Lucas 19

SpaPlatense: Biblia Platense (Straubinger) (SM_SPAPLATENSE) vs NAA

Sair da comparação
NAA Nova Almeida Atualizada 2017
1 Entró en Jericó, e iba pasando.
1 Entrando em Jericó, Jesus atravessava a cidade.
2 Y he aquí que un hombre rico llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos,
2 Eis que um homem rico, chamado Zaqueu, chefe dos publicanos,
3 buscaba ver a Jesús para conocerlo, pero no lo lograba a causa de la mucha gente, porque era pequeño de estatura.
3 procurava ver quem era Jesus, mas não podia, por causa da multidão, por ser ele de pequena estatura.
4 Entonces corrió hacia adelante, y subió sobre un sicomoro para verlo, porque debía pasar por allí.
4 Então, correndo adiante, subiu num sicômoro a fim de ver Jesus, porque ele havia de passar por ali.
5 Cuando Jesús llegó a este lugar, levantó los ojos y dijo: “Zaqueo, desciende pronto, porque hoy es necesario que Yo me hospede en tu casa”.
5 Quando Jesus chegou àquele lugar, olhando para cima, disse:
6 Y este descendió rápidamente, y lo recibió con alegría.
6 Zaqueu desceu depressa e o recebeu com alegria.
7 Viendo lo cual, todos murmuraban y decían: “Se ha ido a hospedar en casa de un varón pecador”.
7 Todos os que viram isto murmuravam, dizendo que Jesus tinha se hospedado com um homem pecador.
8 Mas Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: “Señor, he aquí que doy a los pobres la mitad de mis bienes; y si en algo he perjudicado a alguno le devuelvo el cuádruplo”.
8 Zaqueu, por sua vez, se levantou e disse ao Senhor: — Senhor, vou dar a metade dos meus bens aos pobres. E, se roubei alguma coisa de alguém, vou restituir quatro vezes mais.
9 Jesús le dijo: “Hoy se obró salvación a esta casa, porque también él es un hijo de Abrahán.
9 Então Jesus lhe disse:
10 Vino el Hijo del hombre a buscar y a salvar lo perdido”.
10 Porque o Filho do Homem veio buscar e salvar o perdido.
11 Oyendo ellos todavía estas cosas, agregó una parábola, porque se hallaba próximo a Jerusalén, y ellos pensaban que el reino de Dios iba a ser manifestado en seguida.
11 Ouvindo eles estas coisas, Jesus contou uma parábola, visto estar perto de Jerusalém e lhes parecer que o Reino de Deus havia de manifestar-se imediatamente.
12 Dijo pues: “Un hombre de noble linaje se fue a un país lejano a tomar para sí posesión de un reino y volver.
12 Por isso, Jesus disse:
13 Llamó a diez de sus servidores y les entregó diez minas, diciéndoles: “Negociad hasta que yo vuelva”.
13 Chamou dez dos seus servos, confiou-lhes dez minas e disse-lhes: “Negociem até que eu volte.”
14 Ahora bien, sus conciudadanos lo odiaban, y enviaron una embajada detrás de él diciendo: “No queremos que ese reine sobre nosotros”.
14 Mas os seus concidadãos o odiavam e enviaram após ele uma embaixada, dizendo: “Não queremos que este reine sobre nós.”
15 Al retornar él, después de haber recibido el reinado, dijo que le llamasen a aquellos servidores a quienes había entregado el dinero, a fin de saber lo que había negociado cada uno.
15 — Quando ele voltou, depois de ter tomado posse do reino, mandou chamar os servos a quem tinha dado o dinheiro, a fim de saber quanto tinham conseguido ganhar em seus negócios.
16 Presentose el primero y dijo: “Señor, diez minas ha producido tu mina”.
16 — O primeiro se apresentou e disse: “Senhor, a sua mina rendeu dez.”
17 Le dijo: “Enhorabuena, buen servidor, ya que has sido fiel en tan poca cosa, recibe potestad sobre diez ciudades”.
17 O senhor lhe disse: “Muito bem, servo bom! E porque você foi fiel no pouco, terá autoridade sobre dez cidades.”
18 Y vino el segundo y dijo: “Tu mina, Señor, ha producido cinco minas”.
18 — O segundo servo veio e disse: “Senhor, a sua mina rendeu cinco.”
19 A él también le dijo: “Y tú sé gobernador de cinco ciudades”.
19 A este o senhor disse: “Você terá autoridade sobre cinco cidades.”
20 Mas el otro vino diciendo: “Señor, aquí tienes tu mina, que tuve escondida en un pañuelo.
20 — Então veio outro servo, dizendo: “Senhor, aqui está a sua mina, que eu guardei embrulhada num lenço.
21 Pues te tenía miedo, porque tú eres un hombre duro; sacas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste”.
21 Porque tive medo do senhor, que é homem rigoroso. O senhor retira o que não depositou e colhe o que não semeou.”
22 Replicole: “Por tu propia boca te condeno, siervo malvado. ¿Pensabas que soy hombre duro, que saco lo que no puse, y siego lo que no sembré?
22 Mas o senhor respondeu: “Servo mau, eu o julgarei usando as suas próprias palavras. Você sabia que eu sou homem rigoroso, que retiro o que não depositei e colho o que não semeei.
23 Y entonces por qué no diste el dinero mío al banco? (Así al menos) a mi regreso lo hubiera yo recobrado con réditos”.
23 Por que você não pôs o meu dinheiro no banco? E, então, na minha vinda, eu o receberia com juros.”
24 Y dijo a los que estaban allí: “Quitadle la mina, y dádsela al que tiene diez”.
