Juízes 16

Santa Biblia — Reina Valera 1909 (SPARV1909) vs NAA

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NAA Nova Almeida Atualizada 2017
1 Y FUÉ|strong="H3212" Samsón|strong="H8123" á Gaza|strong="H5804", y vió|strong="H7200" allí|strong="H8033" una mujer|strong="H0802" ramera|strong="H2181", y entró|strong="H0935" á ella.
1 Sansão foi a Gaza, viu ali uma prostituta e teve relações com ela.
2 Y fué dicho á los de Gaza: Samsón|strong="H8123" es venido|strong="H0935" acá|strong="H2008". Y cercáronlo|strong="H5437", y pusiéronle|strong="H0693" espías toda|strong="H3605" aquella noche|strong="H4325" á la puerta|strong="H8179" de la ciudad|strong="H5892": y estuvieron callados|strong="H2790" toda|strong="H3605" aquella noche|strong="H3915", diciendo|strong="H0559": Hasta|strong="H5704" la luz|strong="H0216" de la mañana|strong="H1242"; entonces lo mataremos|strong="H2026".
2 Foi dito aos gazitas: — Sansão chegou aqui. Eles cercaram o local e ficaram a noite toda esperando por ele, às escondidas, no portão da cidade. Ficaram em silêncio durante toda a noite, pois diziam: — Vamos esperar até o raiar do dia. Então nós o matamos.
3 Mas Samsón|strong="H8123" durmió|strong="H7901" hasta|strong="H5704" la media|strong="H2676" noche|strong="H3915"; y á la media|strong="H2676" noche|strong="H3915" se levantó|strong="H6965", y tomando|strong="H0270" las puertas|strong="H1817" de la ciudad|strong="H5892" con sus dos|strong="H8147" pilares|strong="H4201" y su cerrojo|strong="H1280", echóselas|strong="H7760" al|strong="H5921" hombro|strong="H3802", y fuése, y subióse|strong="H5927" con ellas á la cumbre|strong="H7218" del monte|strong="H2022" que está|strong="H0834" delante|strong="H5921" de Hebrón|strong="H2275".
3 Porém Sansão ficou deitado somente até a meia-noite. Então se levantou, pegou ambas as folhas do portão da cidade e as arrancou juntamente com os seus batentes e a tranca. Pôs tudo sobre os ombros e levou ao alto do monte que está em frente de Hebrom.
4 Después|strong="H0310" de esto|strong="H3651" aconteció|strong="H1961" que se enamoró|strong="H0157" de una mujer|strong="H0802" en el valle|strong="H5158" de Sorec|strong="H7796", la cual se llamaba|strong="H8034" Dalila|strong="H1807".
4 Depois disto, Sansão se apaixonou por uma mulher do vale de Soreque, a qual se chamava Dalila.
5 Y vinieron|strong="H5927" á ella los príncipes|strong="H5633" de los Filisteos|strong="H6430", y dijéronle|strong="H0559": Engáñale|strong="H6601" y sabe en qué|strong="H4100" consiste su grande|strong="H1419" fuerza|strong="H3581", y cómo|strong="H4100" lo podríamos vencer|strong="H3201", para que lo atemos|strong="H0631" y lo atormentemos; y cada uno|strong="H0376" de nosotros|strong="H0587" te dará|strong="H5414" mil|strong="H0505" y cien|strong="H3967" siclos de plata|strong="H3701".
5 Então os governantes dos filisteus foram falar com ela e lhe disseram: — Convença-o a revelar em que consiste a sua grande força e como poderíamos dominá-lo e amarrá-lo, para que assim possamos subjugá-lo. Cada um de nós dará a você mil e cem moedas de prata.
6 Y Dalila|strong="H1807" dijo|strong="H0559" á Samsón|strong="H8123": Yo te ruego|strong="H4994" que me declares|strong="H5046" en qué|strong="H4100" consiste tu grande|strong="H1419" fuerza|strong="H3581", y cómo|strong="H4100" podrás ser atado|strong="H0631" para ser atormentado|strong="H6031".
6 Então Dalila disse a Sansão: — Peço que você me conte em que consiste a sua grande força e com que você poderia ser amarrado e subjugado.
