Daniel 3
Santa Biblia — Reina Valera 1909 (SPARV1909) vs NTLH
1 EL rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020" hizo|strong="H5019" una|strong="H5648" estatua|strong="H6755" de oro|strong="H1722", la altura|strong="H7314" de la cual era de sesenta|strong="H8346" codos|strong="H0521", su anchura|strong="H6613" de seis|strong="H8353" codos|strong="H0521": levantóla|strong="H6966" en el campo|strong="H1236" de Dura|strong="H1757", en la provincia|strong="H4083" de Babilonia|strong="H0895".
1 O rei Nabucodonosor mandou fazer uma estátua que media vinte e sete metros de altura por dois metros e setenta de largura e ordenou que a pusessem na planície de Durá, na província da Babilônia.
2 Y envió|strong="H7972" el rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020" á juntar|strong="H3673" los grandes|strong="H0324", los asistentes|strong="H5460" y capitanes|strong="H6347", oidores|strong="H0148", receptores|strong="H1411", los del consejo|strong="H1884", presidentes|strong="H8614", y á todos|strong="H3606" los gobernadores|strong="H7984" de las provincias|strong="H4083", para que viniesen|strong="H0858" á la dedicación|strong="H2598" de la estatua|strong="H6755" que el rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020" había levantado|strong="H6966".
2 Depois, ordenou que todos os governadores regionais, os prefeitos, os governadores das províncias, os juízes, os tesoureiros, os magistrados, os conselheiros e todas as outras autoridades viessem à cerimônia de inauguração da estátua.
3 Fueron pues|strong="H0116" reunidos|strong="H3673" los grandes|strong="H0324", los asistentes|strong="H5460" y capitanes|strong="H6347", los oidores|strong="H0148", receptores|strong="H1411", los del consejo|strong="H1884", los presidentes|strong="H8614", y todos|strong="H3606" los gobernadores|strong="H7984" de las provincias|strong="H4083", á la dedicación|strong="H2597" de la estatua|strong="H6755" que|strong="H1768" el rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020" había levantado|strong="H6966": y estaban en pie|strong="H6966" delante|strong="H6903" de la estatua|strong="H6755" que|strong="H1768" había levantado|strong="H6966" el rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020".
3 Todos eles vieram e ficaram de pé em frente da estátua para a cerimônia de inauguração.
4 Y el pregonero|strong="H3744" pregonaba en alta|strong="H2429" voz: Mándase|strong="H0560" á vosotros, oh pueblos|strong="H5972", naciones|strong="H0524", y lenguas|strong="H3961",
4 Aí o encarregado de anunciar o começo da cerimônia disse em voz alta: — Povos de todas as nações, raças e línguas!
5 En oyendo el son|strong="H7032" de la bocina|strong="H7162", del pífano|strong="H4953", del tamboril|strong="H5443", del arpa|strong="H7030", del salterio|strong="H6460", de la zampoña|strong="H5481", y de todo|strong="H3606" instrumento|strong="H2178" músico|strong="H2170", os postraréis|strong="H5308" y adoraréis|strong="H5457" la estatua|strong="H6755" de oro|strong="H1722" que|strong="H1768" el rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020" ha levantado|strong="H6966":
5 Quando ouvirem o som das trombetas, das flautas, das cítaras, das liras , das harpas e dos outros instrumentos musicais, ajoelhem-se todos e adorem a estátua de ouro que o rei Nabucodonosor mandou fazer.
6 Y cualquiera|strong="H4479" que|strong="H1768" no|strong="H3809" se postrare y adorare, en la misma hora será echado|strong="H7412" dentro|strong="H1459" de un horno|strong="H0861" de fuego|strong="H5135" ardiendo|strong="H3345".
6 Quem não se ajoelhar e não adorar a estátua será jogado na mesma hora numa fornalha acesa.
7 Por lo cual|strong="H1768", en oyendo todos|strong="H3606" los pueblos|strong="H5972" el son|strong="H7032" de la bocina|strong="H7162", del pífano|strong="H4953", del tamboril|strong="H5443", del arpa|strong="H7030", del salterio|strong="H6460", de la zampoña|strong="H5481", y de todo|strong="H3606" instrumento|strong="H2178" músico, todos|strong="H3606" los pueblos|strong="H5972", naciones|strong="H0524", y lenguas|strong="H3961", se postraron|strong="H5308", y adoraron|strong="H5457" la estatua|strong="H6755" de oro|strong="H1722" que|strong="H1768" el rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020" había levantado|strong="H6966".
