Neemias 9
SpaPlatense: Biblia Platense (Straubinger) (SM_SPAPLATENSE) vs NAA
NAA Nova Almeida Atualizada 2017
1 El día veinte y cuatro de ese mes se congregaron los hijos de Israel para un ayuno, cubiertos de saco y polvo.
1 No dia vinte e quatro deste sétimo mês, os filhos de Israel se reuniram para um jejum. Vestiam pano de saco e traziam terra sobre a cabeça.
2 Y separado ya el linaje de Israel de todos los extranjeros, se pusieron de pie e hicieron confesión de sus pecados y de las iniquidades de sus padres.
2 Os da linhagem de Israel separaram-se de todos os estrangeiros, puseram-se em pé e fizeram confissão dos seus pecados e das iniquidades de seus pais.
3 Puestos en pie, cada uno en su lugar, leyeron en el Libro de la Ley de Yahvé su Dios, durante la cuarta parte del día; (otra) cuarta parte emplearon para la confesión y adoración de Yahvé, su Dios.
3 Levantando-se no seu lugar, leram no Livro da Lei do Senhor , seu Deus, durante uma quarta parte do dia; e durante outra quarta parte do dia fizeram confissão e adoraram o Senhor , seu Deus.
4 Subieron a la tribuna de los levitas: Jesúa, Baní, Cadmiel, Sebanías, Buní, Serebías y Kenaní, que en alta voz clamaron a Yahvé, su Dios.
4 Jesua, Bani, Cadmiel, Sebanias, Buni, Serebias, Bani e Quenani se puseram em pé no estrado dos levitas e clamaram em alta voz ao Senhor , seu Deus.
5 Y dijeron los levitas Jesúa, Cadmiel, Baní, Hasebnías. Serebías, Hodías, Sebanías y Petahías: “¡Levantaos y bendecid a Yahvé, vuestro Dios, de eternidad en eternidad; y sea bendito el nombre de tu gloria que es superior a toda bendición y alabanza!
5 Os levitas Jesua, Cadmiel, Bani, Hasabneias, Serebias, Hodias, Sebanias e Petaías disseram: — Levantem-se e bendigam o Então se disse: — Bendito seja o teu nome glorioso, que ultrapassa todo bendizer e louvor.
6 Tú solo eres el Señor, Tú que hiciste el cielo, y el cielo de los cielos, con toda su milicia; la tierra con todo cuanto hay en ella y los mares con todo lo que en ellos existe. Tú das vida a todas estas cosas, y la milicia del cielo te adora.
6 Só tu és o Senhor ! Fizeste o céu, o céu dos céus e todo o seu exército, a terra e tudo o que nela há, os mares e tudo o que há neles. Tu conservas a todos com vida, e o exército dos céus te adora.
7 Tú, Yahvé, eres el Dios que escogiste a Abram, le sacaste de Ur de los caldeos y le diste el nombre de Abrahán.
7 Tu és o Senhor , o Deus que escolheste Abrão, e o tiraste de Ur dos caldeus, e lhe puseste por nome Abraão.
8 Tú hallaste fiel su corazón delante de Ti, e hiciste con él un pacto, de dar a su descendencia el país del cananeo, del heteo, del amorreo, del fereceo, del jebuseo y del gergeseo; y Tú has cumplido tu palabra, pues eres justo.
8 Achaste o seu coração fiel diante de ti e com ele fizeste aliança, para dares à descendência dele a terra dos cananeus, dos heteus, dos amorreus, dos ferezeus, dos jebuseus e dos girgaseus; e cumpriste as tuas promessas, porque és justo.
9 Tú miraste la aflicción de nuestros padres en Egipto, oíste su clamor junto al Mar Rojo,
9 — Viste a aflição dos nossos pais no Egito e ouviste o clamor deles junto ao mar Vermelho.
10 e hiciste señales y prodigios contra el Faraón, contra todos sus siervos y contra todo el pueblo de su país; pues sabías que los habían tratado con soberbia. Así te hiciste un nombre, como (se ve todavía) hoy.
