Jeremias 4

Santa Biblia — Reina Valera 1909 (SPARV1909) vs NAA

Sair da comparação
NAA Nova Almeida Atualizada 2017
1 SI|strong="H0518" te has de convertir, oh Israel|strong="H3478", dice|strong="H5002" Jehová|strong="H3068", conviértete|strong="H7725" á|strong="H0413" mí; y si|strong="H0518" quitares|strong="H5493" de delante|strong="H6440" de mí tus abominaciones|strong="H8251", no|strong="H3808" andarás|strong="H5110" de acá para allá.
1 “Se você voltar, ó Israel, volte para mim”, diz o “se remover as suas abominações de diante de mim, você não mais andará sem rumo;
2 Y jurarás, diciendo, Vive|strong="H2416" Jehová|strong="H3068", con verdad|strong="H0571", con juicio|strong="H4941", y con justicia|strong="H6666": y bendecirse|strong="H1288" han en él las gentes|strong="H1471", y en él se gloriarán|strong="H1984".
2 se jurar em verdade, em juízo e em justiça, dizendo: ‘Tão certo como vive o então nele serão benditas as nações e nele se gloriarão.”
3 Porque|strong="H3588" así|strong="H3541" dice|strong="H0559" Jehová|strong="H3068" á todo varón|strong="H0376" de Judá|strong="H3063" y de Jerusalem|strong="H3389": Haced|strong="H5215" barbecho|strong="H5214" para vosotros, y no|strong="H0413" sembréis|strong="H2232" sobre espinas|strong="H6975".
3 Porque assim diz o Senhor aos homens de Judá e Jerusalém: “Lavrem os campos não cultivados e não semeiem no meio dos espinhos.
4 Circuncidaos|strong="H4135" á Jehová|strong="H3068", y quitad|strong="H5493" los prepucios de vuestro corazón|strong="H3824", varones|strong="H0376" de Judá|strong="H3063" y moradores|strong="H3427" de Jerusalem|strong="H3389"; no|strong="H6440" sea que mi ira|strong="H2534" salga|strong="H3318" como fuego|strong="H0784", y se encienda|strong="H1197" y no|strong="H0369" haya quien apague|strong="H3518", por|strong="H6440" la malicia|strong="H7455" de vuestras obras|strong="H4611".
4 Deixem-se circuncidar para o circuncidem o seu coração, ó homens de Judá e moradores de Jerusalém, para que o meu furor não saia como fogo, por causa da maldade do que vocês fazem, e queime, sem que haja quem o possa apagar.”
5 Denunciad|strong="H5046" en Judá|strong="H3063", y haced oir|strong="H8085" en Jerusalem|strong="H3389", y decid|strong="H0559": Sonad trompeta|strong="H7782" en la tierra|strong="H0776". Pregonad|strong="H7121", juntad, y decid|strong="H0559": Reuníos|strong="H0622", y entrémonos|strong="H0935" en|strong="H0413" las ciudades|strong="H5892" fuertes|strong="H4013".
5 Anunciem em Judá, proclamem em Jerusalém e digam: “Toquem a trombeta na terra!” Gritem bem alto, dizendo: “Reúnam-se, e entremos nas cidades fortificadas!”
6 Alzad|strong="H5375" bandera|strong="H5251" en Sión|strong="H6726", juntaos|strong="H5756", no|strong="H0408" os detengáis|strong="H5975"; porque|strong="H3588" yo|strong="H0595" hago venir|strong="H0935" mal|strong="H7451" del aquilón|strong="H6828", y quebrantamiento|strong="H7667" grande|strong="H1419".
6 Levantem um estandarte, fujam e não se detenham no caminho; porque eu faço vir do Norte um mal, uma grande destruição.
7 El león|strong="H0738" sube|strong="H5927" de su guarida|strong="H5441", y el destruidor|strong="H7843" de gentes|strong="H1471" ha partido|strong="H5265"; salido|strong="H3318" ha de su asiento|strong="H4725" para poner|strong="H7760" tu tierra|strong="H0776" en soledad|strong="H8047"; tus ciudades|strong="H5892" serán asoladas|strong="H5327", y sin|strong="H0369" morador|strong="H3427".
7 Um leão já subiu do seu esconderijo, um destruidor das nações já partiu; já deixou o seu lugar para fazer desta terra uma desolação, a fim de que as suas cidades, ó Judá, sejam destruídas e fiquem desabitadas.
