Daniel 4

spabll (SPABLL) vs ARA

Sair da comparação
ARA Almeida Revista e Atualizada 1993
1 El|strong="H1934" rey Nabucodonosor|strong="H5020",
1 O rei Nabucodonosor a todos os povos, nações e homens de todas as línguas, que habitam em toda a terra: Paz vos seja multiplicada!
2 Me ha parecido bien dar a|strong="H3068" conocer las señales y maravillas que|strong="H5922" el Dios Altísimo ha hecho conmigo.
2 Pareceu-me bem fazer conhecidos os sinais e maravilhas que Deus, o Altíssimo, tem feito para comigo.
3 ¡Qué|strong="H1768" grandes son sus señales!
3 Quão grandes são os seus sinais, e quão poderosas, as suas maravilhas! O seu reino é reino sempiterno, e o seu domínio, de geração em geração.
4 Yo, Nabucodonosor, vivía tranquilo en mi|strong="H6925" casa y|strong="H3809" próspero en mi|strong="H6925" palacio.
4 Eu, Nabucodonosor, estava tranquilo em minha casa e feliz no meu palácio.
5 Pero tuve un sueño|strong="H2493" que|strong="H1768" me llenó de|strong="H1768" miedo, y los pensamientos y las visiones que|strong="H1768" pasaron por|strong="H1768" mi|strong="H6925" mente mientras estaba en|strong="H5705" mi|strong="H6925" cama me aterraron.
5 Tive um sonho, que me espantou; e, quando estava no meu leito, os pensamentos e as visões da minha cabeça me turbaram.
6 Por|strong="H1768" lo tanto, ordené que|strong="H1768" trajeran ante mí a|strong="H3068" todos|strong="H3606" los sabios de|strong="H1768" Babilonia, para que|strong="H1768" me explicaran el significado del sueño|strong="H2493".
6 Por isso, expedi um decreto, pelo qual fossem introduzidos à minha presença todos os sábios da Babilônia, para que me fizessem saber a interpretação do sonho.
7 Entonces entraron los magos, los encantadores, los astrólogos y los adivinos. Les conté el|strong="H1934" sueño, pero no pudieron decirme su|strong="H1934" interpretación.
7 Então, entraram os magos, os encantadores, os caldeus e os feiticeiros, e lhes contei o sonho; mas não me fizeram saber a sua interpretação.
8 Finalmente se presentó ante mí Daniel, a|strong="H3068" quien llamamos Beltsasar en honor a|strong="H3068" mi dios, y en quien habita el espíritu de los dioses santos. Le conté mi sueño y le dije:
8 Por fim, se me apresentou Daniel, cujo nome é Beltessazar, segundo o nome do meu deus, e no qual há o espírito dos deuses santos; e eu lhe contei o sonho, dizendo:
9 “Beltsasar, jefe de|strong="H4481" los magos, yo sé que|strong="H4481" el espíritu de|strong="H4481" los dioses santos está en|strong="H4481" ti y que|strong="H4481" ningún|strong="H3606" misterio te es oculto; por|strong="H4481" favor, explícame las visiones que|strong="H4481" tuve en|strong="H4481" mi sueño y dime qué|strong="H4481" significan.
9 Beltessazar, chefe dos magos, eu sei que há em ti o espírito dos deuses santos, e nenhum mistério te é difícil; eis as visões do sonho que eu tive; dize-me a sua interpretação.
10 Estas fueron|strong="H1934" las visiones que|strong="H4481" pasaron por|strong="H4481" mi mente mientras estaba en|strong="H5922" mi cama: Yo veía|strong="H2370" un árbol en|strong="H5922" medio de|strong="H4481" la tierra, el|strong="H1934" cual era muy alto.
10 Eram assim as visões da minha cabeça quando eu estava no meu leito: eu estava olhando e vi uma árvore no meio da terra, cuja altura era grande;
11 El árbol creció y se hizo tan fuerte que|strong="H4481" su copa llegaba hasta el cielo, y se podía ver desde cualquier rincón de|strong="H4481" la tierra.
11 crescia a árvore e se tornava forte, de maneira que a sua altura chegava até ao céu; e era vista até aos confins da terra.
12 Sus hojas eran hermosas y daba tanto fruto que|strong="H1768" había comida para todos. Los animales del campo|strong="H1251" se refugiaban bajo su sombra, las aves del cielo|strong="H8065" anidaban en sus ramas, y todos los seres vivos se alimentaban de|strong="H1768" él.
