Daniel 3
spav1602p (SPAV1602P) vs VC
1 EL REY|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020" hizo|strong="H5648" una|strong="H5648" estatua|strong="H6755" de|strong="H1768" oro|strong="H1722", la altura|strong="H7314" de|strong="H1768" la cual era de|strong="H1768" sesenta codos, su anchura de|strong="H1768" seis codos: levantóla|strong="H6966" en el campo de|strong="H1768" Dura, en la provincia de|strong="H1768" Babilonia.
1 O rei Nabucodonosor fez uma estátua de ouro, de sessenta côvados de altura e seis de largura, e erigiu-a na planície de Dura, na província de Babilônia.
2 Y|strong="H3068" envió|strong="H7972" el rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020" a|strong="H3068" juntar los grandes, los asistentes y capitanes, oidores, receptores, los del consejo, presidentes|strong="H8614", y a|strong="H3068" todos|strong="H3606" los gobernadores de|strong="H1768" las provincias, para que|strong="H1768" viniesen a|strong="H3068" la dedicación de|strong="H1768" la estatua|strong="H6755" que|strong="H1768" el rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020" había levantado.
2 Depois convidou os sátrapas, os prefeitos, os governadores, os conselheiros, os tesoureiros, os juristas, os juízes e todas as autoridades das províncias, a comparecerem à inauguração da estátua ereta pelo rei Nabucodonosor.
3 Fueron pues|strong="H1768" reunidos|strong="H3673" los grandes, los asistentes y capitanes, los oidores, receptores|strong="H1411", los del consejo, los presidentes|strong="H8614", y todos|strong="H3606" los gobernadores de|strong="H1768" las provincias, a|strong="H3068" la dedicación de|strong="H1768" la estatua|strong="H6755" que|strong="H1768" el rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020" había levantado: y estaban en pie delante|strong="H6903" de|strong="H1768" la estatua|strong="H6755" que|strong="H1768" había levantado el rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020".
3 Assim sendo, reuniram-se os sátrapas, os prefeitos, os governadores, os conselheiros, os tesoureiros, os juristas, os juízes e todas as autoridades das províncias para a inauguração da estátua ereta pelo rei, diante da qual todos permaneceram de pé.
4 Y|strong="H3068" el pregonero pregonaba en alta voz: Mándase a|strong="H3068" vosotros, oh pueblos, naciones, y lenguas,
4 Então foi feita por um arauto a seguinte proclamação: Povos, nações, {gentes de todas} as línguas, eis o que se traz a vosso conhecimento:
5 En oyendo|strong="H8086" el son de|strong="H1768" la bocina, del pífano, del tamboril, del arpa, del salterio, de|strong="H1768" la zampoña, y de|strong="H1768" todo|strong="H3606" instrumento|strong="H2178" músico|strong="H2170", os postraréis y adoraréis la estatua|strong="H6755" de|strong="H1768" oro|strong="H1722" que|strong="H1768" el rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020" ha levantado:
5 no momento em que ouvirdes o som da trombeta, da flauta, da cítara, da lira, da harpa, da cornamusa e de toda espécie de instrumentos de música, vós vos prostrareis em adoração diante da estátua de ouro ereta pelo rei Nabucodonosor.
6 Y|strong="H3068" cualquiera que|strong="H1768" no|strong="H3809" se postrare y|strong="H3809" adorare, en la misma hora|strong="H8160" será echado dentro|strong="H1459" de|strong="H1768" un horno de|strong="H1768" fuego|strong="H5135" ardiendo|strong="H3345".
6 Quem não se prostrar para adorá-la será precipitado sem demora na fornalha ardente!
7 Por|strong="H1768" lo cual, en oyendo|strong="H8086" todos|strong="H3606" los pueblos el son de|strong="H1768" la bocina, del pífano, del tamboril, del arpa, del salterio, de|strong="H1768" la zampoña, y de|strong="H1768" todo|strong="H3606" instrumento|strong="H2178" músico|strong="H2170", todos|strong="H3606" los pueblos, naciones, y lenguas, se postraron, y adoraron la esta|strong="H1836"tua de|strong="H1768" oro|strong="H1722" que|strong="H1768" el rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020" había levantado.