7 Assim, logo que os instrumentos começaram a tocar, todas as pessoas que estavam ali se ajoelharam e adoraram a estátua de ouro.
8 Por esto|strong="H6903,H3606" en el mismo tiempo|strong="H2166" algunos|strong="H1400" varones Caldeos|strong="H3779" se llegaron|strong="H7127", y denunciaron|strong="H0399" de los Judíos|strong="H3062",
8 Foi nessa hora que alguns astrólogos aproveitaram a ocasião para acusar os judeus.
9 Hablando|strong="H6032" y diciendo|strong="H0560" al rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020": Rey|strong="H4430", para siempre|strong="H5957" vive|strong="H2418".
9 Eles disseram ao rei Nabucodonosor: — Que o rei viva para sempre!
10 Tú|strong="H0607", oh rey|strong="H4430", pusiste ley|strong="H2942" que|strong="H1768" todo|strong="H3606" hombre|strong="H0606" en oyendo el son|strong="H7032" de la bocina|strong="H7162", del pífano|strong="H4953", del tamboril|strong="H5443", del arpa|strong="H7030", del salterio|strong="H6460", de la zampoña|strong="H5481", y de todo|strong="H3606" instrumento|strong="H2178" músico, se postrase y adorase la estatua|strong="H6755" de oro|strong="H1722":
10 O senhor deu a seguinte ordem: “Quando ouvirem o som dos instrumentos musicais, todos se ajoelharão e adorarão a estátua de ouro.
11 Y el que|strong="H4479,H1768" no|strong="H3809" se postrase y adorase, fuese echado|strong="H7412" dentro|strong="H1459" de un horno|strong="H0861" de fuego|strong="H5135" ardiendo|strong="H3345".
11 Quem desobedecer a essa ordem será jogado numa fornalha acesa.”
12 Hay|strong="H0383" unos varones|strong="H1400" Judíos|strong="H3062", los cuales|strong="H1768" pusiste|strong="H4483" tú sobre|strong="H5922" los negocios|strong="H5673" de la provincia|strong="H4083" de Babilonia|strong="H0895"; Sadrach|strong="H7715", Mesach|strong="H4336", y Abed-nego|strong="H5664": estos|strong="H0479" varones|strong="H1400", oh rey|strong="H4430", no|strong="H3809" han hecho cuenta|strong="H2942" de ti; no|strong="H3809" adoran|strong="H6399" tus dioses|strong="H0426", no|strong="H3809" adoran|strong="H5457" la estatua|strong="H6755" de oro|strong="H1722" que|strong="H1768" tú levantaste|strong="H6966".
12 Ora, o senhor pôs como administradores da província da Babilônia alguns judeus. Esses judeus — Sadraque, Mesaque e Abede-Nego — não respeitam o senhor, não prestam culto ao deus do senhor, nem adoram a estátua de ouro que o senhor mandou fazer.
13 Entonces Nabucodonosor|strong="H5020" dijo|strong="H0560" con ira|strong="H7266" y con enojo|strong="H2528" que trajesen|strong="H0858" á Sadrach|strong="H7715", Mesach|strong="H4336", y Abed-nego|strong="H5664". Al punto|strong="H0116" fueron traídos|strong="H0858" estos|strong="H0479" varones|strong="H1400" delante|strong="H6925" del rey|strong="H4430".
13 Ao ouvir isso, Nabucodonosor ficou furioso e mandou chamar Sadraque, Mesaque e Abede-Nego. Eles foram levados para o lugar onde o rei estava,
14 Habló|strong="H6032" Nabucodonosor|strong="H5019", y díjoles|strong="H0560": ¿Es verdad|strong="H6656" Sadrach|strong="H7715", Mesach|strong="H4336", y Abed-nego|strong="H5664", que vosotros no|strong="H3809" honráis|strong="H6399" á mi dios|strong="H0426", ni|strong="H3809" adoráis|strong="H5457" la estatua|strong="H6755" de oro|strong="H1722" que|strong="H1768" he levantado|strong="H6966"?