7 Y respondióle|strong="H0559" Samsón|strong="H8123": Si|strong="H0518" me ataren|strong="H0631" con siete|strong="H7651" mimbres|strong="H3499" verdes|strong="H3892" que|strong="H0834" aun no|strong="H3808" estén enjutos|strong="H2717", entonces me debilitaré|strong="H2470", y seré|strong="H1961" como cualquiera|strong="H0259" de los hombres|strong="H0120".
7 Sansão respondeu: — Se me amarrarem com sete cordas de arco ainda úmidas, ficarei fraco e serei como qualquer outro homem.
8 Y los príncipes|strong="H5633" de los Filisteos|strong="H6430" le trajeron|strong="H5927" siete|strong="H7651" mimbres|strong="H3499" verdes|strong="H3892" que|strong="H0834" aun no|strong="H3808" se habían enjugado|strong="H2717", y atóle|strong="H0631" con ellos.
8 Os governantes dos filisteus trouxeram a Dalila sete cordas de arco, ainda úmidas; e com as cordas ela o amarrou.
9 Y estaban espías en casa de ella en una cámara|strong="H2315". Entonces ella le|strong="H0413" dijo|strong="H0559": ¡Samsón|strong="H8123", los Filisteos|strong="H6430" sobre ti! Y él rompió|strong="H5423" los mimbres|strong="H3499", como se rompe|strong="H5423" una cuerda|strong="H6616" de estopa|strong="H5296" cuando siente el fuego|strong="H0784": y no|strong="H3808" se supo|strong="H3045" su fuerza|strong="H3581".
9 Dalila havia deixado alguns homens escondidos no seu quarto. Então ela disse: — Sansão, os filisteus vêm vindo aí! Mas ele arrebentou as cordas de arco como se arrebenta o fio da estopa chamuscada que é colocada perto do fogo. Assim, não se soube em que consistia a força que ele tinha.
10 Entonces Dalila|strong="H1807" dijo|strong="H0559" á Samsón|strong="H8123": He aquí|strong="H2009" tú me has engañado|strong="H8524", y me|strong="H0413" has dicho|strong="H1696" mentiras|strong="H3576": descúbreme|strong="H5046" pues ahora|strong="H6258", yo te ruego|strong="H4994", cómo|strong="H4100" podrás ser atado|strong="H0631".
10 Então Dalila disse a Sansão: — Eis que você tem zombado de mim e me falou mentiras. Agora, por favor, conte-me como você pode ser amarrado.
11 Y él le|strong="H0413" dijo|strong="H0559": Si|strong="H0518" me ataren|strong="H0631" fuertemente|strong="H0631" con cuerdas|strong="H5688" nuevas|strong="H2319", con las cuales ninguna cosa se haya hecho, yo me debilitaré|strong="H2470", y seré|strong="H1961" como cualquiera|strong="H0259" de los hombres|strong="H0120".
11 Ele lhe disse: — Se me amarrarem bem com cordas novas, que nunca foram usadas, ficarei fraco e serei como qualquer outro homem.
12 Y Dalila|strong="H1807" tomó|strong="H3947" cuerdas|strong="H5688" nuevas|strong="H2319", y atóle|strong="H0631" con ellas, y díjole|strong="H0559": ¡Samsón|strong="H8123", los Filisteos|strong="H6430" sobre|strong="H5921" ti! Y los espías|strong="H0693" estaban|strong="H3427" en una cámara|strong="H2315". Mas él las rompió|strong="H5423" de sus brazos|strong="H2220" como un hilo|strong="H2339".
12 Dalila pegou cordas novas e o amarrou. Depois disse: — Sansão, os filisteus vêm vindo aí! Dalila havia deixado alguns homens escondidos no seu quarto. Mas Sansão arrebentou as cordas de seus braços como se fossem um fio de linha.
13 Y Dalila|strong="H1807" dijo|strong="H0559" á Samsón|strong="H8123": Hasta|strong="H5704" ahora|strong="H2008" me engañas|strong="H8524", y tratas|strong="H1696" conmigo|strong="H0413" con mentiras|strong="H3576". Descúbreme|strong="H5046" pues ahora|strong="H2008" cómo podrás ser atado|strong="H0631". El entonces|strong="H0413" le|strong="H0518" dijo|strong="H0559": Si tejieres|strong="H0707" siete|strong="H7651" guedejas|strong="H4253" de mi cabeza|strong="H7218" con la tela|strong="H4545".