7 Assim, logo que as pessoas ouviram o som da trombeta, da flauta, da cítara, da lira, da harpa, da cornamusa e de toda espécie de instrumentos de música, prosternaram-se todos, povos, nações e gentes de todas as línguas, em adoração diante da estátua de ouro ereta pelo rei Nabucodonosor.
8 Por|strong="H1768" esto|strong="H1836" en el mismo tiempo|strong="H2166" algunos|strong="H1400" varones|strong="H1400" caldeos|strong="H3779" se llegaron, y denunciaron de|strong="H1768" los judíos|strong="H3062".
8 Nesse mesmo momento, alguns caldeus aproximaram-se para caluniar os judeus.
9 Hablando|strong="H6032" y diciendo al rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020": Rey|strong="H4430", para siempre vive|strong="H2418".
9 Dirigiram-se ao rei Nabucodonosor: Senhor, disseram, longa vida ao rei!
10 Tú, oh rey|strong="H4430", pusiste ley que|strong="H1768" todo|strong="H3606" hombre en oyendo|strong="H8086" el son de|strong="H1768" la bocina, del pífano, del tamboril, del arpa, del salterio, de|strong="H1768" la zampoña, y de|strong="H1768" todo|strong="H3606" instrumento|strong="H2178" músico|strong="H2170", se postrase y adorase la estatua|strong="H6755" de|strong="H1768" oro|strong="H1722":
10 Tu mesmo, ó rei, proclamaste por edital, que qualquer homem que ouvisse o som da trombeta, da flauta, da cítara, da lira, da harpa, da cornamusa e de toda espécie de instrumentos de música teria de prostrar-se em adoração diante da estátua de ouro,
11 Y|strong="H3068" el que|strong="H1768" no|strong="H3809" se postrase y|strong="H3809" adorase, fuese echado dentro|strong="H1459" de|strong="H1768" un horno de|strong="H1768" fuego|strong="H5135" ardiendo|strong="H3345".
11 e quem se recusasse seria precipitado na fornalha ardente.
12 Hay unos varones|strong="H1400" judíos|strong="H3062", los cuales pusiste|strong="H4483" tú sobre|strong="H5922" los negocios de|strong="H5922" la provincia de|strong="H5922" Babilonia; Sadrac, Mesac, y|strong="H3809" Abed-nego: estos varones|strong="H1400", oh rey|strong="H4430", no|strong="H3809" han hecho cuenta de|strong="H5922" ti; ni|strong="H3809" adoran|strong="H6399" tus dioses, no|strong="H3809" adoran|strong="H6399" la estatua|strong="H6755" de|strong="H5922" oro|strong="H1722" que|strong="H1768" tú levantaste.
12 Pois bem, há aí alguns judeus, a quem confiaste a administração da província de Babilônia, Sidrac, Misac e Abdênago, os quais não tomaram conhecimento do teu edito, ó rei: não rendem culto algum a teus deuses e não adoram a estátua que erigiste.
13 Entonces Nabucodonosor|strong="H5020" dijo con ira y con enojo que trajesen a|strong="H3068" Sadrac, Mesac, y Abed-nego. Al punto fueron traídos estos varones|strong="H1400" delante|strong="H6925" del rey|strong="H4430".
13 Nabucodonosor, dominado por uma cólera violenta, ordenou o comparecimento de Sidrac, Misac e Abdênago, os quais foram imediatamente trazidos à presença do rei.
14 Habló|strong="H6032" Nabucodonosor|strong="H5020", y|strong="H3809" díjoles: ¿Es verdad Sadrac, Mesac, y|strong="H3809" Abed-nego, que|strong="H1768" vosotros no|strong="H3809" honráis|strong="H6399" a|strong="H3068" mis dioses, ni|strong="H3809" adoráis|strong="H5457" la estatua|strong="H6755" de|strong="H1768" oro|strong="H1722" que|strong="H1768" he levantado?