14 e ele lhes disse: — É verdade que vocês não prestam culto ao meu deus, nem adoram a estátua de ouro que eu mandei fazer?
15 Ahora|strong="H3705" pues, ¿estáis|strong="H2006" prestos para que|strong="H1768" en oyendo|strong="H8086" el son|strong="H7032" de la bocina|strong="H7162", del pífano|strong="H4953", del tamboril|strong="H5443", del arpa|strong="H7030", del salterio|strong="H6460", de la zampoña|strong="H5481", y de todo|strong="H3606" instrumento|strong="H2178" músico|strong="H2170", os postréis|strong="H5308", y adoréis|strong="H5457" la estatua|strong="H6755" que|strong="H1768" he hecho|strong="H5648"? Porque si|strong="H2006" no|strong="H3809" la adorareis|strong="H5457", en la misma hora|strong="H8160" seréis echados|strong="H7412" en medio|strong="H1459" de un horno|strong="H0861" de fuego|strong="H5135" ardiendo|strong="H3345": ¿y qué|strong="H4479" dios|strong="H0426" será aquel que|strong="H1768" os libre|strong="H7804" de mis manos|strong="H3028"?
15 Pois bem! Será que agora vocês estão dispostos a se ajoelhar e a adorar a estátua, logo que os instrumentos musicais começarem a tocar? Se não, vocês serão jogados na mesma hora numa fornalha acesa. E quem é o deus que os poderá salvar?
16 Sadrach|strong="H7715", Mesach|strong="H4336", y Abed-nego|strong="H5664" respondieron|strong="H6032" y dijeron|strong="H0560" al rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020": No|strong="H3809" cuidamos|strong="H2818" de responderte|strong="H8421" sobre|strong="H5922" este|strong="H1836" negocio|strong="H6600".
16 Sadraque, Mesaque e Abede-Nego responderam assim: — Ó rei, nós não vamos nos defender.
17 He aquí nuestro|strong="H0586" Dios|strong="H0426" á quien honramos, puede librarnos|strong="H3202" del horno|strong="H4481" de fuego|strong="H0861" ardiendo|strong="H5135,H3345"; y de|strong="H4481" tu mano|strong="H3028", oh rey|strong="H4430", nos librará|strong="H7804".
17 Pois, se o nosso Deus, a quem adoramos, quiser, ele poderá nos salvar da fornalha e nos livrar do seu poder, ó rei.
18 Y si|strong="H2006" no|strong="H3809", sepas|strong="H3046", oh rey|strong="H4430", que|strong="H1768" tu dios no|strong="H3809" adoraremos|strong="H5457", ni tampoco|strong="H3809" honraremos la estatua|strong="H6755" que|strong="H1768" has levantado|strong="H6966".
18 E mesmo que o nosso Deus não nos salve, o senhor pode ficar sabendo que não prestaremos culto ao seu deus, nem adoraremos a estátua de ouro que o senhor mandou fazer.
19 Entonces|strong="H0116" Nabucodonosor|strong="H5020" fué lleno|strong="H4391" de ira|strong="H2528", y demudóse|strong="H8133" la figura|strong="H6755" de su rostro|strong="H0600" sobre Sadrach|strong="H7715", Mesach|strong="H4336", y Abed-nego|strong="H5664": así habló, y ordenó|strong="H0560" que el horno|strong="H0861" se encendiese siete|strong="H7655" veces|strong="H2298" tanto de|strong="H1768" lo que cada vez solía.
19 Ao ouvir isso, Nabucodonosor ficou furioso com os três jovens e, vermelho de raiva, mandou que se esquentasse a fornalha sete vezes mais do que de costume.
20 Y mandó|strong="H0560" á hombres|strong="H1400" muy|strong="H2429" vigorosos|strong="H1401" que|strong="H1768" tenía en su ejército|strong="H2429", que|strong="H1768" atasen|strong="H3729" á Sadrach|strong="H7715", Mesach|strong="H4336", y Abed-nego|strong="H5664", para echarlos|strong="H7412" en el horno|strong="H0861" de fuego|strong="H5135" ardiendo|strong="H3345".