13 Dalila disse a Sansão: — Até agora você tem zombado de mim e só me falou mentiras. Diga-me como você poderia ser amarrado. Ele respondeu: — Se você tecer num tear as sete tranças da minha cabeça e se as prender com um pino de tear, ficarei fraco e serei como qualquer outro homem. Enquanto ele dormia, ela pegou e teceu as sete tranças dele num tear.
14 Y ella hincó|strong="H8628" la estaca|strong="H3489", y díjole|strong="H0559": ¡Samsón|strong="H8123", los Filisteos|strong="H6430" sobre ti! Mas despertando|strong="H3364" él de su sueño|strong="H8142", arrancó|strong="H5265" la estaca|strong="H3489" del telar|strong="H0708" con la tela|strong="H4545".
14 Prendeu-as com um pino de tear e depois gritou: — Sansão, os filisteus vêm vindo aí! Mas ele despertou do sono, arrancou o pino e tirou o cabelo do tear.
15 Y ella le|strong="H0413" dijo|strong="H0559": ¿Cómo|strong="H0349" dices|strong="H0559", Yo te|strong="H0854" amo|strong="H0157", pues que tu corazón|strong="H3820" no|strong="H0369" está conmigo|strong="H0854"? Ya|strong="H2088" me has engañado|strong="H8524" tres|strong="H7969" veces|strong="H6471", y no|strong="H3808" me has aún descubierto|strong="H5046" en qué|strong="H4100" está tu gran|strong="H1419" fuerza|strong="H3581".
15 Então ela lhe disse: — Como você pode dizer que me ama, se não me revela o seu segredo? Por três vezes você zombou de mim e ainda não me contou em que consiste a sua grande força.
16 Y aconteció|strong="H1961" que|strong="H3588", apretándole ella cada|strong="H3605" día|strong="H3117" con sus palabras|strong="H1697" é importunándole|strong="H0509", su alma|strong="H5315" fué reducida á mortal|strong="H4191" angustia|strong="H7114".
16 Ela o importunava e pressionava todos os dias com a mesma pergunta, de modo que a alma dele se angustiou até a morte.
17 Descubrióle|strong="H5046" pues todo|strong="H3605" su corazón|strong="H3820", y díjole|strong="H0559": Nunca|strong="H3808" á mi|strong="H0589" cabeza|strong="H7218" llegó|strong="H5927" navaja|strong="H4177"; porque|strong="H3588" soy Nazareo|strong="H5139" de Dios|strong="H0430" desde|strong="H4480" el vientre|strong="H0990" de mi|strong="H0589" madre|strong="H0518". Si|strong="H0517" fuere rapado|strong="H1548", mi|strong="H0589" fuerza|strong="H3581" se apartará|strong="H5493" de|strong="H4480" mí|strong="H0589", y seré|strong="H1961" debilitado, y como todos|strong="H3605" los hombres|strong="H0120".
17 Então ele contou o seu segredo, dizendo: — Nunca foi passada uma navalha na minha cabeça, porque sou nazireu consagrado a Deus desde o ventre de minha mãe. Se o meu cabelo for cortado, a minha força irá embora, ficarei fraco e serei como qualquer outro homem.
18 Y viendo|strong="H7200" Dalila|strong="H1807" que|strong="H3588" él le había descubierto|strong="H5046" todo|strong="H3605" su corazón|strong="H3820", envió|strong="H7971" á llamar|strong="H7121" á los príncipes de los Filisteos|strong="H6430", diciendo|strong="H0559": Venid|strong="H5927" esta vez|strong="H6471", porque|strong="H3588" él me ha descubierto|strong="H5046" todo|strong="H3605" su corazón|strong="H3820". Y los príncipes de los Filisteos|strong="H6430" vinieron|strong="H5927" á ella, trayendo|strong="H5927" en su mano|strong="H3027" el dinero|strong="H3701".
18 Quando Dalila viu que ele lhe havia contado o seu segredo, mandou chamar os governantes dos filisteus, dizendo: — Venham mais esta vez, porque agora ele me contou o seu segredo. Então os governantes dos filisteus vieram até ela e trouxeram com eles o dinheiro.
19 Y ella hizo que él se durmiese|strong="H3462" sobre|strong="H5921" sus rodillas|strong="H1290"; y llamado un hombre|strong="H0376", rapóle|strong="H1548" siete|strong="H7651" guedejas|strong="H4253" de su cabeza|strong="H7218", y comenzó|strong="H2490" á afligirlo|strong="H6031", pues su fuerza|strong="H3581" se apartó|strong="H5493" de él.
