão de noite; pelo que Daniel louvou o Deus do céu.
20 Y|strong="H3068" Daniel|strong="H1841" respondió|strong="H6032", y dijo: Sea|strong="H1934" bendito|strong="H1289" el|strong="H1934" nombre|strong="H8036" de|strong="H4481" Dios por|strong="H4481" siempre jamás: porque|strong="H1768" suya|strong="H1932" es la sabiduría|strong="H2452" y la fortaleza:
20 Disse Daniel: Seja bendito o nome de Deus para todo o sempre, porque são dele a sabedoria e a força.
21 Y|strong="H3068" él|strong="H1932" muda los tiempos|strong="H5732" y las estaciones: quita|strong="H5709" reyes|strong="H4430", y pone reyes|strong="H4430": da|strong="H3052" la sabiduría|strong="H2452" a|strong="H3068" los sabios|strong="H2445", y el|strong="H1932" conocimiento a|strong="H3068" los entendidos:
21 Ele muda os tempos e as estações; ele remove os reis e estabelece os reis; é ele quem dá a sabedoria aos sábios e o entendimento aos entendidos.
22 Él|strong="H1932" revela|strong="H1541" lo profundo y lo escondido: conoce|strong="H3046" lo que|strong="H4101" está en tinieblas, y la luz|strong="H5094" mora|strong="H8271" con|strong="H5974" él|strong="H1932".
22 Ele revela o profundo e o escondido; conhece o que está em trevas, e com ele mora a luz.
23 A|strong="H3068" ti, oh Dios de|strong="H4481" mis padres, te doy gracias y te alabo|strong="H7624", que|strong="H1768" me diste sabiduría|strong="H2452" y fortaleza, y ahora|strong="H3705" me enseñaste lo que|strong="H1768" te pedimos; pues|strong="H1768" nos has enseñado el negocio del|strong="H4481" rey|strong="H4430".
23 Ó Deus de meus pais, a ti dou graças e louvor porque me deste sabedoria e força; e agora me fizeste saber o que te pedimos; pois nos fizeste saber este assunto do rei.
24 Después|strong="H3606" de|strong="H5922" esto|strong="H1836" Daniel|strong="H1841" entró|strong="H5954" a|strong="H3068" Arioc, al|strong="H5922" cual el rey|strong="H4430" había puesto para|strong="H5922" matar a|strong="H3068" los sabios|strong="H2445" de|strong="H5922" Babilonia; fue|strong="H5954", y díjole así|strong="H3652": No mates a|strong="H3068" los sabios|strong="H2445" de|strong="H5922" Babilonia: llévame|strong="H5954" delante|strong="H6925" del rey|strong="H4430", que|strong="H1768" yo|strong="H1836" mostraré al|strong="H5922" rey|strong="H4430" la declaración|strong="H6591".
24 Por isso Daniel foi ter com Arioque, ao qual o rei tinha constituído para matar os sábios de Babilônia; entrou, e disse-lhe assim: Não mates os sábios de Babilônia; introduze-me na presença do rei, e lhe darei a interpretação.
25 Entonces Arioc llevó prestamente a|strong="H3068" Daniel|strong="H1841" delante|strong="H6925" del|strong="H4481" rey|strong="H4430", y díjole así|strong="H3652": Un varón de|strong="H4481" los trasportados de|strong="H4481" Judá|strong="H3061" he hallado|strong="H7912", el cual declarará al|strong="H4481" rey|strong="H4430" la interpreta­ción.
25 Então Arioque depressa introduziu Daniel à presença do rei, e disse-lhe assim: Achei dentre os filhos dos cativos de Judá um homem que fará saber ao rei a interpretação.
26 Respondió|strong="H6032" el rey|strong="H4430", y dijo a|strong="H3068" Daniel|strong="H1841", al cual llamaban|strong="H8036" Beltsasar|strong="H1096": ¿Podrás|strong="H3546" tú hacerme entender el sueño|strong="H2493" que|strong="H1768" vi|strong="H2370", y su declaración|strong="H6591"?