20 Depois, mandou que os seus soldados mais fortes amarrassem Sadraque, Mesaque e Abede-Nego e os jogassem na fornalha.
21 Entonces|strong="H0116" estos|strong="H0479" varones|strong="H1400" fueron atados|strong="H3729" con sus mantos|strong="H5622", y sus calzas|strong="H6361", y sus turbantes|strong="H3737", y sus vestidos|strong="H3831", y fueron echados|strong="H7412" dentro|strong="H1459" del horno|strong="H0861" de fuego|strong="H5135" ardiendo|strong="H3345".
21 Os três jovens, completamente vestidos com os seus mantos , capas , chapéus e todas as outras roupas, foram amarrados e jogados na fornalha.
22 Y porque|strong="H3606,H6903" la palabra|strong="H4406" del rey|strong="H4430" daba priesa|strong="H2685", y había procurado que|strong="H1768" se encendiese|strong="H3493" mucho|strong="H0228", la llama|strong="H7631" del fuego|strong="H5135" mató|strong="H6992" á aquellos|strong="H0479" que|strong="H1768" habían alzado|strong="H5267" á Sadrach|strong="H7715", Mesach|strong="H4336", y Abed-nego|strong="H5665".
22 A ordem do rei tinha sido cumprida, e a fornalha estava mais quente do que nunca; por isso, as labaredas mataram os soldados que jogaram os três jovens lá dentro.
23 Y estos|strong="H0479" tres|strong="H8532" varones|strong="H1400", Sadrach|strong="H7715", Mesach|strong="H4336", y Abed-nego|strong="H5664", cayeron|strong="H5308" atados|strong="H3729" dentro del horno|strong="H0861" de fuego|strong="H5135" ardiendo|strong="H3345".
23 E, amarrados, Sadraque, Mesaque e Abede-Nego caíram na fornalha.
24 Entonces|strong="H0116" el rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020" se espantó|strong="H8429", y levantóse|strong="H6966" apriesa|strong="H0927", y habló, y dijo|strong="H0560" á los de su consejo|strong="H1907": ¿No|strong="H3809" echaron|strong="H7412" tres|strong="H8532" varones|strong="H1400" atados|strong="H3729" dentro|strong="H1459" del fuego|strong="H5135"? Ellos respondieron|strong="H6032" y dijeron al rey|strong="H4430": Es verdad|strong="H3330", oh rey|strong="H4430".
24 De repente, Nabucodonosor se levantou e perguntou, muito espantado, aos seus conselheiros: — Não foram três os homens que amarramos e jogamos na fornalha? — Sim, senhor! — responderam eles.
25 Respondió|strong="H1459" él y dijo|strong="H0560": He aquí|strong="H1888" que yo veo|strong="H2370" cuatro|strong="H0703" varones|strong="H1400" sueltos|strong="H8271", que se pasean|strong="H1981" en medio|strong="H1459" del fuego|strong="H5135", y ningún daño|strong="H2257" hay en ellos: y el parecer|strong="H7299" del cuarto|strong="H7244" es semejante|strong="H1821" á hijo|strong="H1247" de los dioses|strong="H0426".
25 — Como é, então, que estou vendo quatro homens andando soltos na fornalha? — perguntou o rei. — Eles estão passeando lá dentro, sem sofrerem nada. E o quarto homem parece um anjo.
26 Entonces|strong="H0116" Nabucodonosor|strong="H5020" se acercó|strong="H7127" á la puerta|strong="H8651" del horno|strong="H0861" de fuego|strong="H5135" ardiendo|strong="H3345", y habló y dijo|strong="H0560": Sadrach|strong="H7715", Mesach|strong="H4336", y Abed-nego|strong="H5665", siervos|strong="H5649" del alto|strong="H5943" Dios|strong="H0426", salid|strong="H5312" y venid|strong="H0858". Entonces|strong="H0116" Sadrach|strong="H7715", Mesach|strong="H4336", y Abed-nego|strong="H5665", salieron|strong="H5312" de|strong="H4481" en medio|strong="H1459" del fuego|strong="H5135".
