Jeremias 38
SpaPlatense: Biblia Platense (Straubinger) (SM_SPAPLATENSE) vs ARA
ARA Almeida Revista e Atualizada 1993
1 Sefatías, hijo de Matán; Gedelías, hijo de Fasur; Jucal, hijo de Selemías, y Fasur, hijo de Melquías, habían oído las palabras que Jeremías dirigía a todo el pueblo, diciendo:
1 Ouviu, pois, Sefatias, filho de Matã, e Gedalias, filho de Pasur, e Jucal, filho de Selemias, e Pasur, filho de Malquias, as palavras que Jeremias anunciava a todo o povo, dizendo:
2 “Así dice Yahvé: Quien se quedare en esta ciudad morirá a espada, de hambre y de peste; pero el que se refugiare entre los caldeos vivirá; ese tal tendrá como botín su vida y vivirá.
2 Assim diz o Senhor : O que ficar nesta cidade morrerá à espada, à fome e de peste; mas o que passar para os caldeus viverá; porque a vida lhe será como despojo, e viverá.
3 Así dice Yahvé: Esta ciudad caerá sin remedio en poder del ejército del rey de Babilonia, el cual la tomará.”
3 Assim diz o Senhor : Esta cidade infalivelmente será entregue nas mãos do exército do rei da Babilônia, e este a tomará.
4 Y dijeron los príncipes al rey: “Este hombre debe morir, porque hablándoles así debilita las manos de los guerreros que quedan aún en esta ciudad, y las manos de todo el pueblo. Este hombre no procura el bienestar sino el mal de este pueblo.”
4 Disseram os príncipes ao rei: Morra este homem, visto que ele, dizendo assim estas palavras, afrouxa as mãos dos homens de guerra que restam nesta cidade e as mãos de todo o povo; porque este homem não procura o bem-estar para o povo, e sim o mal.
5 Respondió el rey Sedecías: “Ahí lo tenéis a vuestra disposición, porque nada puede el rey contra vosotros.”
5 Disse o rei Zedequias: Eis que ele está nas vossas mãos; pois o rei nada pode contra vós outros.
6 Tomaron, pues, a Jeremías y le echaron en la cisterna de Melquías, hijo de Hamalec, situada en el patio de la cárcel; por medio de sogas lo bajaron a la cisterna donde no había agua, sino lodo, de modo que Jeremías se hundió en el lodo.
6 Tomaram, então, a Jeremias e o lançaram na cisterna de Malquias, filho do rei, que estava no átrio da guarda; desceram a Jeremias com cordas. Na cisterna não havia água, senão lama; e Jeremias se atolou na lama.
7 Supo Ebed-Mélec, etíope, eunuco de la casa del rey, que habían echado a Jeremías en la cisterna. El rey estaba entonces sentado a la puerta de Benjamín.
7 Ouviu Ebede-Meleque, o etíope, eunuco que estava na casa do rei, que tinham metido a Jeremias na cisterna; ora, estando o rei assentado à Porta de Benjamim,
8 Salió Ebed-Mélec de la casa del rey y habló con el rey, diciendo:
8 saiu Ebede-Meleque da casa do rei e lhe falou:
9 “Oh rey, señor mío, han obrado mal estos hombres en todo lo que han hecho con el profeta Jeremías, echándolo en la cisterna, donde morirá de hambre, pues no hay ya pan en la ciudad.”
9 Ó rei, senhor meu, agiram mal estes homens em tudo quanto fizeram a Jeremias, o profeta, que lançaram na cisterna; no lugar onde se acha, morrerá de fome, pois já não há pão na cidade.
10 Entonces el rey dio esta orden a Ebed-Mélec, etíope: “Tómate de aquí treinta hombres, y saca al profeta Jeremías de la cisterna antes que muera.”
10 Então, deu ordem o rei a Ebede-Meleque, o etíope, dizendo: Toma contigo daqui trinta homens e tira da cisterna o profeta Jeremias, antes que morra.
11 Tomó Ebed-Mélec a los hombres y fue a la casa del rey, al sótano de la tesorería, de donde sacó unas ropas usadas y trapos viejos, que con cuerdas hizo llegar a Jeremías en la cisterna.
11 Tomou Ebede-Meleque os homens consigo, e foi à casa do rei, por debaixo da tesouraria, e tomou dali umas roupas usadas e trapos, e os desceu a Jeremias na cisterna, por meio de cordas.
12 Y dijo Ebed-Mélec, etíope, a Jeremías: “Ponte esta ropa usada y los trapos viejos debajo de tus sobacos, sobre las cuerdas.” Así lo hizo Jeremías.
12 Disse Ebede-Meleque, o etíope, a Jeremias: Põe agora estas roupas usadas e estes trapos nas axilas, calçando as cordas; Jeremias o fez.
13 Y tirando de Jeremías con las cuerdas, lo sacaron de la cisterna; y quedó Jeremías en el patio de la cárcel.
13 Puxaram a Jeremias com as cordas e o tiraram da cisterna; e Jeremias ficou no átrio da guarda.
14 El rey Sedecías envió a buscar al profeta Jeremías, y lo hizo traer junto a sí, a la tercera puerta de la Casa de Yahvé; y dijo el rey a Jeremías: “Quiero preguntarte una cosa: no me ocultes nada.”
14 Então, o rei Zedequias mandou trazer o profeta Jeremias à sua presença, à terceira entrada na Casa do Senhor , e lhe disse: Quero perguntar-te uma coisa, nada me encubras.
