Jeremias 4
Santa Biblia — Reina Valera 1909 (SPARV1909) vs VC
1 SI|strong="H0518" te has de convertir, oh Israel|strong="H3478", dice|strong="H5002" Jehová|strong="H3068", conviértete|strong="H7725" á|strong="H0413" mí; y si|strong="H0518" quitares|strong="H5493" de delante|strong="H6440" de mí tus abominaciones|strong="H8251", no|strong="H3808" andarás|strong="H5110" de acá para allá.
1 Se tu, Israel, voltares - oráculo do Senhor, se voltares para mim, se ante meu olhar te despojares de tuas práticas abomináveis; se não andares a vaguear de um lado para outro,
2 Y jurarás, diciendo, Vive|strong="H2416" Jehová|strong="H3068", con verdad|strong="H0571", con juicio|strong="H4941", y con justicia|strong="H6666": y bendecirse|strong="H1288" han en él las gentes|strong="H1471", y en él se gloriarán|strong="H1984".
2 se pela vida do Senhor jurares, lealmente, com retidão e justiça, então as nações incluir-te-ão em suas bênçãos, e almejarão partilhar de tua glória.
3 Porque|strong="H3588" así|strong="H3541" dice|strong="H0559" Jehová|strong="H3068" á todo varón|strong="H0376" de Judá|strong="H3063" y de Jerusalem|strong="H3389": Haced|strong="H5215" barbecho|strong="H5214" para vosotros, y no|strong="H0413" sembréis|strong="H2232" sobre espinas|strong="H6975".
3 Assim fala o Senhor aos homens de Judá e Jerusalém: Desbravai um novo campo, evitai semear entre espinhos, ó homens de Judá e Jerusalém.
4 Circuncidaos|strong="H4135" á Jehová|strong="H3068", y quitad|strong="H5493" los prepucios de vuestro corazón|strong="H3824", varones|strong="H0376" de Judá|strong="H3063" y moradores|strong="H3427" de Jerusalem|strong="H3389"; no|strong="H6440" sea que mi ira|strong="H2534" salga|strong="H3318" como fuego|strong="H0784", y se encienda|strong="H1197" y no|strong="H0369" haya quien apague|strong="H3518", por|strong="H6440" la malicia|strong="H7455" de vuestras obras|strong="H4611".
4 Circuncidai-vos em honra do Senhor, tirai os prepúcios de vossos corações, para que meu furor se não converta em fogo, e não vos consuma, sem que ninguém possa extingui-lo, por causa da perversidade de vossos atos.
5 Denunciad|strong="H5046" en Judá|strong="H3063", y haced oir|strong="H8085" en Jerusalem|strong="H3389", y decid|strong="H0559": Sonad trompeta|strong="H7782" en la tierra|strong="H0776". Pregonad|strong="H7121", juntad, y decid|strong="H0559": Reuníos|strong="H0622", y entrémonos|strong="H0935" en|strong="H0413" las ciudades|strong="H5892" fuertes|strong="H4013".
5 Dai o alarme ao povo de Judá, avisai Jerusalém; mandai soar a trombeta pela terra inteira; gritai em altas vozes! Proclamai: Reuni-vos! Retiremo-nos para as cidades fortificadas!
6 Alzad|strong="H5375" bandera|strong="H5251" en Sión|strong="H6726", juntaos|strong="H5756", no|strong="H0408" os detengáis|strong="H5975"; porque|strong="H3588" yo|strong="H0595" hago venir|strong="H0935" mal|strong="H7451" del aquilón|strong="H6828", y quebrantamiento|strong="H7667" grande|strong="H1419".
6 Erguei um estandarte dos lados de Sião! Abrigai-vos, não vos detenhais! Pois que vou desencadear do norte uma desgraça, catástrofe imensa.
7 El león|strong="H0738" sube|strong="H5927" de su guarida|strong="H5441", y el destruidor|strong="H7843" de gentes|strong="H1471" ha partido|strong="H5265"; salido|strong="H3318" ha de su asiento|strong="H4725" para poner|strong="H7760" tu tierra|strong="H0776" en soledad|strong="H8047"; tus ciudades|strong="H5892" serán asoladas|strong="H5327", y sin|strong="H0369" morador|strong="H3427".
7 Do seu covil parte um leão, e qual demolidor de nações se põe a caminho, saindo de seu refúgio para transformar em deserto a tua terra, e as cidades em desolação, onde ninguém mais habitará.