12 A sua folhagem era formosa, e o seu fruto, abundante, e havia nela sustento para todos; debaixo dela os animais do campo achavam sombra, e as aves do céu faziam morada nos seus ramos, e todos os seres viventes se mantinham dela.
13 “Mientras estaba en|strong="H5922" mi cama, observando las visiones de|strong="H4481" mi mente, vi que|strong="H4481" un mensajero santo bajaba del|strong="H4481" cielo.
13 No meu sonho, quando eu estava no meu leito, vi um vigilante, um santo, que descia do céu,
14 Gritó con fuerte voz y dijo: ‘¡Derriben el árbol y corten sus ramas! Sacudan sus hojas y esparzan sus frutos. Que|strong="H1768" los animales huyan de|strong="H5922" su sombra y las aves abandonen sus ramas.
14 clamando fortemente e dizendo: Derribai a árvore, cortai-lhe os ramos, derriçai-lhe as folhas, espalhai o seu fruto; afugentem-se os animais de debaixo dela e as aves, dos seus ramos.
15 Sin|strong="H3809" embargo, dejen el tronco y|strong="H3809" sus raíces en la tierra, sujeto con cadenas de|strong="H1768" hierro y|strong="H3809" bronce, entre la hierba del campo. Que|strong="H1768" se moje con el rocío del cielo y|strong="H3809" que|strong="H1768" comparta su suerte con los animales entre la hierba de|strong="H1768" la tierra.
15 Mas a cepa, com as raízes, deixai na terra, atada com cadeias de ferro e de bronze, na erva do campo. Seja ela molhada do orvalho do céu, e a sua porção seja, com os animais, a erva da terra.
16 Que|strong="H1768" su mente humana sea cambiada y se le dé|strong="H1768" mente de|strong="H1768" animal. Que|strong="H1768" pasen sobre él siete tiempos.
16 Mude-se-lhe o coração, para que não seja mais coração de homem, e lhe seja dado coração de animal; e passem sobre ela sete tempos.
17 “‘Esta sentencia es un decreto de|strong="H1768" los mensajeros; la orden es palabra de|strong="H1768" los santos, para que|strong="H1768" todos|strong="H3606" los seres vivos reconozcan que|strong="H1768" el Altísimo es soberano sobre los reinos humanos, que|strong="H1768" se los da a|strong="H3068" quien él quiere, y que|strong="H1768" pone en el poder al más humilde de|strong="H1768" los hombres’.
17 Esta sentença é por decreto dos vigilantes, e esta ordem, por mandado dos santos; a fim de que conheçam os viventes que o Altíssimo tem domínio sobre o reino dos homens; e o dá a quem quer e até ao mais humilde dos homens constitui sobre eles.
18 “Este es el sueño que yo, el rey Nabucodonosor, tuve. Ahora tú, Beltsasar, dime qué significa, porque|strong="H3606" ninguno de los sabios de mi reino ha podido darme la interpretación. Pero tú sí puedes, porque|strong="H3606" el espíritu de los dioses santos habita en ti”.
18 Isto vi eu, rei Nabucodonosor, em sonhos. Tu, pois, ó Beltessazar, dize a interpretação, porquanto todos os sábios do meu reino não me puderam fazer saber a interpretação, mas tu podes; pois há em ti o espírito dos deuses santos.
19 Entonces Daniel, a|strong="H3068" quien llamaban Beltsasar, se quedó atónito por|strong="H1768" un momento, aterrorizado por|strong="H1768" sus propios pensamientos. Pero el rey|strong="H4430" le dijo: “Beltsasar, no dejes que|strong="H1768" el sueño ni su significado te asusten”.
19 Então, Daniel, cujo nome era Beltessazar, esteve atônito por algum tempo, e os seus pensamentos o turbavam. Então, lhe falou o rei e disse: Beltessazar, não te perturbe o sonho, nem a sua interpretação. Respondeu Beltessazar e disse: Senhor meu, o sonho seja contra os que te têm ódio, e a sua interpretação, para os teus inimigos.