10 Fizeste sinais e maravilhas contra Faraó e seus servos e contra todo o povo da sua terra, porque soubeste que os trataram com arrogância; e assim adquiriste a fama que tens até o dia de hoje.
11 Tú dividiste delante de ellos el mar, por en medio del cual pasaron a pie enjuto, y arrojaste a sus perseguidores en el abismo como (se arroja) una piedra en aguas impetuosas.
11 Dividiste o mar diante deles, de maneira que o atravessaram em terra seca; lançaste os seus perseguidores nas profundezas, como uma pedra nas águas impetuosas.
12 Tú en columna de nube los condujiste de día, y en columna de fuego de noche, para alumbrarles la senda por donde habían de caminar.
12 Tu os guiaste, durante o dia, com uma coluna de nuvem e, durante a noite, com uma coluna de fogo, para iluminar o caminho por onde deviam seguir.
13 Tú bajaste sobre el monte Sinaí, y hablaste con ellos desde el cielo, dándoles normas rectas, leyes de verdad, mandamientos y preceptos excelentes.
13 Desceste sobre o monte Sinai, do céu falaste com eles e lhes deste juízos retos, leis verdadeiras, estatutos e mandamentos bons.
14 Tú les hiciste conocer tu santo sábado y les ordenaste preceptos, mandamientos y la Ley por medio de Moisés, tu siervo.
14 Tu lhes deste a conhecer o teu santo sábado, e lhes deste mandamentos, estatutos e lei, por meio de teu servo Moisés.
15 Tú para su hambre les diste pan del cielo y para su sed hiciste brotar aguas de la peña, y les dijiste que tomasen posesión del país que con mano alzada les prometiste dar.”
15 Quando estavam com fome lhes deste pão dos céus, e quando estavam com sede fizeste brotar água da rocha; e lhes disseste que entrassem para tomar posse da terra que, com juramento, prometeste dar a eles.
16 “Pero ellos y nuestros padres obraron con soberbia, y endureciendo su cerviz no escucharon tus mandamientos.
16 — Porém eles, os nossos pais, se tornaram arrogantes e teimosos, e não deram ouvidos aos teus mandamentos.
17 Rehusaron oírlos ni se acordaron de los prodigios que Tú habías hecho a favor de ellos; endurecieron su cerviz, y en su rebeldía se eligieron un caudillo para volver a su servidumbre. Tú, empero, eres el Dios que perdona, y eres clemente y misericordioso, de larga espera y de mucha bondad, por lo cual no los abandonaste,
17 Recusaram ouvir-te e não se lembraram das tuas maravilhas, que fizeste no meio deles. Foram teimosos e na sua rebelião escolheram um chefe, com o propósito de voltarem para a sua servidão no Egito. Porém tu, ó Deus perdoador, bondoso e compassivo, tardio em irar-te e grande em bondade, tu não os abandonaste,
18 ni aún, cuando se hicieron un becerro de fundición y dijeron: «¡Este es tu Dios que te hizo subir de Egipto!», y cometieron grandes blasfemias.
18 nem mesmo quando fizeram para si um bezerro de metal fundido e disseram: “Este é o seu deus, que o tirou do Egito”; e cometeram grandes blasfêmias.
19 Tú, no obstante, en tu gran misericordia no los abandonaste en el desierto: la columna de nube no se apartó de ellos de día para conducirlos en el camino, ni la columna de fuego de noche para alumbrarles el camino que tenían que seguir.
19 — Mas tu, pela multidão das tuas misericórdias, não os abandonaste no deserto. A coluna de nuvem nunca se afastou deles durante o dia, para os guiar pelo caminho, nem a coluna de fogo durante a noite, para iluminar o caminho por onde deviam seguir.
20 Tú les diste también tu buen Espíritu para instruirlos; no rehusaste dar tu maná a su boca, y les presentaste aguas para su sed.
20 E lhes concedeste o teu bom Espírito, para os ensinar. Não lhes negaste o teu maná, para poderem comer, e lhes deste água quando tiveram sede.
21 Por cuarenta años los sustentaste en el desierto, sin que nada les faltase; no se gastaron sus vestidos, ni se hinchó su pie.