8 Por|strong="H5921" esto|strong="H2063" vestíos|strong="H2296" de saco|strong="H8242", endechad|strong="H5594" y aullad|strong="H3213"; porque|strong="H3588" la ira|strong="H0639" de Jehová|strong="H3068" no|strong="H3808" se ha apartado|strong="H7725" de|strong="H4480" nosotros.
8 Revesti-vos, pois, de saco, chorai e gemei, pois que a tremenda cólera do Senhor não se afastou de nós.
9 Y será en aquel día|strong="H3117", dice|strong="H5002" Jehová|strong="H3068", que desfallecerá|strong="H0006" el corazón|strong="H3820" del rey|strong="H4428", y el corazón|strong="H3820" de los príncipes|strong="H8269", y los sacerdotes|strong="H3548" estarán atónitos|strong="H8074", y se maravillarán|strong="H8539" los profetas|strong="H5030".
9 Naquele dia, - oráculo do Senhor -, faltará a coragem tanto ao rei como aos chefes; os sacerdotes serão tomados de terror; e os profetas, de espanto.
10 Y dije|strong="H0559": ¡Ay, ay|strong="H0162", Jehová|strong="H0136" Dios|strong="H3069"! verdaderamente|strong="H0403" en gran|strong="H5377" manera has engañado|strong="H5377" á este pueblo|strong="H5971" y á Jerusalem|strong="H3389", diciendo|strong="H0559", Paz|strong="H7965" tendréis|strong="H1961"; pues que el cuchillo|strong="H2719" ha venido|strong="H5060" hasta|strong="H5704" el alma|strong="H5315".
10 Dir-se-á: Ah! Senhor JAVÉ! Na verdade enganastes este povo e Jerusalém, quando lhe dissestes: Tereis a paz, no momento em que a espada ia feri-los de morte.
11 En aquel tiempo|strong="H6256" se dirá|strong="H0559" de este pueblo y de Jerusalem|strong="H3389": Viento|strong="H7307" seco|strong="H6703" de las alturas|strong="H8205" del desierto|strong="H4057" vino|strong="H1870" á la hija|strong="H1323" de mi pueblo|strong="H5971", no|strong="H3808" para aventar|strong="H2219", ni|strong="H3808" para limpiar|strong="H1305".
11 Naquele tempo, dir-se-á a esse povo e a Jerusalém: qual vento abrasador desencadeado das colinas do deserto; incapaz de joeirar e purificar, assim é o proceder da filha do meu povo;
12 Viento|strong="H7307" más vehemente|strong="H4392" que estos vendrá|strong="H0935" á mí|strong="H0589": y|strong="H1571" ahora|strong="H6258" yo|strong="H0589" hablaré|strong="H1696" juicios|strong="H4941" con ellos.
12 vento impetuoso chega de lá até mim, mas, por minha vez, vou agora pronunciar minha sentença:
13 He aquí|strong="H2009" que subirá|strong="H5927" como nube|strong="H6051", y su carro|strong="H4818" como torbellino|strong="H5492": más ligeros|strong="H7043" con sus caballos|strong="H5483" que las águilas|strong="H5404". ¡Ay|strong="H0188" de nosotros|strong="H0587", porque|strong="H3588" dados|strong="H7703" somos á saco|strong="H7703"!
13 eis que alguém se levanta, como nuvens tempestuosas. São seus carros semelhantes ao furacão, seus cavalos, mais ligeiros que águias. Ai de nós! Estamos perdidos!
14 Lava|strong="H3526" de la malicia|strong="H7451" tu corazón|strong="H3820", oh Jerusalem|strong="H3389", para que seas salva|strong="H3467". ¿Hasta|strong="H5704" cuándo|strong="H4970" dejarás estar en medio|strong="H7130" de ti los pensamientos|strong="H4284" de iniquidad|strong="H0205"?
14 Jerusalém, limpa o coração da maldade, a fim de que consigas a salvação. Até quando abrigarás no coração pensamentos que te são funestos?
15 Porque|strong="H3588" la voz se oye del que trae las nuevas|strong="H5046" desde Dan|strong="H1835", y del que hace oir|strong="H8085" la calamidad|strong="H0205" desde el monte|strong="H2022" de Ephraim|strong="H0669".