14 Nabucodonosor disse-lhes: É verdade, Sidrac, Misac e Abdênago, que recusais o culto a meus deuses e a adoração à estátua de ouro que erigi?
15 Ahora|strong="H3705" pues|strong="H1768", ¿estáis|strong="H2006" prestos para que|strong="H1768" en|strong="H4481" oyendo|strong="H8086" el|strong="H1932" son de|strong="H4481" la bocina, del|strong="H4481" pífano, del|strong="H4481" tamboril, del|strong="H4481" arpa, del|strong="H4481" salterio, de|strong="H4481" la zampoña, y|strong="H3809" de|strong="H4481" todo|strong="H3606" instrumento|strong="H2178" músico|strong="H2170", os postréis, y|strong="H3809" adoréis la estatua|strong="H6755" que|strong="H1768" he hecho? Porque|strong="H1768" si|strong="H2006" no|strong="H3809" la adorareis, en|strong="H4481" la misma hora|strong="H8160" seréis echados en|strong="H4481" medio|strong="H1459" de|strong="H4481" un horno de|strong="H4481" fuego|strong="H5135" ardiendo|strong="H3345": ¿y|strong="H3809" qué|strong="H1768" dios será aquel|strong="H1932" que|strong="H1768" os libre|strong="H7804" de|strong="H4481" mis manos?
15 Pois bem, estais prontos, no momento em que ouvirdes o som da trombeta, da flauta, da cítara, da lira, da harpa, da cornamusa e de toda espécie de instrumentos de música, a vos prostrardes em adoração diante da estátua que eu fiz?... Se não o fizerdes, sereis precipitados de relance na fornalha ardente; e qual é o deus que poderia livrar-vos de minha mão?
16 Sadrac, Mesac, y|strong="H3809" Abed-nego respondieron|strong="H6032" y|strong="H3809" dijeron al|strong="H5922" rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020": No|strong="H3809" cuidamos de|strong="H5922" responderte sobre|strong="H5922" este|strong="H1836" negocio|strong="H6600".
16 Sidrac, Misac e Abdênago responderam ao rei Nabucodonosor: De nada vale responder-te a esse respeito.
17 He aquí nuestro Dios a|strong="H3068" quien honramos, puede|strong="H3202" librarnos del|strong="H4481" horno de|strong="H4481" fuego|strong="H5135" ardiendo|strong="H3345"; y de|strong="H4481" tu mano|strong="H3028", oh rey|strong="H4430", nos librará.
17 Se assim deve ser, o Deus a quem nós servimos pode nos livrar da fornalha ardente e mesmo, ó rei, de tua mão.
18 Y|strong="H3068" si|strong="H2006" no|strong="H3809", sepas|strong="H3046", oh rey|strong="H4430", que|strong="H1768" tus dioses no|strong="H3809" adoraremos|strong="H5457", ni|strong="H3809" tampoco honraremos la estatua|strong="H6755" que|strong="H1768" has levantado.
18 E mesmo que não o fizesse, saibas, ó rei, que nós não renderemos culto algum a teus deuses e que nós não adoraremos a estátua de ouro que erigiste.
19 Entonces Nabucodonosor|strong="H5020" fue lleno de|strong="H5922" ira, y demudóse la figura de|strong="H5922" su rostro sobre|strong="H5922" Sadrac, Mesac, y Abed-nego: así habló|strong="H6032", y ordenó que|strong="H1768" el horno se encendiese siete veces|strong="H2298" tanto de|strong="H5922" lo que|strong="H1768" cada vez solía.
19 Então a fúria de Nabucodonosor desencadeou-se contra Sidrac, Misac e Abdênago; os traços de seu rosto alteraram-se e ele elevou a voz para ordenar que se aquecesse a fornalha sete vezes mais que de costume.