20 El árbol que|strong="H1768" usted vio|strong="H2370", que|strong="H1768" crecía y se hacía fuerte, cuya|strong="H1768" copa llegaba al|strong="H5922" cielo|strong="H8065" y que|strong="H1768" se veía|strong="H2370" desde toda la tierra;
20 A árvore que viste, que cresceu e se tornou forte, cuja altura chegou até ao céu, e que foi vista por toda a terra,
21 el|strong="H1932" árbol de|strong="H5922" hojas hermosas y fruto abundante que|strong="H1768" alimentaba a|strong="H3068" todos, bajo el|strong="H1932" cual vivían los animales del campo y en|strong="H5922" cuyas ramas anidaban las aves del cielo:
21 cuja folhagem era formosa, e o seu fruto, abundante, e em que para todos havia sustento, debaixo da qual os animais do campo achavam sombra, e em cujos ramos as aves do céu faziam morada,
22 ¡ese árbol es usted, oh rey! Usted ha crecido y se ha hecho poderoso; su|strong="H1934" grandeza ha llegado hasta|strong="H5705" el|strong="H1934" cielo|strong="H8065", y su|strong="H1934" dominio se extiende hasta|strong="H5705" los confines de|strong="H4481" la tierra.
22 és tu, ó rei, que cresceste e vieste a ser forte; a tua grandeza cresceu e chega até ao céu, e o teu domínio, até à extremidade da terra.
23 “El rey también vio a|strong="H3068" un mensajero santo que|strong="H1768" bajaba del|strong="H4481" cielo|strong="H8065" y decía: ‘Derriben el árbol y destrúyanlo; pero dejen el tronco y sus raíces en|strong="H4481" la tierra, sujeto con cadenas de|strong="H4481" hierro y bronce, entre la hierba del|strong="H4481" campo. Que|strong="H1768" se moje con el rocío del|strong="H4481" cielo|strong="H8065", y que|strong="H1768" viva entre los animales salvajes, hasta que|strong="H1768" pasen sobre él siete tiempos’.
23 Quanto ao que viu o rei, um vigilante, um santo, que descia do céu e que dizia: Cortai a árvore e destruí-a, mas a cepa com as raízes deixai na terra, atada com cadeias de ferro e de bronze, na erva do campo; seja ela molhada do orvalho do céu, e a sua porção seja com os animais do campo, até que passem sobre ela sete tempos,
24 “Esta|strong="H2006" es la interpretación, oh rey|strong="H4430", y este es el|strong="H1934" decreto que|strong="H3861" el|strong="H1934" Altísimo ha emitido contra|strong="H5922" mi señor el|strong="H1934" rey|strong="H4430":
24 esta é a interpretação, ó rei, e este é o decreto do Altíssimo, que virá contra o rei, meu senhor:
25 Usted será expulsado de|strong="H5922" entre los hombres y vivirá con los animales del campo. Lo harán comer pasto como a|strong="H3068" los bueyes, y se mojará con el rocío del cielo. Pasarán siete tiempos sobre|strong="H5922" usted, hasta que|strong="H5922" reconozca que|strong="H5922" el Altísimo es soberano sobre|strong="H5922" los reinos humanos y se los da a|strong="H3068" quien él quiere.
25 serás expulso de entre os homens, e a tua morada será com os animais do campo, e dar-te-ão a comer ervas como aos bois, e serás molhado do orvalho do céu; e passar-se-ão sete tempos por cima de ti, até que conheças que o Altíssimo tem domínio sobre o reino dos homens e o dá a quem quer.
26 La orden de|strong="H5922" dejar el|strong="H1934" tronco y sus|strong="H1934" raíces significa que|strong="H1768" su|strong="H1934" reino|strong="H4437" le será devuelto cuando|strong="H1768" usted reconozca que|strong="H1768" el|strong="H1934" cielo es quien gobierna.
26 Quanto ao que foi dito, que se deixasse a cepa da árvore com as suas raízes, o teu reino tornará a ser teu, depois que tiveres conhecido que o céu domina.
27 Por|strong="H1768" lo tanto, oh rey|strong="H4430", acepte mi consejo: ponga fin a|strong="H3068" sus pecados actuando con justicia, y|strong="H3809" a|strong="H3068" sus maldades mostrando compasión por|strong="H1768" los pobres. Tal vez así se prolongue su prosperidad”.
27 Portanto, ó rei, aceita o meu conselho e põe termo, pela justiça, em teus pecados e em tuas iniquidades, usando de misericórdia para com os pobres; e talvez se prolongue a tua tranquilidade.