26 Aí o rei chegou perto da porta da fornalha e gritou: — Sadraque, Mesaque e Abede-Nego, Os três saíram da fornalha,
27 Y juntáronse|strong="H3673" los grandes|strong="H0324", los gobernadores|strong="H5460", los capitanes|strong="H6347", y los del consejo|strong="H1907" del rey|strong="H4430", para mirar|strong="H2370" estos|strong="H0479" varones|strong="H1400", como el fuego|strong="H5135" no|strong="H3809" se enseñoreó de sus cuerpos|strong="H1655", ni|strong="H3809" cabello|strong="H8177" de sus cabezas|strong="H7217" fué quemado|strong="H2761", ni|strong="H3809" sus ropas|strong="H5622" se mudaron|strong="H8133", ni|strong="H3809" olor|strong="H7382" de fuego|strong="H5135" había pasado|strong="H5709" por ellos.
27 e todas as autoridades que estavam ali chegaram perto deles e viram que o fogo não havia feito nenhum mal a eles. As labaredas não tinham chamuscado nem um cabelo da sua cabeça, as suas roupas não estavam queimadas, e eles não estavam com cheiro de fumaça.
28 Nabucodonosor|strong="H5020" habló|strong="H6032" y dijo|strong="H0560": Bendito|strong="H1289" el Dios|strong="H0426" de ellos, de Sadrach|strong="H7715", Mesach|strong="H4336", y Abed-nego|strong="H5664", que|strong="H1768" envió|strong="H7972" su ángel|strong="H4398", y libró|strong="H7804" sus siervos|strong="H5649" que|strong="H1768" esperaron|strong="H7365" en|strong="H5922" él, y el mandamiento|strong="H4406" del rey|strong="H4430" mudaron|strong="H8133", y|strong="H3809" entregaron|strong="H3052" sus cuerpos|strong="H1655" antes|strong="H3809" que sirviesen|strong="H6399" ni|strong="H3809" adorasen|strong="H5457" otro|strong="H3606" dios|strong="H0426" que|strong="H3861" su Dios|strong="H0426".
28 O rei gritou: — Que o Deus de Sadraque, Mesaque e Abede-Nego seja louvado! Ele enviou o seu Anjo e salvou os seus servos, que confiam nele. Eles não cumpriram a minha ordem; pelo contrário, escolheram morrer em vez de se ajoelhar e adorar um deus que não era o deles.
29 Por mí pues se pone decreto|strong="H7761,H2942", que|strong="H1768" todo|strong="H3606" pueblo|strong="H5972", nación|strong="H0524", ó lengua|strong="H3961", que|strong="H1768" dijere|strong="H0560" blasfemia|strong="H1768" contra|strong="H5922" el Dios|strong="H0426" de Sadrach|strong="H7715", Mesach|strong="H4336", y Abed-nego|strong="H5664", sea descuartizado|strong="H5648,H1917", y su casa|strong="H1005" sea puesta por muladar|strong="H5122"; por cuanto|strong="H1768" no|strong="H3809" hay dios|strong="H0426" que|strong="H1768" pueda|strong="H3202" librar|strong="H5338" como éste|strong="H1836".
29 Por isso, ordeno que qualquer pessoa, seja qual for a sua raça, nação ou língua, que insultar o nome do Deus de Sadraque, Mesaque e Abede-Nego seja cortada em pedaços e que a sua casa seja completamente arrasada. Pois não há outro Deus que possa salvar como este.
30 Entonces|strong="H0116" el rey|strong="H4430" engrandeció|strong="H6744" á Sadrach|strong="H7715", Mesach|strong="H4336", y Abed-nego|strong="H5664" en la provincia|strong="H4083" de Babilonia|strong="H0895".
30 Então o rei Nabucodonosor colocou os três jovens em cargos ainda mais importantes na província da Babilônia.
Atalhos do teclado
- Capítulo anterior←
- Próximo capítulo→
- Versículo anteriork
- Próximo versículoj
- Limpar seleçãoEsc
- Esta ajuda?
Estude este capítulo no WhatsApp
Peça à IA da Bíblia Fala para explicar Daniel 3, comparar traduções ou montar um estudo — tudo direto pelo WhatsApp.