15 Eis que uma voz, vinda de Dã, dá o alarme, e desde os montes de Efraim anuncia a calamidade.
16 Decid|strong="H2142" á las gentes|strong="H1471"; he aquí|strong="H2009", haced|strong="H8085" oir sobre|strong="H5921" Jerusalem|strong="H3389": Guardas|strong="H5341" vienen|strong="H0935" de tierra|strong="H0776" lejana|strong="H4801", y darán|strong="H5414" su voz|strong="H6963" sobre|strong="H5921" las ciudades|strong="H5892" de Judá|strong="H3063".
16 Proclamai-a às nações, ei-la! Levai a notícia até Jerusalém: assaltantes chegam de terra longínqua, lançando clamores contra as cidades de Judá.
17 Como las guardas|strong="H8104" de las heredades|strong="H7704", estuvieron|strong="H1961" sobre|strong="H5921" ella en derredor|strong="H5439", porque|strong="H3588" se rebeló|strong="H4784" contra mí, dice|strong="H5002" Jehová|strong="H3068".
17 Quais guardiães de campo, circundam a cidade, por se haver ela revoltado contra mim - oráculo do Senhor.
18 Tu camino|strong="H1870" y tus obras|strong="H4611" te hicieron|strong="H0428" esto|strong="H6213", ésta|strong="H2063" tu maldad|strong="H7451": por|strong="H3588" lo cual amargura|strong="H4751" penetrará|strong="H5060" hasta|strong="H5704" tu corazón|strong="H3820".
18 É o teu proceder, são os teus atos que te acarretam essas desgraças. Eis o fruto de tua malícia, uma amargura que te fere o coração.
19 ¡Mis entrañas|strong="H4578", mis entrañas|strong="H4578"! Me duelen|strong="H2342,H3176" las telas|strong="H7023" de mi corazón|strong="H3820": mi corazón|strong="H3820" ruge|strong="H1993" dentro de mí; no|strong="H3808" callaré|strong="H2790"; porque|strong="H3588" voz|strong="H6963" de trompeta|strong="H7782" has oído|strong="H8085", oh alma|strong="H5315" mía, pregón|strong="H8643" de guerra|strong="H4421".
19 Minhas entranhas! Minhas entranhas! Sofro! Oh! as fibras de meu coração! O coração me bate, não me posso calar! Ouço o som das trombetas e o fragor da batalha.
20 Quebrantamiento|strong="H7667" sobre|strong="H5921" quebrantamiento|strong="H7667" es llamado|strong="H7121"; porque|strong="H3588" toda|strong="H3605" la tierra|strong="H0776" es destruída|strong="H7703": en un punto|strong="H6597" son destruídas|strong="H7703" mis tiendas|strong="H0168", en un momento|strong="H7281" mis cortinas|strong="H3407".
20 Anunciam-se desastres sobre desastres, todo o país foi devastado. Foram de repente destruídas minhas tendas; num instante, meus pavilhões.
21 ¿Hasta|strong="H5704" cuándo|strong="H4970" tengo de ver|strong="H7200" bandera|strong="H5251", tengo de oir|strong="H8085" voz|strong="H6963" de trompeta|strong="H7782"?
21 Até quando verei o estandarte, e ouvirei o som da trombeta?
22 Porque|strong="H3588" mi pueblo|strong="H5971" es necio|strong="H0191"; no|strong="H3808" me conocieron|strong="H3045" los hijos|strong="H1121" ignorantes|strong="H5530" y los no|strong="H3808" entendidos|strong="H0995"; sabios|strong="H2450" para mal|strong="H7489" hacer, y para bien|strong="H3190" hacer no|strong="H3808" supieron|strong="H3045".
22 Está louco o meu povo; nem mais me conhece. São filhos insensatos, desprovidos de inteligência, hábeis em praticar o mal, incapazes do bem.
23 Miré|strong="H7200" la tierra|strong="H0776", y he aquí|strong="H2009" que estaba asolada|strong="H8414" y vacía|strong="H0922"; y los cielos|strong="H8064", y no|strong="H0369" había en ellos luz|strong="H0216".
23 Olho para a terra: tudo é caótico e deserto; para o céu: dele desapareceu toda a luz.
24 Miré|strong="H7200" los montes|strong="H2022", y he aquí|strong="H2009" que temblaban|strong="H7493", y todos|strong="H3605" los collados|strong="H1389" fueron destruídos|strong="H7043".
