Daniel 4

spav1602p (SPAV1602P) vs NTLH

Sair da comparação
NTLH Nova Tradução na Linguagem de Hoje 2000
1 NABUCODONOSOR|strong="H5020" rey, a|strong="H3068" todos los pueblos, naciones, y lenguas, que moran en toda la tierra: Paz os sea|strong="H1934" multiplicada:
1 O rei Nabucodonosor mandou aos povos de todas as nações, raças e línguas a seguinte mensagem: — Felicidade e paz para todos!
2 Las señales y milagros que|strong="H5922" el alto Dios ha hecho conmigo, conviene que|strong="H5922" yo las publique.
2 Quero que todos saibam dos maravilhosos milagres que o Deus Altíssimo fez em meu favor.
3 ¡Cuán grandes son sus señales, y cuán potentes sus maravillas! Su reino, reino sempiterno, y su señorío hasta generación y gene­ración.
3 Grandes são os seus milagres, e as coisas que ele fez são espantosas! Pois ele é o Rei eterno e reinará para sempre.
4 Yo Nabucodonosor estaba quieto en mi|strong="H6925" casa, y|strong="H3809" floreciente en mi|strong="H6925" palacio.
4 E continuou: — Eu, Nabucodonosor, vivia sossegado no meu palácio, e tudo ia muito bem.
5 Vi un sueño|strong="H2493" que|strong="H1768" me espantó, y las imaginaciones y visiones de|strong="H1768" mi|strong="H6925" cabeza me turbaron en|strong="H5705" mi|strong="H6925" cama.
5 Mas certa noite tive um sonho que me deixou preocupado. Enquanto dormia, ideias e visões horrorosas tomaram conta de mim.
6 Por|strong="H1768" lo cual yo puse manda­miento para hacer venir delante de|strong="H1768" mí todos|strong="H3606" los sabios de|strong="H1768" Babilonia, que|strong="H1768" me mostrasen la declaración|strong="H6591" del sueño|strong="H2493".
6 Por isso, mandei chamar todos os sábios da Babilônia, para que eles me explicassem o sonho.
7 Y|strong="H3068" vinieron magos, astrólogos, caldeos, y adivinos: y dije el|strong="H1934" sueño delante|strong="H5922" de|strong="H5922" ellos, mas nunca me mostraron su|strong="H1934" declara­ción;
7 Vieram então os sábios, os adivinhos, os astrólogos e os feiticeiros, e eu lhes contei o sonho, mas nenhum deles pôde explicá-lo.
8 Hasta tanto que entró delante de mí Daniel, cuyo nombre es Beltsasar, como el nombre de mi dios, y en el cual hay espíritu de los dioses santos, y dije el sueño delante de él, diciendo:
8 Finalmente, apresentou-se Daniel, conhecido também como Beltessazar, nome que recebeu em honra do meu deus. O espírito dos santos deuses está nele, e por isso eu lhe contei o meu sonho. Eu disse:
9 Beltsasar, príncipe de|strong="H4481" los magos, ya que|strong="H4481" he entendido que|strong="H4481" hay en|strong="H4481" ti espíritu de|strong="H4481" los dioses santos, y que|strong="H4481" ningún|strong="H3606" misterio se te esconde, exprésame las visiones de|strong="H4481" mi sueño que|strong="H4481" he visto, y su declaración.
9 “Beltessazar, chefe dos adivinhos, eu sei que o espírito dos santos deuses está em você e que não há mistério que você não possa explicar. Por isso vou lhe contar o sonho e quero que você explique o que ele quer dizer.
10 Así fueron las visiones de|strong="H4481" mi cabeza en|strong="H5922" mi cama: Yo veía|strong="H2370", y he aquí un árbol en|strong="H5922" medio de|strong="H4481" la tierra, cuya|strong="H1934" altura era grande.
10 Eu estava deitado na cama e, de repente, tive uma visão. Nela vi uma árvore muito alta, plantada no centro da terra.
11 Crecía este árbol, y hacíase fuerte, y su altura llegaba hasta el cielo, y su vista hasta el cabo de|strong="H4481" toda la tierra.
11 A árvore cresceu e cresceu até tocar o céu e era tão grande, que podia ser vista de qualquer lugar do mundo.
12 Su follaje era hermoso, y su fruto en abundancia, y para todos había en él mantenimiento. Debajo de|strong="H1768" él se ponían a|strong="H3068" la som­bra las bestias|strong="H2423" del campo|strong="H1251", y en sus ramas hacían morada las aves del cielo|strong="H8065", y se mantenía de|strong="H1768" él toda carne.