26 Respondeu o rei e disse a Daniel, cujo nome era Beltessazar: Podes tu fazer-me saber o sonho que tive e a sua interpretação?
27 Daniel|strong="H1841" respondió|strong="H6032" delante|strong="H6925" del rey|strong="H4430", y|strong="H3809" dijo: El misterio|strong="H7328" que|strong="H1768" el rey|strong="H4430" demanda|strong="H7593", ni|strong="H3809" sabios|strong="H2445", ni|strong="H3809" astrólo­gos, ni|strong="H3809" magos|strong="H2749", ni|strong="H3809" adivinos|strong="H1505" lo pueden enseñar al rey|strong="H4430".
27 Respondeu Daniel na presença do rei e disse: O mistério que o rei exigiu, nem sábios, nem encantadores, nem magos, nem adivinhadores lhe podem revelar;
28 Mas|strong="H1297" hay un Dios en|strong="H5922" el|strong="H1934" cie­lo, el|strong="H1934" cual revela|strong="H1541" los misterios, y él|strong="H1934" ha hecho saber|strong="H3046" al|strong="H5922" rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020" lo que|strong="H1768" ha de|strong="H5922" acontecer a|strong="H3068" cabo de|strong="H5922" días|strong="H3118". Tu sueño|strong="H2493", y las visiones de|strong="H5922" tu cabe­za sobre|strong="H5922" tu cama, es esto|strong="H1836":
28 mas há um Deus no céu, o qual revela os mistérios; ele, pois, fez saber ao rei Nabucodonosor o que há de suceder nos últimos dias. O teu sonho e as visões que tiveste na tua cama são estas:
29 Tú, oh rey|strong="H4430", en|strong="H5922" tu cama subie­ron tus pensamientos por|strong="H5922" saber|strong="H3046" lo que|strong="H1768" había de|strong="H5922" ser en|strong="H5922" lo por|strong="H5922" venir; y el|strong="H1934" que|strong="H1768" revela|strong="H1541" los miste­rios te mostró lo que|strong="H1768" ha de|strong="H5922" ser.
29 Estando tu, ó rei, na tua cama, subiram os teus pensamentos sobre o que havia de suceder no futuro. Aquele, pois, que revela os mistérios te fez saber o que há de ser.
30 Y|strong="H3068" a|strong="H3068" mí ha sido revelado este|strong="H1836" misterio|strong="H7328", no|strong="H3809" por|strong="H4481" sabiduría|strong="H2452" que|strong="H1768" en|strong="H5922" mí haya más|strong="H3861" que|strong="H1768" en|strong="H5922" todos|strong="H3606" los vivientes, sino|strong="H3861" para|strong="H5922" que|strong="H1768" yo|strong="H1836" noti­fique al|strong="H5922" rey|strong="H4430" la declaración|strong="H6591", y|strong="H3809" que|strong="H1768" entendieses los pensamientos de|strong="H4481" tu corazón|strong="H3825".
30 E a mim me foi revelado este mistério, não por ter eu mais sabedoria que qualquer outro vivente, mas para que a interpretação se fizesse saber ao rei, e para que entendesses os pensamentos do teu coração.
31 Tú, oh rey|strong="H4430", veías|strong="H1934", y he aquí una grande imagen|strong="H6755". Esta imagen|strong="H6755", que era muy grande, y cuya|strong="H1934" glo­ria era muy sublime, estaba en pie delante|strong="H6903" de ti, y su|strong="H1934" aspecto era terrible.
31 Tu, ó rei, na visão olhaste e eis uma grande estátua. Esta estátua, imensa e de excelente esplendor, estava em pé diante de ti; e a sua aparência era terrível.
