Salmos 77

SpaPlatense: Biblia Platense (Straubinger) (SM_SPAPLATENSE) vs NTLH

Sair da comparação
NTLH Nova Tradução na Linguagem de Hoje 2000
1 Maskil de Asaf. Escucha, pueblo mío, mi enseñanza; presta oído a las palabras de mis labios.
1 Eu grito bem alto para Deus; grito, e ele me ouve.
2 Voy a abrir mi boca en un poema, y evocaré escondidas lecciones del pasado.
2 Nas horas de aflição eu oro ao Senhor; durante a noite, levanto as mãos em oração, porém não encontro consolo.
3 Lo que hemos oído y aprendido, lo que nos han contado nuestros padres,
3 Penso em Deus e começo a gemer; começo a pensar e fico desanimado.
4 no lo ocultaremos a sus hijos; relataremos a la generación venidera las glorias de Yahvé y su poderío, y las maravillas que Él hizo.
4 Deus não me deixa dormir. Estou tão preocupado, que não posso falar.
5 Porque Él, habiendo dado testimonio a Jacob, y establecido una ley en Israel, mandó a nuestros padres enseñarlo a sus hijos,
5 Penso nos dias que já passaram e nos anos que se foram há muito tempo.
6 para que lo supiera la generación siguiente, y a su vez los hijos nacidos de esta lo narrasen a sus propios hijos;
6 Gasto as noites em pensamentos profundos, começo a meditar e a mim mesmo faço estas perguntas:
7 de suerte que pongan en Dios su confianza, no olvidando los beneficios de Yahvé y observando sus mandamientos;
7 “Será que o Senhor vai nos rejeitar para sempre? Será que ele nunca mais vai ficar contente conosco?
8 para que no vengan a ser como sus padres, una raza indócil y contumaz; generación que no tuvo el corazón sencillo ni el espíritu fiel a Dios.
8 Será que deixou de nos amar? Será que a sua promessa não tem mais valor?
9 Los hijos de Efraím, muy diestros arqueros, volvieron las espaldas en el día de la batalla;
9 Será que Deus esqueceu de ser bondoso? Será que a da sua compaixão?”
10 no guardaron la alianza con Dios, rehusaron seguir su ley;
10 Então eu disse assim: “O pior de tudo é que o Deus Altíssimo não quer nos ajudar mais como antes.”
11 olvidaron sus obras y las maravillas que hizo ante los ojos de ellos.
11 Ó Senhor Deus, eu lembrarei dos teus feitos maravilhosos! Recordarei as maravilhas que fizeste no passado.
12 A la vista de sus padres Él había hecho prodigios en el país de Egipto, en los campos de Tanis.
12 Pensarei em tudo o que tens feito, meditarei em todos os teus atos poderosos.
13 Dividió el mar por medio, y los hizo pasar, sosteniendo las aguas como un muro.
13 Ó Deus, tudo o que fazes é santo. Não há deus que seja tão grande como o nosso Deus.
14 De día los guiaba con la nube y toda la noche con un resplandor de fuego.
14 Tu és o Deus que faz milagres; tu tens mostrado o teu poder entre as nações.
15 Hendió la roca en el desierto, y les dio de beber aguas copiosísimas.
15 Pela tua força, salvaste o teu povo, os descendentes de Jacó e de José.
16 Sacó torrentes de la peña, hizo salir aguas como ríos.
16 Ó Deus, quando as águas te viram, ficaram com medo, as águas profundas do mar tremeram.
17 Mas ellos continuaron pecando contra Él, resistiendo al Altísimo en el yermo;
17 As nuvens derramaram chuva, houve trovoada nas alturas, e os relâmpagos riscaram o céu em todas as direções.
18 tentaron a Dios en sus corazones, pidiendo comida según su antojo.
18 O estrondo dos teus trovões se espalhou por toda parte; os relâmpagos iluminaram o mundo inteiro, e a terra foi sacudida e tremeu.
19 Y hablando mal de Dios, dijeron: “¿Podrá Dios prepararnos una mesa en el desierto?
19 Tu andaste pelo meio do mar, abriste caminho no oceano profundo, mas ninguém viu as marcas dos teus pés.
20 Cierto es que hirió la peña, y brotaron aguas y corrieron torrentes; mas ¿podrá también dar pan y proveer de carne a su pueblo?”
20 Como um pastor, dirigiste o teu povo pelas mãos de Moisés e de Arão.
21 Yahvé lo oyó y se indignó; su fuego se encendió contra Jacob, y subió de punto su ira contra Israel,
21 — ausente —
22 porque no creyeron a Dios, ni confiaron en su auxilio.
22 — ausente —
23 Con todo, ordenó a las nubes en lo alto, abrió las puertas del cielo,
23 — ausente —
24 y llovió sobre ellos maná para su sustento, dándoles trigo del cielo.
24 — ausente —
25 Pan de fuertes comió el hombre, les envió comida hasta hartarlos.
25 — ausente —
26 Después levantó el viento solano en el cielo, guio con su poder el ábrego,
26 — ausente —
27 y llovió sobre ellos carne tanta como el polvo; aves volátiles como arena del mar
27 — ausente —
28 cayeron en su campamento, en derredor de sus tiendas.
28 — ausente —