12 As suas folhas eram belas, e ela dava tantas frutas, que o mundo todo podia se alimentar delas. Animais selvagens descansavam na sombra da árvore, as aves faziam ninhos nos seus galhos, e todos os seres vivos se alimentavam das suas frutas.
13 Veía en|strong="H5922" las visiones de|strong="H4481" mi cabeza en|strong="H5922" mi cama, y he aquí que|strong="H4481" un vigilante y santo descendía del|strong="H4481" cielo.
13 Eu ainda estava sonhando, quando, de repente, vi um anjo-vigia que descia do céu
14 Y|strong="H3068" clamaba fuertemente y decía así: Derribad el árbol, y cortad sus ramas, quitadle su follaje, y dispersad su fruto: váyanse las bestias que|strong="H1768" están debajo de|strong="H5922" él, y las aves de|strong="H5922" sus ramas.
14 e dizia em voz muito alta: ‘Derrubem a árvore, cortem os seus galhos, tirem as folhas e joguem fora as frutas. Espantem os animais que estão descansando na sua sombra e as aves que estão nos seus galhos.
15 Mas la cepa de|strong="H1768" sus raíces dejaréis en la tierra, y|strong="H3809" con atadu­ra de|strong="H1768" hierro y|strong="H3809" de|strong="H1768" latón entre la hierba del campo; y|strong="H3809" sea mojado con el rocío del cielo, y|strong="H3809" su parte con las bestias en la hierba de|strong="H1768" la tierra.
15 Mas deixem ficar o toco e as suas raízes e o amarrem com correntes de ferro e de bronze, no meio do capim bravo, no campo. Assim o sereno cairá sobre esse toco — esse homem —, e ele comerá capim como os animais.
16 Su corazón sea mudado de|strong="H1768" corazón de|strong="H1768" hombre, y séale dado corazón de|strong="H1768" bestia, y pasen sobre él siete tiempos.
16 Ele perderá o juízo e começará a pensar como animal; sete anos viverá assim.
17 Este asunto es por|strong="H1768" decreto de|strong="H1768" los vigilantes, y por|strong="H1768" dicho de|strong="H1768" los santos la demanda: para que|strong="H1768" conozcan los vivientes que|strong="H1768" el Altísimo se enseñorea del reino de|strong="H1768" los hombres, y que|strong="H1768" a|strong="H3068" quien él quiere lo da, y constituye sobre él al más bajo de|strong="H1768" los hombres.
17 Esta é a sentença dada pelos anjos, pelos anjos-vigias do céu, a fim de que todos saibam que o Deus Altíssimo domina todos os reinos do mundo. Ele dá esses reinos a quem quer, mesmo ao mais humilde de todos os homens.’ ”
18 Yo el rey Nabucodonosor he visto este sueño. Tú pues, Beltsasar, dirás la declaración de él, porque|strong="H3606" todos|strong="H3606" los sabios de mi reino nunca pudieron mostrarme su interpretación: mas tú puedes, porque|strong="H3606" hay en ti espíritu de los dioses santos.
18 E Nabucodonosor terminou, dizendo: — Foi esse o sonho que eu tive, e nenhum dos meus sábios pôde me explicar o que ele quer dizer. Mas você, Beltessazar, pode dar a explicação porque o espírito dos santos deuses está em você. Portanto, explique o que o sonho quer dizer.
19 Entonces Daniel, cuyo|strong="H1768" nom­bre era Beltsasar, estuvo callando casi una hora, y sus pensamien­tos lo espantaban: El rey|strong="H4430" habló, y dijo: Beltsasar, el sueño ni su declaración no te espante. Respondió Beltsasar, y dijo: señor mío, el sueño sea para tus enemigos, y su declaración para los que|strong="H1768" mal te quieren.
19 Ao ouvir isso, Daniel, também conhecido como Beltessazar, ficou espantado e por alguns instantes não sabia o que pensar. O rei lhe disse: — Beltessazar, não se preocupe com o sonho nem com o que ele quer dizer. Mas Daniel respondeu: — Ó rei, quem dera que o sonho e a sua mensagem não fossem a respeito do senhor, mas a respeito dos seus inimigos!
20 El árbol que|strong="H1768" viste|strong="H2370", que|strong="H1768" crecía y se hacía fuerte, y que|strong="H1768" su altura llegaba hasta|strong="H5705" el cielo|strong="H8065", y su vista por|strong="H4481" toda la tierra;
20 O senhor viu uma árvore que cresceu e cresceu até tocar o céu e que era tão grande, que podia ser vista de qualquer lugar do mundo.