8 Por|strong="H5921" esto|strong="H2063" vestíos|strong="H2296" de saco|strong="H8242", endechad|strong="H5594" y aullad|strong="H3213"; porque|strong="H3588" la ira|strong="H0639" de Jehová|strong="H3068" no|strong="H3808" se ha apartado|strong="H7725" de|strong="H4480" nosotros.
8 Por isso, vistam roupa feita de pano de saco, lamentem e uivem, porque o furor da ira do não se desviou de nós.
9 Y será en aquel día|strong="H3117", dice|strong="H5002" Jehová|strong="H3068", que desfallecerá|strong="H0006" el corazón|strong="H3820" del rey|strong="H4428", y el corazón|strong="H3820" de los príncipes|strong="H8269", y los sacerdotes|strong="H3548" estarán atónitos|strong="H8074", y se maravillarán|strong="H8539" los profetas|strong="H5030".
9 — Naquele dia, diz o Senhor , o rei e as autoridades perderão a coragem, os sacerdotes ficarão pasmados, e os profetas, espantados.
10 Y dije|strong="H0559": ¡Ay, ay|strong="H0162", Jehová|strong="H0136" Dios|strong="H3069"! verdaderamente|strong="H0403" en gran|strong="H5377" manera has engañado|strong="H5377" á este pueblo|strong="H5971" y á Jerusalem|strong="H3389", diciendo|strong="H0559", Paz|strong="H7965" tendréis|strong="H1961"; pues que el cuchillo|strong="H2719" ha venido|strong="H5060" hasta|strong="H5704" el alma|strong="H5315".
10 Então eu disse: — Ah!
11 En aquel tiempo|strong="H6256" se dirá|strong="H0559" de este pueblo y de Jerusalem|strong="H3389": Viento|strong="H7307" seco|strong="H6703" de las alturas|strong="H8205" del desierto|strong="H4057" vino|strong="H1870" á la hija|strong="H1323" de mi pueblo|strong="H5971", no|strong="H3808" para aventar|strong="H2219", ni|strong="H3808" para limpiar|strong="H1305".
11 Naquele tempo, se dirá a este povo e à cidade de Jerusalém: — Um vento abrasador, vindo dos lugares altos do deserto, sopra na direção da filha do meu povo, não para peneirar nem para limpar.
12 Viento|strong="H7307" más vehemente|strong="H4392" que estos vendrá|strong="H0935" á mí|strong="H0589": y|strong="H1571" ahora|strong="H6258" yo|strong="H0589" hablaré|strong="H1696" juicios|strong="H4941" con ellos.
12 Um vento mais forte do que este virá ainda de minha parte, e, então, também eu pronunciarei a sentença contra eles.
13 He aquí|strong="H2009" que subirá|strong="H5927" como nube|strong="H6051", y su carro|strong="H4818" como torbellino|strong="H5492": más ligeros|strong="H7043" con sus caballos|strong="H5483" que las águilas|strong="H5404". ¡Ay|strong="H0188" de nosotros|strong="H0587", porque|strong="H3588" dados|strong="H7703" somos á saco|strong="H7703"!
13 Eis que o destruidor avança como as nuvens; os seus carros de guerra são como a tempestade; os seus cavalos são mais ligeiros do que as águias. Ai de nós! Estamos perdidos!
14 Lava|strong="H3526" de la malicia|strong="H7451" tu corazón|strong="H3820", oh Jerusalem|strong="H3389", para que seas salva|strong="H3467". ¿Hasta|strong="H5704" cuándo|strong="H4970" dejarás estar en medio|strong="H7130" de ti los pensamientos|strong="H4284" de iniquidad|strong="H0205"?
14 Lave a maldade do seu coração, ó Jerusalém, para que você seja salva! Até quando você abrigará esses seus maus pensamentos?
15 Porque|strong="H3588" la voz se oye del que trae las nuevas|strong="H5046" desde Dan|strong="H1835", y del que hace oir|strong="H8085" la calamidad|strong="H0205" desde el monte|strong="H2022" de Ephraim|strong="H0669".
15 Uma voz se faz ouvir desde Dã e anuncia a calamidade desde a região montanhosa de Efraim!
16 Decid|strong="H2142" á las gentes|strong="H1471"; he aquí|strong="H2009", haced|strong="H8085" oir sobre|strong="H5921" Jerusalem|strong="H3389": Guardas|strong="H5341" vienen|strong="H0935" de tierra|strong="H0776" lejana|strong="H4801", y darán|strong="H5414" su voz|strong="H6963" sobre|strong="H5921" las ciudades|strong="H5892" de Judá|strong="H3063".