20 Y|strong="H3068" mandó a|strong="H3068" hombres|strong="H1400" muy|strong="H2429" vigorosos|strong="H1401" que|strong="H1768" tenía en su ejército, que|strong="H1768" atasen|strong="H3729" a|strong="H3068" Sadrac, Mesac, y Abed-nego, para echarlos en el horno de|strong="H1768" fuego|strong="H5135" ardiendo|strong="H3345".
20 Depois deu ordem aos soldados mais vigorosos de suas tropas para amarrar Sidrac, Misac e Abdênago, e jogá-los na fornalha ardente.
21 Entonces estos varones|strong="H1400" fueron atados|strong="H3729" con sus mantos, y sus calzas, y sus turbantes, y sus vestiduras, y fueron echados dentro|strong="H1459" del horno de fuego|strong="H5135" ardiendo|strong="H3345".
21 Esses homens foram então imediatamente amarrados com suas túnicas, vestes, mantos e suas outras roupas, e jogados na fornalha ardente.
22 Y|strong="H3068" porque|strong="H1768" la palabra del|strong="H4481" rey|strong="H4430" daba priesa, y había procurado que|strong="H1768" se encendiese mucho, la llama|strong="H7631" del|strong="H4481" fuego|strong="H5135" mató|strong="H6992" a|strong="H3068" aquellos que|strong="H1768" habían alzado a|strong="H3068" Sadrac, Mesac, y Abed-nego.
22 Mas os homens que, por ordem urgente do rei, tinham superaquecido a fornalha e lá jogado Sidrac, Misac e Abdênago, foram mortos pelas chamas,
23 Y|strong="H3068" estos tres|strong="H8532" varones|strong="H1400", Sadrac, Mesac, y Abed-nego, cayeron|strong="H5308" atados|strong="H3729" dentro|strong="H1459" del horno de fuego|strong="H5135" ardiendo|strong="H3345".
23 no momento em que eram precipitados na fornalha os três jovens amarrados.
24 Entonces el rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020" se espantó, y|strong="H3809" levantóse apriesa, y|strong="H3809" habló|strong="H6032", y|strong="H3809" dijo a|strong="H3068" los de su consejo: ¿No|strong="H3809" echaron|strong="H7412" tres|strong="H8532" varones|strong="H1400" atados|strong="H3729" dentro|strong="H1459" del fuego|strong="H5135"? Ellos respondieron y|strong="H3809" dijeron al rey|strong="H4430": Es verdad|strong="H3330", oh rey|strong="H4430".
24 Então Nabucodonosor, admirado, levantou-se precipitadamente, dizendo a seus conselheiros: Não foram três homens amarrados que jogamos no fogo? Certamente, majestade, responderam.
25 Respondió|strong="H6032" él y|strong="H3809" dijo: He aquí que|strong="H1768" yo veo cuatro varones|strong="H1400" sueltos|strong="H8271", que|strong="H1768" se pasean en medio|strong="H1459" del fuego|strong="H5135", y|strong="H3809" ningún|strong="H3809" daño hay en ellos: y|strong="H3809" el parecer del cuarto|strong="H7244" es semejante|strong="H1821" al Hijo|strong="H1247" de|strong="H1768" Dios.
25 Pois bem, replicou o rei, eu vejo quatro homens soltos, que passeiam impunemente no meio do fogo; o quarto tem a aparência de um filho dos deuses.
26 Entonces Nabucodonosor|strong="H5020" se acercó a|strong="H3068" la puerta del|strong="H4481" horno de|strong="H4481" fuego|strong="H5135" ardiendo|strong="H3345", y habló|strong="H6032" y dijo: Sadrac, Mesac, y Abed-nego, siervos|strong="H5649" del|strong="H4481" alto Dios, salid|strong="H5312" y venid. Entonces Sadrac, Mesac, y Abed-nego, salieron|strong="H5312" de|strong="H4481" en|strong="H4481" medio|strong="H1459" del|strong="H4481" fuego|strong="H5135".