29 Y comieron y se hartaron. Así Él les dio lo que habían deseado.
29 — ausente —
30 Mas no bien satisfecho su apetito, y estando el manjar aún en su boca,
30 — ausente —
31 se alzó contra ellos la ira de Dios, e hizo estragos entre los más fuertes, y abatió a la flor de Israel.
31 — ausente —
32 Sin embargo, pecaron de nuevo, y no dieron crédito a sus milagros.
32 — ausente —
33 Y Él consumió sus días en un soplo, y sus años con repentinas calamidades.
33 — ausente —
34 Cuando les enviaba la muerte, entonces recurrían a Él, y volvían a convertirse a Dios,
34 — ausente —
35 recordando que Dios era su roca, y el Altísimo su Libertador.
35 — ausente —
36 Pero lo lisonjeaban con su boca, y con su lengua le mentían;
36 — ausente —
37 su corazón no era sincero para con Él, y no permanecieron fieles a su alianza.
37 — ausente —
38 Él, no obstante, en su misericordia, les perdonaba su culpa, y no los exterminaba. Muchas veces contuvo su ira, y no permitió que se desahogase toda su indignación,
38 — ausente —
39 acordándose de que eran carne, un soplo que se va y no vuelve.
39 — ausente —
40 ¡Cuántas veces lo provocaron en el desierto; cuántas lo irritaron en aquella soledad!
40 — ausente —
41 Y no cesaban de tentar a Dios, de afligir al Santo de Israel.
41 — ausente —
42 No se acordaban ya de su mano, de aquel día en que los libertó del poder del opresor,
42 — ausente —
43 cuando Él ostentó sus prodigios en Egipto, y sus maravillas en los campos de Tanis,
43 — ausente —
44 trocando en sangre sus ríos y sus canales, para que no bebiesen;
44 — ausente —
45 enviando contra ellos unos tábanos que los devoraban, y ranas que los infectaron;
45 — ausente —
46 entregando sus cosechas a la oruga, y el fruto de su trabajo a la langosta;
46 — ausente —
47 destruyendo con el granizo sus viñas, y con heladas sus higueras;
47 — ausente —
48 librando a la peste sus manadas, y sus rebaños al contagio;
48 — ausente —
49 desatando contra ellos el ardor de su ira, su indignación, el furor, el castigo: un tropel de ejecutores de calamidad;
49 — ausente —
50 dando libre paso a su saña, y entregando a ellos mismos a la peste, sin perdonar sus propias vidas,
50 — ausente —
51 y matando a todo primogénito en Egipto, las primicias del vigor en las tiendas de Cam.
51 — ausente —
52 Ni recordaban cuando como ovejas sacó a los de su pueblo, y los guio como un rebaño por el desierto,
52 — ausente —
53 y los condujo con seguridad y sin temor, mientras sepultaba a sus enemigos en el mar.
53 — ausente —
54 Y los llevó a su tierra santa, a los montes que conquistó su diestra;
54 — ausente —
55 expulsó ante ellos a los gentiles, en suertes repartió la heredad de estos, y en sus pabellones hizo habitar a las tribus de Israel.
55 — ausente —
56 Pero ellos aun tentaron y provocaron al Dios Altísimo, y no guardaron sus mandamientos.
56 — ausente —
57 Apostataron y fueron traidores, como sus padres; fallaron como un arco torcido.
57 — ausente —
58 Lo movieron a ira con sus lugares altos, y con sus esculturas le excitaron los celos.
58 — ausente —
59 Ardió con esto el furor de Dios; acerbamente apartó de sí a Israel,
59 — ausente —
60 y abandonó el Tabernáculo de Silo, la morada que tenía entre los hombres.
60 — ausente —
61 Abandonó al cautiverio su fortaleza, y su gloria en manos del adversario.
61 — ausente —
62 Entregó su pueblo a la espada, y se irritó contra su herencia.
62 — ausente —
63 El fuego devoró a sus jóvenes, y sus doncellas no fueron desposadas.
63 — ausente —
64 A cuchillo cayeron sus sacerdotes, y sus viudas no los lloraron.
64 — ausente —
65 El Señor despertó entonces como de un sueño -cual gigante adormecido por el vino-
65 — ausente —
66 e hirió a los enemigos en la zaga, cubriéndolos de ignominia para siempre.
66 — ausente —
67 Mas reprobó la tienda de José, y a la tribu de Efraím no la eligió,
67 — ausente —
68 y prefirió a la tribu de Judá, el monte Sión, su predilecto.
68 — ausente —
69 Y levantó, como cielo, su santuario, como la tierra, que fundó para siempre.
69 — ausente —
70 Y escogió a su siervo David, sacándolo de entre los rebaños de ovejas;
70 — ausente —
71 detrás de las que amamantaban lo llamó, para que apacentase a Jacob, su pueblo, y a Israel, su heredad.
71 — ausente —
72 Y él los apacentó con sencillez de corazón, y los guio con la destreza de sus manos.
72 — ausente —

Ler em outra tradução

Comparar com outra

Estude este capítulo no WhatsApp

Peça à IA da Bíblia Fala para explicar Salmos 77, comparar traduções ou montar um estudo — tudo direto pelo WhatsApp.