19 Dalila fez com que Sansão dormisse no colo dela e, tendo chamado um homem, mandou rapar-lhe as sete tranças da cabeça, e assim começou a subjugá-lo. Sansão havia perdido a sua força.
20 Y díjole|strong="H0559": ¡Samsón|strong="H8123", los Filisteos|strong="H6430" sobre|strong="H5921" ti! Y luego que despertó|strong="H3364" él de su|strong="H1931" sueño|strong="H8142", se dijo|strong="H0559": Esta vez|strong="H6471" saldré|strong="H3318" como las otras|strong="H6471", y me escaparé|strong="H5287": no|strong="H3808" sabiendo que|strong="H3588" Jehová|strong="H3068" ya se había de|strong="H5921" él apartado|strong="H5493".
20 Então ela gritou: — Sansão, os filisteus vêm vindo aí! Ele despertou do sono e disse consigo mesmo: — Vou sair como nas outras vezes e me livrarei. Mas ele não sabia ainda que o
21 Mas los Filisteos|strong="H6430" echaron|strong="H0270" mano de él, y sacáronle|strong="H5365" los ojos|strong="H5869", y le llevaron|strong="H3381" á Gaza|strong="H5804"; y le ataron|strong="H0631" con cadenas|strong="H5178", para que moliese|strong="H2912" en la cárcel|strong="H1004".
21 Então os filisteus o agarraram, furaram os olhos dele e o levaram para Gaza. Amarraram-no com correntes de bronze e o puseram a virar um moinho na prisão.
22 Y el cabello|strong="H8181" de su cabeza|strong="H7218" comenzó|strong="H2490" á crecer|strong="H6779", después que fué rapado|strong="H1548".
22 Mas o cabelo da sua cabeça, logo após ser rapado, começou a crescer de novo.
23 Entonces los príncipes de los Filisteos|strong="H6430" se juntaron|strong="H0622" para ofrecer|strong="H2076" sacrificio|strong="H2077" á Dagón|strong="H1712" su dios|strong="H0430", y para alegrarse|strong="H8057"; y dijeron|strong="H0559": Nuestro|strong="H0587" dios|strong="H0430" entregó|strong="H5414" en nuestras|strong="H0587" manos|strong="H3027" á Samsón|strong="H8123" nuestro|strong="H0587" enemigo|strong="H0341".
23 Os governantes dos filisteus se reuniram para oferecer um grande sacrifício ao seu deus Dagom e para se alegrar. Diziam: — O nosso deus entregou o nosso inimigo Sansão nas nossas mãos.
24 Y viéndolo|strong="H7200" el pueblo|strong="H5971", loaron á su dios, diciendo|strong="H0559": Nuestro|strong="H0587" dios|strong="H0430" entregó|strong="H5414" en nuestras|strong="H0587" manos|strong="H3027" á nuestro|strong="H0587" enemigo|strong="H0341", y al destruidor|strong="H2717" de nuestra|strong="H0587" tierra|strong="H0776", el cual|strong="H0834" había muerto|strong="H2491" á muchos|strong="H7235" de nosotros|strong="H0587".
24 O povo, quando viu Sansão, louvava o seu deus, dizendo: — O nosso deus entregou nas nossas mãos o nosso inimigo, aquele que destruía a nossa terra e multiplicava os nossos mortos.
25 Y aconteció|strong="H1961" que, yéndose alegrando|strong="H2896" el corazón|strong="H3820" de ellos, dijeron|strong="H0559": Llamad|strong="H7121" á Samsón|strong="H8123", para que divierta|strong="H7832" delante|strong="H6440" de nosotros. Y llamaron|strong="H7121" á Samsón|strong="H8123" de la cárcel|strong="H1004", y hacía de juguete|strong="H6711" delante|strong="H6440" de ellos; y pusiéronlo|strong="H5975" entre|strong="H0996" las columnas|strong="H5982".
25 Com alegria no coração, disseram: — Mandem vir Sansão, para que ele nos divirta. Trouxeram Sansão do cárcere, e ele os divertia. Quando o fizeram ficar em pé entre as colunas,
26 Y Samsón|strong="H8123" dijo|strong="H0559" al|strong="H0413" mozo|strong="H5288" que le guiaba|strong="H2388" de la mano|strong="H3027": Acércame|strong="H5146", y hazme|strong="H4959" tentar las columnas|strong="H5982" sobre|strong="H5921" que|strong="H0834" se sustenta|strong="H3559" la casa|strong="H1004", para que|strong="H0834" me apoye|strong="H8172" sobre|strong="H5921" ellas.