24 Olho para as montanhas e as vejo vacilar; e as colinas todas estremecem.
25 Miré|strong="H7200", y no|strong="H0369" parecía hombre|strong="H0120", y todas|strong="H3605" las aves|strong="H5775" del cielo|strong="H8064" se habían ido|strong="H5074".
25 Olho: já não há nenhum ser humano; todas as aves do céu fugiram.
26 Miré|strong="H7200", y he aquí|strong="H2009" el Carmelo|strong="H3759" desierto|strong="H4057", y todas|strong="H3605" sus ciudades|strong="H5892" eran asoladas|strong="H5422" á la presencia|strong="H6440" de Jehová|strong="H3068", á la presencia|strong="H6440" del furor|strong="H2740" de su ira|strong="H0639".
26 Olho: tornaram-se desertos os campos; todas as cidades foram destruídas diante do Senhor, ante a fúria de sua cólera.
27 Porque|strong="H3588" así|strong="H3541" dijo|strong="H0559" Jehová|strong="H3068": Toda|strong="H3605" la tierra|strong="H0776" será|strong="H1961" asolada|strong="H8077"; mas no|strong="H3808" haré|strong="H6213" consumación|strong="H3617".
27 Porque toda a terra será devastada - oráculo do Senhor -, mas não a exterminarei completamente.
28 Por|strong="H5921" esto|strong="H2063" se enlutará|strong="H0056" la tierra|strong="H0776", y los cielos|strong="H8064" arriba|strong="H4480" se oscurecerán|strong="H6937", porque|strong="H5921" hablé|strong="H1696", pensé|strong="H2161", y no|strong="H3808" me arrepentí|strong="H5162", ni|strong="H3808" me tornaré|strong="H7725" de|strong="H4480" ello.
28 Eis a razão pela qual a terra cobriu-se de luto, e o céu, lá no alto, revestiu-se de negror. Pois que eu disse, e assim decretei: não voltarei atrás e não me retratarei.
29 Del estruendo|strong="H6963" de la gente de á caballo|strong="H6571" y de los flecheros|strong="H7411" huyó|strong="H1272" toda|strong="H3605" la ciudad|strong="H5892"; entráronse|strong="H0935" en las espesuras|strong="H5645" de los bosques, y subiéronse|strong="H3710" en peñascos|strong="H5927"; todas|strong="H3605" las ciudades|strong="H5892" fueron desamparadas|strong="H5800", y no|strong="H0369" quedó en ellas|strong="H2004" morador|strong="H3427" alguno|strong="H0376".
29 Ao grito de: Cavaleiros! Arqueiros!, toda a terra desandou em fuga. Lançaram-se nos esconderijos e galgaram rochedos, as cidades foram abandonadas e os habitantes desapareceram.
30 Y tú, destruída|strong="H0859", ¿qué|strong="H4100" harás|strong="H6213"? Bien que te vistas|strong="H3847" de grana|strong="H8144", aunque|strong="H3588" te adornes|strong="H5710" con atavíos|strong="H5716" de oro|strong="H2091", aunque|strong="H3588" pintes|strong="H7167" con antimonio|strong="H6320" tus|strong="H0859" ojos|strong="H5869", en vano|strong="H7723" te engalanas|strong="H3302"; menospreciáronte|strong="H3988" los amadores|strong="H5689", buscarán|strong="H1245" tu|strong="H0859" alma|strong="H5315".
30 E tu, devastada, para que revestir-te de púrpura, engalanar-te com ornamentos de ouro, e alongar-te os olhos com pinturas? Em vão tentas ser bela; desprezam-te os amantes. É tua vida que odeiam.
31 Porque|strong="H3588" voz|strong="H6963" oí|strong="H8085" como de mujer que está de parto|strong="H2470", angustia|strong="H6869" como de primeriza|strong="H1069"; voz|strong="H6963" de la hija|strong="H1323" de Sión|strong="H6726" que lamenta|strong="H3306" y extiende|strong="H6566" sus manos|strong="H3709", diciendo: ¡Ay|strong="H0188" ahora de mí|strong="H4994"! que|strong="H3588" mi alma|strong="H5315" desmaya|strong="H5888" á causa de los matadores|strong="H2026".
31 Ouço gritos como os da mulher ao dar à luz, gritos de angústia quais os do primeiro parto. São os clamores da filha de Sião; geme e ergue as mãos: Desgraçada de mim! Desfaleço ante os algozes.
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