15 Dijo Jeremías a Sedecías: “Si te la digo, ¿no es cierto que me quitarás la vida?; y si te doy un consejo, no me vas a escuchar.”
15 Disse Jeremias a Zedequias: Se eu ta disser, porventura, não me matarás? Se eu te aconselhar, não me atenderás.
16 Hizo, entonces el rey Sedecías a Jeremías secretamente este juramento: “Por la vida de Yahvé que nos ha dado esta vida, (te juro) que no te daré muerte, y que no te entregaré en manos de esos hombres que buscan tu vida.”
16 Então, Zedequias jurou secretamente a Jeremias, dizendo: Tão certo como vive o Senhor , que nos deu a vida, não te matarei, nem te entregarei nas mãos desses homens que procuram tirar-te a vida.
17 Dijo Jeremías a Sedecías: “Así dice Yahvé, el Dios de los ejércitos, el Dios de Israel: Si te pasas a los generales del rey de Babilonia, salvarás tu vida, y esta ciudad no será abrasada; y vivirás tú y tu casa.
17 Então, Jeremias disse a Zedequias: Assim diz o Senhor , o Deus dos Exércitos, Deus de Israel: Se te renderes voluntariamente aos príncipes do rei da Babilônia, então, viverá tua alma, e esta cidade não se queimará, e viverás tu e a tua casa.
18 Pero si no te pasas a los generales del rey de Babilonia, esta ciudad será entregada en manos de los caldeos, que la abrasarán; y tú no escaparás a sus manos.”
18 Mas, se não te renderes aos príncipes do rei da Babilônia, então, será entregue esta cidade nas mãos dos caldeus, e eles a queimarão, e tu não escaparás das suas mãos.
19 Respondió el rey Sedecías a Jeremías: “Temo que los judíos que ya se han pasado a los caldeos me entreguen en manos de ellos y me escarnezcan.”
19 Disse o rei Zedequias a Jeremias: Receio-me dos judeus que se passaram para os caldeus; não suceda que estes me entreguem nas mãos deles, e eles escarneçam de mim.
20 A lo cual Jeremías respondió: “No te entregarán. Escucha la voz de Yahvé, respecto de lo que te digo, y te irá bien y salvarás tu vida.
20 Disse Jeremias: Não te entregarão; ouve, te peço, a palavra do Senhor , segundo a qual eu te falo; e bem te irá, e será poupada a tua vida.
21 Pero si rehúsas salir, mira la palabra que Yahvé me ha revelado:
21 Mas, se não quiseres sair, esta é a palavra que me revelou o Senhor :
22 He aquí que todas las mujeres que han quedado en la casa del rey de Judá, serán llevadas a los generales del rey de Babilonia y ellas dirán: «Te han engañado y vencido tus mejores amigos; han hundido tus pies en el cieno y se han vuelto atrás.»
22 Eis que todas as mulheres que ficaram na casa do rei de Judá serão levadas aos príncipes do rei da Babilônia, e elas mesmas dirão: Os teus bons amigos te enganaram e prevaleceram contra ti; mas, agora que se atolaram os teus pés na lama, voltaram atrás.
23 Llevarán a todas tus mujeres y a tus hijos a los caldeos; y tú mismo no escaparás a sus manos; serás tomado preso por mano del rey de Babilonia, y abandonarás esta ciudad a las llamas.”
23 Assim, a todas as tuas mulheres e a teus filhos levarão aos caldeus, e tu não escaparás das suas mãos; antes, pela mão do rei da Babilônia serás preso; e por tua culpa esta cidade será queimada.
24 Entonces dijo Sedecías a Jeremías: “Nadie sepa nada de esto, y no morirás.
24 Então, disse Zedequias a Jeremias: Ninguém saiba estas palavras, e não morrerás.
25 Por si acaso los príncipes llegan a saber que he hablado contigo, y vienen a decirte: «Manifiéstanos lo que dijiste al rey, y lo que a ti te dijo el rey; si no nos ocultas nada, no te mataremos»;
25 Quando, ouvindo os príncipes que falei contigo, vierem a ti e te disserem: Declara-nos agora o que disseste ao rei e o que ele te disse a ti, nada nos encubras, e não te mataremos,
26 les responderás: «Yo suplicaba al rey que no me hiciese volver a la casa de Jonatán, pues moriría allí.»”
26 então, lhes dirás: Apresentei a minha humilde súplica diante do rei para que não me fizesse tornar à casa de Jônatas, para morrer ali.
27 En efecto, se acercaron todos los príncipes a Jeremías, y lo interrogaron, y él les respondió palabra por palabra lo que el rey le había mandado decir, de manera que lo dejaron en paz, pues no trascendió nada.
27 Vindo, pois, todos os príncipes a Jeremias, e, interrogando-o, declarou-lhes segundo todas as palavras que o rei lhe havia ordenado; e o deixaram em paz, porque da conversação nada transpirara.
28 Así permaneció Jeremías en el patio de la cárcel hasta el día en que fue tomada Jerusalén. Estaba aún allí cuando Jerusalén fue tomada.
28 Ficou Jeremias no átrio da guarda, até ao dia em que foi tomada Jerusalém.
Atalhos do teclado
- Capítulo anterior←
- Próximo capítulo→
- Versículo anteriork
- Próximo versículoj
- Limpar seleçãoEsc
- Esta ajuda?
Estude este capítulo no WhatsApp
Peça à IA da Bíblia Fala para explicar Jeremias 38, comparar traduções ou montar um estudo — tudo direto pelo WhatsApp.