21 Y|strong="H3068" cuyo|strong="H1768" follaje era hermoso, y su fruto en|strong="H5922" abundancia, y que|strong="H1768" para|strong="H5922" todos había mantenimiento en|strong="H5922" él|strong="H1932"; debajo del cual moraban las bes­tias del campo, y en|strong="H5922" sus ramas habitaban las aves del cielo,
21 As suas folhas eram belas, e ela dava tantas frutas, que o mundo todo podia se alimentar delas. Animais selvagens descansavam na sombra da árvore, e as aves faziam ninhos nos seus galhos.
22 Tú mismo eres, oh rey, que|strong="H1768" creciste, y te hiciste fuerte, pues|strong="H1768" creció tu grandeza, y ha llegado hasta|strong="H5705" el|strong="H1934" cielo|strong="H8065", y tu señorío hasta|strong="H5705" el|strong="H1934" cabo de|strong="H4481" la tierra.
22 — Aquela árvore, ó rei, é o senhor. Pois o senhor se tornou poderoso, e o seu poder aumentou tanto, que chegou até o céu, e o seu domínio se estendeu pelo mundo inteiro.
23 Y|strong="H3068" cuanto a|strong="H3068" lo que|strong="H1768" vio el rey, un vigilante y santo que|strong="H1768" descen­día del|strong="H4481" cielo|strong="H8065", y decía: Cortad el árbol y destruidlo: mas la cepa de|strong="H4481" sus raíces dejaréis|strong="H7662" en|strong="H4481" la tierra, y con atadura de|strong="H4481" hierro y de|strong="H4481" latón en|strong="H4481" la hierba del|strong="H4481" campo; y sea mojado con el rocío del|strong="H4481" cielo|strong="H8065", y su parte sea con las bestias del|strong="H4481" campo, hasta que|strong="H1768" pasen sobre él siete tiempos:
23 E o senhor viu também um anjo-vigia descendo do céu e dizendo: “Derrubem a árvore e quebrem todos os seus galhos, mas deixem ficar o toco e as suas raízes e o amarrem com correntes de ferro e de bronze, para que fique no meio do capim bravo, no campo. Assim o sereno cairá sobre esse homem, e ele terá de comer o que os animais comem. Sete anos ele viverá assim.”
24 Ésta|strong="H2006" es la interpretación, oh rey|strong="H4430", y el|strong="H1934" decreto del Altísimo, que|strong="H3861" ha venido sobre|strong="H5922" el|strong="H1934" rey|strong="H4430" mi señor:
24 E Daniel continuou: — E agora vou dar a explicação. Este sonho trata da sentença do Deus Altíssimo contra o senhor, ó rei.
25 Que|strong="H5922" te echarán de|strong="H5922" entre los hombres, y con las bestias del campo será tu morada, y con hierba del campo te apacentarán como a|strong="H3068" los bueyes, y con rocío del cielo serás bañado; y siete tiempos pasarán sobre|strong="H5922" ti, hasta que|strong="H5922" entiendas que|strong="H5922" el Altísimo se enseñorea en|strong="H5922" el reino de|strong="H5922" los hom­bres, y que|strong="H5922" a|strong="H3068" quien él quisiere lo dará.
25 O senhor será expulso do meio dos seres humanos e ficará morando com os animais selvagens. O senhor comerá capim como os bois, dormirá ao ar livre e ficará molhado pelo sereno. Isso durará sete anos, até que o senhor reconheça que o Deus Altíssimo domina todos os reinos do mundo e coloca como rei o homem que ele quer.
26 Y|strong="H3068" lo que|strong="H1768" dijeron, que|strong="H1768" dejasen en|strong="H5922" la tierra la cepa de|strong="H5922" las raíces del mismo árbol, significa que tu reino|strong="H4437" se te quedará firme, luego que|strong="H1768" entiendas que|strong="H1768" el|strong="H1934" señorío es en|strong="H5922" los cielos.
26 A ordem do anjo para que deixassem ficar o toco da árvore com as raízes quer dizer que o senhor será rei de novo, mas só quando confessar que Deus domina o mundo inteiro.
27 Por|strong="H1768" tanto, oh rey|strong="H4430", aprueba mi consejo, y|strong="H3809" redime tus pecados con justicia, y|strong="H3809" tus iniquidades con misericordias para con los pobres; que|strong="H1768" tal vez será eso una|strong="H1932" prolongación de|strong="H1768" tu tranquilidad.
27 Ó rei, aceite o meu conselho. Deixe de pecar e faça o que é certo; acabe com as suas maldades e ajude os pobres. Assim talvez o senhor possa continuar a viver em paz e felicidade.