21 Durante quarenta anos tu os sustentaste no deserto, e nada lhes faltou; as roupas que eles usavam não envelheceram, e os seus pés não ficaram inchados.
22 Después les diste reinos y pueblos, repartiendo entre ellos sus territorios, y tomaron en posesión el país de Sehón, el país del rey de Hesbón y el país de Og, rey de Basán.
22 — Também lhes deste reinos e povos, cujas terras repartiste entre eles. Assim, conquistaram a terra de Seom, rei de Hesbom, e a terra de Ogue, rei de Basã.
23 Multiplicaste sus hijos como las estrellas del cielo, y los introdujiste en el país del cual habías dicho a sus padres que entrarían en su posesión.
23 Multiplicaste os seus filhos como as estrelas do céu e os trouxeste à terra que tinhas prometido aos seus pais, dizendo que nela deveriam entrar.
24 En efecto, los hijos entraron y tomaron posesión del país, en tanto que Tú humillaste delante de ellos a los habitantes del país, los cananeos, y los entregaste en sus manos, con sus reyes y los pueblos del país, para que hiciesen con ellos lo que quisiesen.
24 Os filhos deles entraram e tomaram posse da terra. Subjugaste diante deles os moradores da terra, os cananeus, e os entregaste nas mãos deles, com os reis e os povos da terra, para fazerem com eles o que bem quisessem.
25 Tomaron ciudades fortificadas y una tierra pingüe; se apoderaron de casas llenas de toda suerte de bienes, de cisternas excavadas, de viñas, olivares y árboles frutales en abundancia; y comieron y se saciaron y engordaron y vivieron en delicia merced a tu gran bondad.
25 Conquistaram cidades fortificadas e terra fértil; tomaram posse de casas cheias de todo tipo de coisas boas, cisternas cavadas, vinhas e olivais e árvores frutíferas em abundância. Comeram, se fartaram, engordaram e viveram em delícias, pela tua grande bondade.
26 Pero, fueron rebeldes y se levantaron contra Ti, echando tu Ley detrás de sus espaldas; y mataron a tus profetas, que daban testimonio contra ellos para convertirlos a Ti, y profirieron grandes blasfemias.
26 — Ainda assim foram desobedientes e se revoltaram contra ti; viraram as costas à tua Lei e mataram os teus profetas, que testemunhavam contra eles, para os fazerem voltar a ti; e cometeram grandes blasfêmias.
27 Por eso los entregaste en manos de sus enemigos, que los oprimieron; pero cuando en el tiempo de su angustia clamaron a Ti, los oíste desde el cielo, y según la multitud de tus misericordias les diste libertadores que los salvasen del poder de sus enemigos.
27 Por isso tu os entregaste nas mãos dos seus inimigos, que os oprimiram. Mas no tempo da sua angústia, clamaram a ti e dos céus tu os ouviste; e, segundo a tua grande misericórdia, lhes deste libertadores que os salvaram das mãos dos que os oprimiam.
28 Apenas tuvieron descanso, volvieron a hacer lo malo delante de Ti, por lo cual volviste a abandonarlos en manos de sus enemigos, que los dominaron, y cuando de nuevo clamaron a Ti, Tú desde el cielo los escuchaste y según la multitud de tus misericordias los libraste muchas veces.
28 Porém, quando se viam em descanso, tornavam a fazer o mal diante de ti, e tu os abandonavas nas mãos dos seus inimigos, para que dominassem sobre eles. Mas, quando se converteram e clamaram a ti, tu os ouviste dos céus e, segundo a tua misericórdia, os livraste muitas vezes.
29 Tú diste testimonio contra ellos para convertirlos a tu Ley; pero ellos en su soberbia no escucharon tus mandamientos; pecaron contra tus preceptos, en cuya observancia halla el hombre la vida, mostraron hombros rebeldes, endurecieron su cerviz y no quisieron escuchar.
29 Testemunhaste contra eles, para que voltassem à tua lei. Porém eles se mostraram arrogantes e não deram ouvidos aos teus mandamentos. Pecaram contra os teus juízos, pelos quais aquele que os cumprir viverá. Em sua rebeldia voltaram as costas, foram teimosos e não quiseram ouvir.