28 Todo esto le ocurrió al|strong="H4481" rey|strong="H4430" Nabucodonosor|strong="H5020".
28 Todas estas coisas sobrevieram ao rei Nabucodonosor.
29 Doce meses después|strong="H4481", mientras paseaba por|strong="H4481" la azotea del|strong="H4481" palacio real de|strong="H4481" Babilonia,
29 Ao cabo de doze meses, passeando sobre o palácio real da cidade de Babilônia,
30 el rey dijo: “¡Miren la gran Babilonia que|strong="H1768" he construido como capital de|strong="H4481" mi reino! ¡La edifiqué con mi gran poder y para|strong="H5922" la gloria de|strong="H4481" mi majestad!”
30 falou o rei e disse: Não é esta a grande Babilônia que eu edifiquei para a casa real, com o meu grandioso poder e para glória da minha majestade?
31 Todavía estaba hablando el rey, cuando|strong="H1768" se escuchó una voz del cielo|strong="H8065" que|strong="H1768" decía: “Oh rey Nabucodonosor|strong="H5020", esto es lo que|strong="H1768" se ha decretado para|strong="H5922" ti: Tu autoridad real te ha sido quitada.
31 Falava ainda o rei quando desceu uma voz do céu: A ti se diz, ó rei Nabucodonosor: Já passou de ti o reino.
32 Serás expulsado de|strong="H1768" entre los hombres y|strong="H3809" vivirás con los animales del campo. Te harán comer pasto como a|strong="H3068" los bueyes, y|strong="H3809" pasarán sobre ti siete tiempos, hasta que|strong="H1768" reconozcas que|strong="H1768" el Altísimo es soberano sobre los reinos humanos, y|strong="H3809" se los da a|strong="H3068" quien él quiere”.
32 Serás expulso de entre os homens, e a tua morada será com os animais do campo; e far-te-ão comer ervas como os bois, e passar-se-ão sete tempos por cima de ti, até que aprendas que o Altíssimo tem domínio sobre o reino dos homens e o dá a quem quer.
33 La sentencia se cumplió en|strong="H5922" ese mismo instante. Nabucodonosor fue expulsado de|strong="H5922" entre los hombres y comió pasto como los bueyes. Su cuerpo se empapó con el rocío del cielo, hasta que|strong="H5922" el pelo le creció como plumas de|strong="H5922" águila, y sus uñas como garras de|strong="H5922" ave.
33 No mesmo instante, se cumpriu a palavra sobre Nabucodonosor; e foi expulso de entre os homens e passou a comer erva como os bois, o seu corpo foi molhado do orvalho do céu, até que lhe cresceram os cabelos como as penas da águia, e as suas unhas, como as das aves.
34 “Al final de|strong="H1768" ese tiempo, yo, Nabucodonosor|strong="H5020", levanté los ojos al cielo|strong="H8065" y recuperé la razón. Entonces bendije al Altísimo; alabé y honré al que|strong="H1768" vive para siempre.
34 Mas ao fim daqueles dias, eu, Nabucodonosor, levantei os olhos ao céu, tornou-me a vir o entendimento, e eu bendisse o Altíssimo, e louvei, e glorifiquei ao que vive para sempre, cujo domínio é sempiterno, e cujo reino é de geração em geração.
35 Todos los habitantes de la tierra no son nada comparados con él.
35 Todos os moradores da terra são por ele reputados em nada; e, segundo a sua vontade, ele opera com o exército do céu e os moradores da terra; não há quem lhe possa deter a mão, nem lhe dizer: Que fazes?
36 “En ese mismo momento recuperé la razón, y para la gloria de mi reino, me fueron devueltos mi honor y mi esplendor. Mis consejeros y mis nobles vinieron a|strong="H3068" buscarme; fui restaurado en mi trono y llegué a|strong="H3068" ser aún más poderoso que antes.
36 Tão logo me tornou a vir o entendimento, também, para a dignidade do meu reino, tornou-me a vir a minha majestade e o meu resplendor; buscaram-me os meus conselheiros e os meus grandes; fui restabelecido no meu reino, e a mim se me ajuntou extraordinária grandeza.
37 Ahora yo, Nabucodonosor, alabo, engrandezco y honro al Rey del cielo, porque todas sus obras son justas y sus caminos son rectos; y él es capaz de humillar a|strong="H3068" los arrogantes”.
37 Agora, pois, eu, Nabucodonosor, louvo, exalço e glorifico ao Rei do céu, porque todas as suas obras são verdadeiras, e os seus caminhos, justos, e pode humilhar aos que andam na soberba.

Ler em outra tradução

Comparar com outra

Estude este capítulo no WhatsApp

Peça à IA da Bíblia Fala para explicar Daniel 4, comparar traduções ou montar um estudo — tudo direto pelo WhatsApp.