28 Todo aquesto vino sobre el rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020".
28 E, de fato, tudo isso aconteceu com o rei Nabucodonosor.
29 A|strong="H3068" cabo de|strong="H4481" doce meses, andán­dose paseando sobre|strong="H5922" el palacio del|strong="H4481" reino|strong="H4437" de|strong="H4481" Babilonia,
29 Doze meses mais tarde, ele estava passeando no terraço do seu palácio na cidade de Babilônia
30 Habló el rey, y dijo: ¿No es ésta la gran Babilonia, que|strong="H1768" yo|strong="H5403" edifiqué para|strong="H5922" casa del|strong="H4481" reino, con la fuerza de|strong="H4481" mi poder, y para|strong="H5922" glo­ria de|strong="H4481" mi grandeza?
30 e disse: — Como é grande a cidade de Babilônia! Com o meu grande poder, eu a construí para ser a capital do meu reino, a fim de mostrar a todos a minha grandeza e a minha
31 Aun estaba la palabra en|strong="H5922" la boca del rey, cuando|strong="H1768" cae una voz del cielo|strong="H8065": A|strong="H3068" ti dicen, rey Nabucodonosor|strong="H5020"; el reino|strong="H4437" es tras­pasado de|strong="H5922" ti:
31 O rei ainda estava falando quando veio uma voz do céu, que disse: — Preste atenção, rei Nabucodonosor! Este reino não é mais seu.
32 Y|strong="H3068" de|strong="H1768" entre los hombres te echan, y|strong="H3809" con las bestias del campo será tu morada, y|strong="H3809" como a|strong="H3068" los bueyes te apacentarán: y|strong="H3809" siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que|strong="H1768" conozcas que|strong="H1768" el Altísimo se enseñorea en el reino de|strong="H1768" los hom­bres, y|strong="H3809" a|strong="H3068" quien él quisiere|strong="H6634" lo da.
32 Você será expulso do meio dos seres humanos, ficará morando com os animais selvagens e comerá capim como os bois. Isso durará sete anos, até que você reconheça que o Deus Altíssimo domina todos os reinos do mundo e coloca como rei quem ele quer.
33 En|strong="H5922" la misma hora se cumplió la palabra sobre|strong="H5922" Nabucodonosor, y fue echado de|strong="H5922" entre los hom­bres; y comía hierba como los bueyes, y su cuerpo se bañaba con el rocío del cielo, hasta que|strong="H5922" su pelo creció como de|strong="H5922" águila, y sus uñas como de|strong="H5922" aves.
33 Naquele mesmo instante, cumpriu-se a sentença contra Nabucodonosor. Ele foi expulso do meio dos seres humanos e começou a comer capim como os bois. Dormia ao ar livre e ficava molhado pelo sereno. O seu cabelo ficou comprido, parecido com penas de águia, e as suas unhas cresceram tanto, que pareciam garras de um gavião.
34 Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor|strong="H5020" alcé mis ojos al cielo|strong="H8065", y mi entendimiento me fue vuelto; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que|strong="H1768" vive para siem­pre; porque|strong="H1768" su señorío es sempi­terno, y su reino por|strong="H1768" todas|strong="H3606" las edades.
34 O rei disse: — Depois de passados os sete anos, eu olhei para o céu, e o meu juízo voltou. Aí agradeci ao Deus Altíssimo e dei louvor e “O poder do Altíssimo é eterno; o seu
35 Y|strong="H3068" todos los moradores de la tierra por nada son contados: y en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, hace según su voluntad: ni hay quien estorbe su mano, y le diga: ¿Qué haces?
35 Para ele, os seres humanos não têm nenhum valor; ele governa todos os anjos do céu e todos os moradores da terra. Não há ninguém que possa impedi-lo de fazer o que quer; não há ninguém que possa obrigá-lo a explicar o que faz.”
36 En el mismo tiempo mi senti­do me fue vuelto, y la majestad de mi reino, mi dignidad y mi grandeza volvieron a|strong="H3068" mí, y mis gobernadores y mis grandes me buscaron; y fui restituído a|strong="H3068" mi reino, y mayor grandeza me fue añadida.
36 — Logo que o meu juízo voltou — continuou Nabucodonosor —, eu recebi outra vez a minha honra, a minha majestade e a glória do meu reino. Os meus conselheiros e as altas autoridades do meu governo me receberam de volta. Fui rei de novo, com mais poder do que antes.
37 Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdad, y sus caminos juicio; y humillar puede a|strong="H3068" los que andan con soberbia.
37 Portanto, eu, o rei Nabucodonosor, agradeço ao Rei do céu e lhe dou louvor e glória. Tudo o que ele faz é certo e justo, e ele pode humilhar qualquer pessoa orgulhosa.

Ler em outra tradução

Comparar com outra

Estude este capítulo no WhatsApp

Peça à IA da Bíblia Fala para explicar Daniel 4, comparar traduções ou montar um estudo — tudo direto pelo WhatsApp.