32 La cabeza de|strong="H1768" esta imagen|strong="H6755" era|strong="H1932" de|strong="H1768" fino oro|strong="H1722"; sus pechos y sus bra­zos, de|strong="H1768" plata|strong="H3702"; su vientre y sus muslos, de|strong="H1768" latón;
32 A cabeça dessa estátua era de ouro fino; o peito e os braços de prata; o ventre e as coxas de bronze;
33 Sus piernas, de|strong="H4481" hierro|strong="H6523"; sus pies|strong="H7271", en|strong="H4481" parte de|strong="H4481" hierro|strong="H6523", y en|strong="H4481" parte de|strong="H4481" barro cocido.
33 as pernas de ferro; e os pés em parte de ferro e em parte de barro.
34 Estabas mirando, hasta|strong="H5705" que|strong="H1768" una piedra fue cortada, no|strong="H3809" con mano|strong="H3028", la cual hirió a|strong="H3068" la imagen|strong="H6755" en|strong="H5922" sus|strong="H1934" pies|strong="H7271" de|strong="H5922" hierro|strong="H6523" y|strong="H3809" de|strong="H5922" barro cocido, y|strong="H3809" los|strong="H1994" desmenuzó|strong="H1855".
34 Estavas vendo isto, quando uma pedra foi cortada, sem auxílio de mãos, a qual feriu a estátua nos pés de ferro e de barro, e os esmiuçou.
35 Entonces fue también desme­nuzado el|strong="H1934" hierro|strong="H6523", el|strong="H1934" barro cocido, el|strong="H1934" latón, la plata|strong="H3702" y|strong="H3809" el|strong="H1934" oro|strong="H1722", y|strong="H3809" se tornaron como tamo de|strong="H4481" las eras del|strong="H4481" verano: y|strong="H3809" levantólos el|strong="H1934" vien­to, y|strong="H3809" nunca|strong="H3809" más se les halló lugar. Mas la piedra que|strong="H1768" hirió a|strong="H3068" la ima­gen, fue hecha un gran monte|strong="H2906", que|strong="H1768" hinchió toda|strong="H3606" la tierra.
35 Então foi juntamente esmiuçado o ferro, o barro, o bronze, a prata e o ouro, os quais se fizeram como a pragana das eiras no estio, e o vento os levou, e não se podia achar nenhum vestígio deles; a pedra, porém, que feriu a estátua se tornou uma grande montanha, e encheu toda a terra.
36 Éste|strong="H1836" es el sueño|strong="H2493": la declara­ción de él diremos también en presencia del rey|strong="H4430".
36 Este é o sonho; agora diremos ao rei a sua interpretação.
37 Tú, oh rey|strong="H4430", eres rey|strong="H4430" de|strong="H1768" reyes|strong="H4430"; porque|strong="H1768" el Dios del cielo|strong="H8065" te ha dado reino|strong="H4437", potencia|strong="H2632", y fortaleza, y majestad.
37 Tu, ó rei, és rei de reis, a quem o Deus do céu tem dado o reino, o poder, a força e a glória;
38 Y|strong="H3068" dondequiera que|strong="H1768" habiten hijos|strong="H1123" de|strong="H1768" hombres, las bestias|strong="H2423" del campo|strong="H1251" y las aves del cielo|strong="H8065" él|strong="H1932" ha entregado en tu mano|strong="H3028", y te ha hecho enseño­rear sobre todo|strong="H3606" ello: tú eres esta cabeza de|strong="H1768" oro|strong="H1722".
38 e em cuja mão ele entregou os filhos dos homens, onde quer que habitem, os animais do campo e as aves do céu, e te fez reinar sobre todos eles; tu és a cabeça de ouro.
39 Y|strong="H3068" después|strong="H4481" de|strong="H4481" ti se levantará otro|strong="H3606" reino|strong="H4437" menor que|strong="H1768" tú; y otro|strong="H3606" tercer|strong="H8523" reino|strong="H4437" de|strong="H4481" latón, el cual se enseñoreará de|strong="H4481" toda|strong="H3606" la tierra.
39 Depois de ti se levantará outro reino, inferior ao teu; e um terceiro reino, de bronze, o qual terá domínio sobre toda a terra.