26 Dito isto, Nabucodonosor, aproximando-se da porta da fornalha, exclamou: Sidrac, Misac, Abdênago, servos do Deus Altíssimo, saí, vinde! Então Sidrac, Misac e Abdênago saíram do meio do fogo.
27 Y|strong="H3068" juntáronse los grandes|strong="H1907", los gobernadores, los capitanes, y|strong="H3809" los del consejo del rey|strong="H4430", para mirar estos varones|strong="H1400", como el fuego|strong="H5135" no|strong="H3809" se enseñoreó de|strong="H1768" sus cuerpos, ni|strong="H3809" cabello|strong="H8177" de|strong="H1768" sus cabezas fue quemado, ni|strong="H3809" sus ropas se mudaron|strong="H8133", ni|strong="H3809" olor|strong="H7382" de|strong="H1768" fuego|strong="H5135" había pasado por|strong="H1768" ellos.
27 Os sátrapas, os prefeitos, os governadores e os conselheiros do rei, em grupos à volta, verificaram que o fogo não tinha tocado nos corpos desses homens, que nenhum cabelo de suas cabeças tinha sido queimado, que suas vestes não tinham sido estragadas e que eles não traziam nem indício do odor de fogo!
28 Nabucodonosor|strong="H5020" habló|strong="H6032" y|strong="H3809" dijo: Bendito|strong="H1289" el Dios de|strong="H5922" ellos, de|strong="H5922" Sadrac, Mesac, y|strong="H3809" Abed-nego, que|strong="H1768" envió|strong="H7972" su ángel, y|strong="H3809" libró sus siervos|strong="H5649" que|strong="H1768" esperaron|strong="H7365" en|strong="H5922" él, y|strong="H3809" el mandamiento del rey|strong="H4430" mudaron|strong="H8133", y|strong="H3809" entregaron|strong="H3052" sus cuerpos antes|strong="H3809" que|strong="H1768" sirviesen ni|strong="H3809" adorasen|strong="H5457" otro|strong="H3606" dios que|strong="H1768" su Dios.
28 Nabucodonosor tomou a palavra: Bendito seja, disse, o Deus de Sidrac, de Misac e de Abdênago! Ele enviou seu anjo para salvar seus servos, os quais, depositando nele toda a sua confiança, e transgredindo as ordens do rei, preferiram expor suas vidas a se prostrarem em adoração diante de um deus que não era o seu.
29 Por|strong="H4481" mí pues|strong="H1768" se pone decreto, que|strong="H1768" todo|strong="H3606" pueblo|strong="H5972", nación, o|strong="H3068" lengua, que|strong="H1768" dijere blasfemia|strong="H1768" contra|strong="H5922" el Dios de|strong="H4481" Sadrac, Mesac, y|strong="H3809" Abed-nego, sea descuartizado, y|strong="H3809" su casa|strong="H1005" sea puesta por|strong="H4481" muladar|strong="H5122"; por|strong="H4481" cuanto no|strong="H3809" hay Dios que|strong="H1768" pueda|strong="H3202" librar|strong="H5338" como|strong="H6903" éste|strong="H1836".
29 {Em conseqüência} dou ordem, que todo homem, pertencente a qualquer povo, nação ou língua, que ousar falar mal, seja o que for, contra o Deus de Sidrac, Misac e Abdênago, seja despedaçado e sua casa reduzida a um montão de imundícies; porque não há outro deus capaz de realizar uma libertação assim!
30 Entonces el rey|strong="H4430" engrandeció|strong="H6744" a|strong="H3068" Sadrac, Mesac, y Abed-nego en la provincia de Babilonia.
30 Depois o rei ainda melhorou a situação de Sidrac, Misac e Abdênago na província de Babilônia.
Atalhos do teclado
- Capítulo anterior←
- Próximo capítulo→
- Versículo anteriork
- Próximo versículoj
- Limpar seleçãoEsc
- Esta ajuda?
Estude este capítulo no WhatsApp
Peça à IA da Bíblia Fala para explicar Daniel 3, comparar traduções ou montar um estudo — tudo direto pelo WhatsApp.