16 Anunciem isto às nações e proclamem contra Jerusalém: “De uma terra longínqua vêm sitiadores e levantam a voz contra as cidades de Judá.
17 Como las guardas|strong="H8104" de las heredades|strong="H7704", estuvieron|strong="H1961" sobre|strong="H5921" ella en derredor|strong="H5439", porque|strong="H3588" se rebeló|strong="H4784" contra mí, dice|strong="H5002" Jehová|strong="H3068".
17 Como os guardas de um campo, eles cercam Jerusalém, porque ela se rebelou contra mim”, diz o
18 Tu camino|strong="H1870" y tus obras|strong="H4611" te hicieron|strong="H0428" esto|strong="H6213", ésta|strong="H2063" tu maldad|strong="H7451": por|strong="H3588" lo cual amargura|strong="H4751" penetrará|strong="H5060" hasta|strong="H5704" tu corazón|strong="H3820".
18 “A sua conduta e as suas obras fizeram vir estas coisas sobre você, ó Jerusalém; a sua calamidade, que é amarga, atinge até o seu coração.”
19 ¡Mis entrañas|strong="H4578", mis entrañas|strong="H4578"! Me duelen|strong="H2342,H3176" las telas|strong="H7023" de mi corazón|strong="H3820": mi corazón|strong="H3820" ruge|strong="H1993" dentro de mí; no|strong="H3808" callaré|strong="H2790"; porque|strong="H3588" voz|strong="H6963" de trompeta|strong="H7782" has oído|strong="H8085", oh alma|strong="H5315" mía, pregón|strong="H8643" de guerra|strong="H4421".
19 Ah! Meu coração! Meu coração! Eu me contorço em dores. Oh! As paredes do meu coração! Meu coração se agita! Não posso ficar calado, porque ouvi o som da trombeta e os gritos de guerra.
20 Quebrantamiento|strong="H7667" sobre|strong="H5921" quebrantamiento|strong="H7667" es llamado|strong="H7121"; porque|strong="H3588" toda|strong="H3605" la tierra|strong="H0776" es destruída|strong="H7703": en un punto|strong="H6597" son destruídas|strong="H7703" mis tiendas|strong="H0168", en un momento|strong="H7281" mis cortinas|strong="H3407".
20 Golpe sobre golpe se anuncia, pois a terra toda já está destruída; de repente, foram destruídas as minhas tendas; num momento, foram rasgadas as suas lonas.
21 ¿Hasta|strong="H5704" cuándo|strong="H4970" tengo de ver|strong="H7200" bandera|strong="H5251", tengo de oir|strong="H8085" voz|strong="H6963" de trompeta|strong="H7782"?
21 Até quando terei de ver o estandarte do inimigo, terei de ouvir o som da trombeta?
22 Porque|strong="H3588" mi pueblo|strong="H5971" es necio|strong="H0191"; no|strong="H3808" me conocieron|strong="H3045" los hijos|strong="H1121" ignorantes|strong="H5530" y los no|strong="H3808" entendidos|strong="H0995"; sabios|strong="H2450" para mal|strong="H7489" hacer, y para bien|strong="H3190" hacer no|strong="H3808" supieron|strong="H3045".
22 “O meu povo é insensato; eles não me conhecem. São filhos tolos; eles não têm entendimento. São sábios para o mal e não sabem fazer o bem.”
23 Miré|strong="H7200" la tierra|strong="H0776", y he aquí|strong="H2009" que estaba asolada|strong="H8414" y vacía|strong="H0922"; y los cielos|strong="H8064", y no|strong="H0369" había en ellos luz|strong="H0216".
23 Olhei para a terra, e eis que ela estava sem forma e vazia; olhei para os céus, e eles não tinham luz.
24 Miré|strong="H7200" los montes|strong="H2022", y he aquí|strong="H2009" que temblaban|strong="H7493", y todos|strong="H3605" los collados|strong="H1389" fueron destruídos|strong="H7043".
24 Olhei para os montes, e eis que tremiam; e todas as colinas estremeciam.
25 Miré|strong="H7200", y no|strong="H0369" parecía hombre|strong="H0120", y todas|strong="H3605" las aves|strong="H5775" del cielo|strong="H8064" se habían ido|strong="H5074".
