1 ¡Hallelú Yah! Yo lo amo, porque Yahvé escucha mi voz, mi súplica;
2 porque inclinó hacia mí su oído el día en que lo invoqué.
3 Me habían rodeado los lazos de la muerte, vinieron sobre mí las angustias del sepulcro; caí en la turbación y en el temor.
4 Pero invoqué el Nombre de Yahvé: ¡Oh Yahvé, salva mi vida!
5 Yahvé es benigno y justo; sí, nuestro Dios es misericordioso.
6 Yahvé cuida de los sencillos; yo era miserable y Él me salvó.
7 Vuelve, alma mía, a tu sosiego, porque Yahvé te ha favorecido.
8 Puesto que Él ha arrancado mi vida de la muerte, mis ojos del llanto, mis pies de la caída,
9 caminaré delante de Yahvé en la tierra de los vivientes.