24 — E disse aos que estavam ali: “Tirem dele a mina e deem ao que tem as dez.”
25 Dijéronle: “Señor, tiene diez minas”.
25 Eles ponderaram: “Senhor, ele já tem dez.”
26 “Os digo: a todo el que tiene, se le dará; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
26 Ao que o senhor respondeu: “Pois eu declaro a vocês que a todo o que tem será dado ainda mais; mas ao que não tem, até o que tem lhe será tirado.
27 En cuanto a mis enemigos, los que no han querido que yo reinase sobre ellos, traedlos aquí y degolladlos en mi presencia”.
27 Mas quanto a esses meus inimigos, que não quiseram que eu reinasse sobre eles, tragam-nos aqui e os matem na minha presença.”
28 Después de haber dicho esto, marchó al frente subiendo a Jerusalén.
28 E, depois de dizer isto, Jesus prosseguia a sua viagem para Jerusalém.
29 Y cuando se acercó a Betfagé y Betania, junto al Monte de los Olivos, envió a dos de su discípulos,
29 E aconteceu que, ao aproximar-se de Betfagé e de Betânia, junto ao monte das Oliveiras, Jesus enviou dois dos seus discípulos,
30 diciéndoles: “Id a la aldea de enfrente. Al entrar en ella, encontraréis un burrito atado sobre el cual nadie ha montado todavía; desatadlo y traedlo.
30 dizendo-lhes:
31 Y si alguien os pregunta: “¿Por qué lo desatáis?”, diréis así: “El Señor lo necesita”.
31 Se alguém perguntar: “Por que o estão desprendendo?”, respondam assim: “Porque o Senhor precisa dele.”
32 Los enviados partieron y encontraron las cosas como les había dicho.
32 E, indo os que foram mandados, acharam tudo conforme Jesus lhes tinha dito.
33 Cuando desataban el burrito, los dueños les dijeron: “Por qué desatáis el pollino?”
33 Quando eles estavam soltando o jumentinho, os donos do animal disseram: — Por que estão desprendendo o jumentinho?
34 Respondieron: “El Señor lo necesita”.
34 Eles responderam: — Porque o Senhor precisa dele.
35 Se lo llevaron a Jesús, pusieron sus mantos encima, e hicieron montar a Jesús.
35 Então trouxeram o jumentinho até Jesus e, pondo as suas capas sobre o animal, ajudaram Jesus a montar.
36 Y mientras Él avanzaba, extendían sus mantos sobre el camino.
36 À medida que Jesus avançava, as pessoas estendiam as suas capas no caminho.
37 Una vez que estuvo próximo al descenso del Monte de los Olivos, toda la muchedumbre de los discípulos, en su alegría, se puso a alabar a Dios con gran voz, por todos los portentos que habían visto,
37 E, quando Jesus se aproximava da descida do monte das Oliveiras, toda a multidão dos discípulos começou, com muita alegria, a louvar a Deus em alta voz, por todos os milagres que tinham visto.
38 y decían: “Bendito el que viene, el Rey en nombre del Señor. En el cielo paz, y gloria en las alturas”.
38 Diziam: “Bendito é o Rei que vem em nome do Senhor! Paz no céu e glória nas maiores alturas!”
39 Pero algunos fariseos, de entre la multitud, dirigiéndose a Él, dijeron: “Maestro, reprende a tus discípulos”.
39 Alguns dos fariseus lhe disseram em meio à multidão: — Mestre, repreenda os seus discípulos!
40 Mas Él respondió: “Os digo, si estas gentes se callan, las piedras se pondrán a gritar”.
40 Mas Jesus respondeu:
41 Y cuando estuvo cerca, viendo la ciudad, lloró sobre ella.
41 Quando Jesus ia chegando a Jerusalém, vendo a cidade, chorou por ela,
42 y dijo: “¡Ah si en este día conocieras también tú lo que sería para la paz! Pero ahora está escondido a tus ojos.
42 dizendo:
43 Porque vendrán días sobre ti, y tus enemigos te circunvalarán con un vallado, y te cercarán en derredor y te estrecharán de todas partes;
43 Pois virão dias em que os seus inimigos cercarão você de trincheiras e apertarão o cerco por todos os lados;
44 derribarán por tierra a ti, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no conociste el tiempo en que has sido visitada”.
44 e vão arrasar você e matar todos os seus moradores. Não deixarão pedra sobre pedra, porque você não reconheceu o tempo em que Deus veio visitá-la.
45 Entró en el Templo y se puso a echar a los vendedores,
45 Depois, entrando no templo, Jesus começou a expulsar os que ali vendiam,
46 y les dijo: “Está escrito: «Mi casa será una casa de oración», y vosotros la habéis hecho una cueva de ladrones”.
46 dizendo-lhes:
47 Y día tras día enseñaba en el Templo. Mas los sumos sacerdotes y los escribas andaban buscando perderle, y también los jefes del pueblo;
47 Diariamente, Jesus ensinava no templo. Os principais sacerdotes, os escribas e os maiorais do povo procuravam tirar-lhe a vida,
48 pero no acertaban con lo que habían de hacer, porque el pueblo entero estaba en suspenso, escuchándolo.
48 mas não achavam uma forma de fazer isso, porque todo o povo, ao ouvi-lo, era cativado por ele.

Ler em outra tradução

Comparar com outra

Estude este capítulo no WhatsApp

Peça à IA da Bíblia Fala para explicar Lucas 19, comparar traduções ou montar um estudo — tudo direto pelo WhatsApp.