25 Olhei, e eis que não havia ninguém, e todas as aves dos céus haviam fugido.
26 Miré|strong="H7200", y he aquí|strong="H2009" el Carmelo|strong="H3759" desierto|strong="H4057", y todas|strong="H3605" sus ciudades|strong="H5892" eran asoladas|strong="H5422" á la presencia|strong="H6440" de Jehová|strong="H3068", á la presencia|strong="H6440" del furor|strong="H2740" de su ira|strong="H0639".
26 Olhei ainda, e eis que a terra fértil era um deserto, e todas as suas cidades estavam derrubadas em ruínas diante do diante do furor da sua ira.
27 Porque|strong="H3588" así|strong="H3541" dijo|strong="H0559" Jehová|strong="H3068": Toda|strong="H3605" la tierra|strong="H0776" será|strong="H1961" asolada|strong="H8077"; mas no|strong="H3808" haré|strong="H6213" consumación|strong="H3617".
27 Pois assim diz o Senhor : “Toda a terra será devastada, porém não vou destruí-la completamente.”
28 Por|strong="H5921" esto|strong="H2063" se enlutará|strong="H0056" la tierra|strong="H0776", y los cielos|strong="H8064" arriba|strong="H4480" se oscurecerán|strong="H6937", porque|strong="H5921" hablé|strong="H1696", pensé|strong="H2161", y no|strong="H3808" me arrepentí|strong="H5162", ni|strong="H3808" me tornaré|strong="H7725" de|strong="H4480" ello.
28 “Por isso, a terra pranteará, e os céus, lá em cima, escurecerão; porque falei, resolvi, não mudo de ideia nem volto atrás.”
29 Del estruendo|strong="H6963" de la gente de á caballo|strong="H6571" y de los flecheros|strong="H7411" huyó|strong="H1272" toda|strong="H3605" la ciudad|strong="H5892"; entráronse|strong="H0935" en las espesuras|strong="H5645" de los bosques, y subiéronse|strong="H3710" en peñascos|strong="H5927"; todas|strong="H3605" las ciudades|strong="H5892" fueron desamparadas|strong="H5800", y no|strong="H0369" quedó en ellas|strong="H2004" morador|strong="H3427" alguno|strong="H0376".
29 “Ao clamor dos cavaleiros e dos flecheiros, todas as cidades fogem; entram pelas selvas e sobem pelos penhascos; todas as cidades ficam abandonadas, e já ninguém habita nelas.
30 Y tú, destruída|strong="H0859", ¿qué|strong="H4100" harás|strong="H6213"? Bien que te vistas|strong="H3847" de grana|strong="H8144", aunque|strong="H3588" te adornes|strong="H5710" con atavíos|strong="H5716" de oro|strong="H2091", aunque|strong="H3588" pintes|strong="H7167" con antimonio|strong="H6320" tus|strong="H0859" ojos|strong="H5869", en vano|strong="H7723" te engalanas|strong="H3302"; menospreciáronte|strong="H3988" los amadores|strong="H5689", buscarán|strong="H1245" tu|strong="H0859" alma|strong="H5315".
30 E você, cidade destruída, por que está fazendo isso? Por que se veste de escarlate, se enfeita com joias de ouro e se pinta em volta dos olhos, se é em vão que você se embeleza? Os seus amantes a desprezam e querem matá-la.
31 Porque|strong="H3588" voz|strong="H6963" oí|strong="H8085" como de mujer que está de parto|strong="H2470", angustia|strong="H6869" como de primeriza|strong="H1069"; voz|strong="H6963" de la hija|strong="H1323" de Sión|strong="H6726" que lamenta|strong="H3306" y extiende|strong="H6566" sus manos|strong="H3709", diciendo: ¡Ay|strong="H0188" ahora de mí|strong="H4994"! que|strong="H3588" mi alma|strong="H5315" desmaya|strong="H5888" á causa de los matadores|strong="H2026".
31 Porque ouço um grito como de parturiente, uma angústia como da mulher que está dando à luz o seu primeiro filho. É o grito da filha de Sião, ofegante, que estende as mãos, dizendo: ‘Ai de mim agora! Porque a minha alma desfalece diante dos assassinos.’”

Ler em outra tradução

Comparar com outra

Estude este capítulo no WhatsApp

Peça à IA da Bíblia Fala para explicar Jeremias 4, comparar traduções ou montar um estudo — tudo direto pelo WhatsApp.