26 Sansão disse ao moço que o guiava pela mão: — Deixe-me apalpar as colunas que sustentam o templo, para que eu possa me encostar nelas.
27 Y la casa|strong="H1004" estaba llena|strong="H4390" de hombres|strong="H0582" y mujeres|strong="H0802": y todos|strong="H3605" los príncipes de los Filisteos|strong="H6430" estaban allí|strong="H8033"; y en|strong="H5921" el alto piso|strong="H1406" había como tres|strong="H7969" mil|strong="H0505" hombres|strong="H0376" y mujeres|strong="H0802", que estaban mirando|strong="H7200" el escarnio|strong="H7832" de Samsón|strong="H8123".
27 Ora, o templo estava cheio de homens e mulheres, e também ali estavam todos os governantes dos filisteus. E sobre o teto havia uns três mil homens e mulheres, que olhavam enquanto Sansão os divertia.
28 Entonces clamó|strong="H7121" Samsón|strong="H8123" á|strong="H0413" Jehová|strong="H3068", y dijo|strong="H0559": Señor|strong="H0136" Jehová|strong="H3069", acuérdate|strong="H2142" ahora|strong="H4994" de mí, y esfuérzame|strong="H2388", te ruego|strong="H4994", solamente|strong="H0389" esta vez|strong="H6471", oh Dios|strong="H0430", para que de una|strong="H0259" vez|strong="H6471" tome venganza|strong="H5358,H5359" de los Filisteos|strong="H6430", por mis dos|strong="H8147" ojos|strong="H5869".
28 Sansão clamou ao Senhor e disse: —
29 Asió|strong="H3943" luego Samsón|strong="H8123" las dos|strong="H8147" columnas|strong="H5982" del medio|strong="H8432" sobre|strong="H5921" las cuales|strong="H0834" se sustentaba|strong="H3559" la casa|strong="H1004", y estribó en ellas, la una|strong="H0259" con la mano derecha|strong="H3225", y la otra|strong="H0259" con la izquierda|strong="H8040";
29 Em seguida, Sansão abraçou-se às duas colunas do meio, que sustentavam o templo, e fez força sobre elas, com a mão direita em uma e com a esquerda na outra.
30 Y dijo|strong="H0559" Samsón|strong="H8123": Muera|strong="H4191" yo|strong="H5315" con|strong="H5973" los Filisteos|strong="H6430". Y estribando|strong="H5186" con esfuerzo|strong="H3581", cayó|strong="H5307" la casa|strong="H1004" sobre|strong="H5921" los príncipes, y sobre|strong="H5921" todo|strong="H3605" el pueblo|strong="H5971" que|strong="H0834" estaba en ella. Y fueron|strong="H1961" muchos|strong="H7227" más los que|strong="H0834" de ellos mató|strong="H4191" muriendo|strong="H4191", que|strong="H0834" los que|strong="H0834" había muerto|strong="H4191" en su vida|strong="H2416".
30 E disse: — Que eu morra com os filisteus. E empurrou com toda a sua força, e o templo caiu sobre os governantes e sobre todo o povo que ali estava. Assim, foram mais os que Sansão matou quando morreu do que os que ele havia matado durante toda a sua vida.
31 Y descendieron|strong="H3381" sus|strong="H1931" hermanos|strong="H0251" y toda|strong="H3605" la casa|strong="H1004" de su|strong="H1931" padre|strong="H0001", y tomáronle|strong="H5375", y lleváronle|strong="H5927", y le sepultaron|strong="H6913" entre|strong="H0996" Sora|strong="H6881" y Esthaol|strong="H0847", en el sepulcro|strong="H6912" de su|strong="H1931" padre|strong="H0001" Manoa|strong="H4495". Y él|strong="H1931" juzgó|strong="H8199" á Israel|strong="H3478" veinte|strong="H6242" años|strong="H8141".
31 Então os seus irmãos e toda a casa de seu pai foram buscar o corpo. Eles o levaram e sepultaram entre Zorá e Estaol, no túmulo de Manoá, seu pai. Sansão julgou Israel durante vinte anos.

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