30 Tú los sufriste muchos años, y diste testimonio contra ellos por tu Espíritu, por medio de tus profetas. Pero ellos no dieron oídos por lo cual los entregaste en manos de los pueblos de estos países.
30 No entanto, tu os aturaste durante muitos anos e testemunhaste contra eles pelo teu Espírito, por meio dos teus profetas. Porém eles não quiseram ouvir e por isso os entregaste nas mãos dos povos de outras terras.
31 Con todo esto, en tu gran misericordia no acabaste con ellos, ni los abandonaste; porque eres un Dios clemente y misericordioso.
31 Mas, pela tua grande misericórdia, não acabaste com eles nem os abandonaste, porque tu és Deus clemente e misericordioso.
32 Ahora, oh Dios nuestro, Dios grande, fuerte y temible, que guardas la Alianza y la misericordia, no tengas en poco toda esta angustia que ha venido sobre nosotros, sobre nuestros reyes y nuestros príncipes, sobre nuestros sacerdotes y nuestros profetas, sobre nuestros padres y todo nuestro pueblo, desde los días de los reyes de Asiria hasta el día de hoy.
32 — Agora, pois, ó Deus nosso, ó Deus grande, poderoso e temível, que guardas a aliança e a misericórdia, não menosprezes toda a aflição que nos sobreveio, a nós, aos nossos reis, aos nossos príncipes, aos nossos sacerdotes, aos nossos profetas, aos nossos pais e a todo o teu povo, desde os dias dos reis da Assíria até o dia de hoje.
33 Tú has sido justo en todo lo que nos ha sobrevenido; porque has obrado con fidelidad, mas nosotros hemos hecho el mal.
33 Tu foste justo em tudo o que nos aconteceu, pois agiste com fidelidade, enquanto nós procedemos mal.
34 Nuestros reyes y nuestros príncipes, nuestros sacerdotes y nuestros padres no han cumplido tu Ley, no hicieron caso de tus mandamientos, ni de los testimonios que diste contra ellos.
34 Os nossos reis, os nossos príncipes, os nossos sacerdotes e os nossos pais não guardaram a tua lei, nem deram ouvidos aos mandamentos e aos testemunhos que lhes deste.
35 Ellos, al contrario, a pesar de la gran bondad con que los trataste, no te sirvieron en su reino, en la tierra espaciosa y pingüe que les pusiste delante, ni se convirtieron de sus malas obras.
35 Pois eles, no seu reino, na abundância de bens que lhes deste, na terra espaçosa e fértil que puseste diante deles não te serviram, nem se converteram de suas obras más.
36 He aquí que hoy somos siervos; sí, somos siervos en ese mismo país que Tú diste a nuestros padres, para que comiéramos sus frutos y sus bienes.
36 Eis que hoje somos escravos. E até na terra que deste aos nossos pais, para comerem o seu fruto e o seu bem, eis que somos escravos nela.
37 Sus abundantes frutos son para los reyes que Tú has puesto sobre nosotros a causa de nuestros pecados. Ellos dominan, según su antojo, sobre nuestros cuerpos y nuestras bestias, y vivimos en gran angustia.”
37 Seus abundantes produtos são para os reis que puseste sobre nós por causa dos nossos pecados. Estes reis dominam sobre nós e sobre o nosso gado, como bem entendem. Nós estamos em grande angústia!
38 “A raíz de todo esto, hacemos un pacto fiel, que ponemos por escrito; y nuestros príncipes, nuestros levitas y nuestros sacerdotes han de imprimirle sus sellos.”
38 — Por causa de tudo isso, nós fazemos uma aliança fiel, por escrito. E os nossos príncipes, os nossos levitas e os nossos sacerdotes puseram o seu selo sobre ela.
Atalhos do teclado
- Capítulo anterior←
- Próximo capítulo→
- Versículo anteriork
- Próximo versículoj
- Limpar seleçãoEsc
- Esta ajuda?
Estude este capítulo no WhatsApp
Peça à IA da Bíblia Fala para explicar Neemias 9, comparar traduções ou montar um estudo — tudo direto pelo WhatsApp.