40 Y|strong="H3068" el|strong="H1934" reino|strong="H4437" cuarto|strong="H7244" será fuerte|strong="H8624" como|strong="H6903" hierro|strong="H6523"; y como|strong="H6903" el|strong="H1934" hierro|strong="H6523" desmenuza|strong="H1855" y doma todas|strong="H3606" las cosas, y como|strong="H6903" el|strong="H1934" hierro|strong="H6523" que|strong="H1768" que|strong="H1768"­branta todas|strong="H3606" estas cosas, desme­nuzará y quebrantará.
40 E haverá um quarto reino, forte como ferro, porquanto o ferro esmiúça e quebra tudo; como o ferro quebra todas as coisas, assim ele quebrantará e esmiuçará.
41 Y|strong="H3068" lo que|strong="H1768" viste|strong="H2370" de|strong="H4481" los pies|strong="H7271" y los dedos, en|strong="H4481" parte de|strong="H4481" barro cocido de|strong="H4481" alfarero, y en|strong="H4481" parte de|strong="H4481" hierro|strong="H6523", el|strong="H1934" reino|strong="H4437" será dividido; mas habrá en|strong="H4481" él|strong="H1934" algo de|strong="H4481" fortaleza|strong="H5326" de|strong="H4481" hierro|strong="H6523", según que|strong="H1768" viste|strong="H2370" el|strong="H1934" hierro|strong="H6523" mezcla­do con el|strong="H1934" tiesto de|strong="H4481" barro.
41 Quanto ao que viste dos pés e dos dedos, em parte de barro de oleiro, e em parte de ferro, isso será um reino dividido; contudo haverá nele alguma coisa da firmeza do ferro, pois que viste o ferro misturado com barro de lodo.
42 Y|strong="H3068" por ser los dedos de|strong="H4481" los pies|strong="H7271" en|strong="H4481" parte de|strong="H4481" hierro|strong="H6523", y en|strong="H4481" parte de|strong="H4481" barro cocido, en|strong="H4481" parte será el|strong="H1934" reino|strong="H4437" fuerte|strong="H8624", y en|strong="H4481" parte será frá­gil.
42 E como os dedos dos pés eram em parte de ferro e em parte de barro, assim por uma parte o reino será forte, e por outra será frágil.
43 Cuanto a|strong="H3068" aquello que|strong="H1768" viste|strong="H2370", el|strong="H1934" hierro|strong="H6523" mezclado|strong="H6151" con|strong="H5974" tiesto de|strong="H1768" barro, mezclaránse|strong="H6151" con|strong="H5974" simiente humana, mas no|strong="H3809" se pegarán el|strong="H1934" uno con|strong="H5974" el|strong="H1934" otro, como el|strong="H1934" hierro|strong="H6523" no|strong="H3809" se mistura con|strong="H5974" el|strong="H1934" tiesto.
43 Quanto ao que viste do ferro misturado com barro de lodo, misturar-se-ão pelo casamento; mas não se ligarão um ao outro, assim como o ferro não se mistura com o barro.
44 Y|strong="H3068" en los días|strong="H3118" de|strong="H1768" estos reyes|strong="H4430", levantará el|strong="H1932" Dios del cielo|strong="H8065" un reino|strong="H4437" que|strong="H1768" nunca|strong="H3809" jamás se corromperá: y|strong="H3809" no|strong="H3809" será dejado a|strong="H3068" otro|strong="H3606" pueblo|strong="H5972" este reino|strong="H4437"; el cual desmenuzará|strong="H1855" y|strong="H3809" consumirá todos|strong="H3606" estos reinos|strong="H4437", y|strong="H3809" él|strong="H1932" permanecerá|strong="H6966" para siempre.
44 Mas, nos dias desses reis, o Deus do céu suscitará um reino que não será jamais destruído; nem passará a soberania deste reino a outro povo; mas esmiuçará e consumirá todos esses reinos, e subsistirá para sempre.
45 De|strong="H1768" la manera que|strong="H1768" viste|strong="H2370" que|strong="H1768" del monte|strong="H2906" fue cortada una piedra, no|strong="H3809" con manos, la cual desmenu­zó al hierro|strong="H6523", al latón, al tiesto, a|strong="H3068" la plata|strong="H3702", y|strong="H3809" al oro|strong="H1722"; el|strong="H1934" gran Dios ha mostrado al rey|strong="H4430" lo que|strong="H1768" ha de|strong="H1768" acontecer en lo por|strong="H1768" venir: y|strong="H3809" el|strong="H1934" sueño|strong="H2493" es verdadero, y|strong="H3809" fiel su|strong="H1934" declaración|strong="H6591".
45 Porquanto viste que do monte foi cortada uma pedra, sem auxílio de mãos, e ela esmiuçou o ferro, o bronze, o barro, a prata e o ouro, o grande Deus faz saber ao rei o que há de suceder no futuro. Certo é o sonho, e fiel a sua interpretação.
46 Entonces el rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020" cayó|strong="H5308" sobre|strong="H5922" su rostro, y humillóse a|strong="H3068" Daniel|strong="H1841", y mandó que|strong="H5922" le sacrificasen presentes|strong="H4504" y perfumes.
46 Então o rei Nabucodonosor caiu com o rosto em terra, e adorou a Daniel, e ordenou que lhe oferecessem uma oblação e perfumes suaves.
47 El|strong="H1932" rey|strong="H4430" habló|strong="H6032" a|strong="H3068" Daniel|strong="H1841", y dijo: Ciertamente|strong="H7187" que|strong="H1768" el|strong="H1932" Dios vuestro|strong="H1932" es Dios de|strong="H4481" dioses, y el|strong="H1932" SEÑOR|strong="H4756" de|strong="H4481" los reyes|strong="H4430", y el|strong="H1932" descubridor de|strong="H4481" los misterios, pues|strong="H1768" pudiste reve­lar este|strong="H1836" arcano.
47 Respondeu o rei a Daniel, e disse: Verdadeiramente, o vosso Deus é Deus dos deuses, e o Senhor dos reis, e o revelador dos mistérios, pois pudeste revelar este mistério.
48 Entonces el rey|strong="H4430" engrandeció|strong="H7236" a|strong="H3068" Daniel|strong="H1841", y le dio|strong="H3052" muchos y grandes|strong="H7260" dones|strong="H4978", y púsolo por|strong="H5922" goberna­dor de|strong="H5922" toda|strong="H3606" la provincia de|strong="H5922" Babilonia, y por|strong="H5922" príncipe|strong="H7229" de|strong="H5922" los gobernadores sobre|strong="H5922" todos|strong="H3606" los sabios|strong="H2445" de|strong="H5922" Babilonia.
48 Então o rei engrandeceu a Daniel, e lhe deu muitas e grandes dádivas, e o pôs por governador sobre toda a província de Babilônia, como também o fez chefe principal de todos os sábios de Babilônia.
49 Y|strong="H3068" Daniel|strong="H1841" solicitó|strong="H1156" del|strong="H4481" rey|strong="H4430", y él puso sobre|strong="H5922" los negocios de|strong="H4481" la provincia de|strong="H4481" Babilonia a|strong="H3068" Sadrac, Mesac, y Abed-nego: y Daniel|strong="H1841" estaba a|strong="H3068" la puerta del|strong="H4481" rey|strong="H4430".
49 A pedido de Daniel, o rei constituiu superintendentes sobre os negócios da província de Babilônia a Sadraque, Mesaque e Abednego; mas Daniel permaneceu na corte do rei.

Ler em outra tradução

Comparar com outra

Estude este capítulo no WhatsApp

Peça à IA da Bíblia Fala para explicar Daniel 2, comparar traduções ou montar um estudo — tudo direto pelo WhatsApp.