João 6
SpaPlatense: Biblia Platense (Straubinger) (SM_SPAPLATENSE) vs ARA
ARA Almeida Revista e Atualizada 1993
1 Después de esto, pasó Jesús al otro lado del mar de Galilea, o de Tiberíades.
1 Depois destas coisas, atravessou Jesus o mar da Galileia, que é o de Tiberíades.
2 Y le seguía un gran gentío, porque veían los milagros que hacía con los enfermos.
2 Seguia-o numerosa multidão, porque tinham visto os sinais que ele fazia na cura dos enfermos.
3 Entonces Jesús subió a la montaña y se sentó con sus discípulos.
3 Então, subiu Jesus ao monte e assentou-se ali com os seus discípulos.
4 Estaba próxima la Pascua, la fiesta de los judíos.
4 Ora, a Páscoa, festa dos judeus, estava próxima.
5 Jesús, pues, levantando los ojos y viendo que venía hacia Él una gran multitud, dijo a Felipe: “¿Dónde compraremos pan para que estos tengan qué comer?”.
5 Então, Jesus, erguendo os olhos e vendo que grande multidão vinha ter com ele, disse a Filipe: Onde compraremos pães para lhes dar a comer?
6 Decía esto para ponerlo a prueba, pues Él, por su parte, bien sabía lo que iba a hacer.
6 Mas dizia isto para o experimentar; porque ele bem sabia o que estava para fazer.
7 Felipe le respondió: “Doscientos denarios de pan no les bastarían para que cada uno tuviera un poco”.
7 Respondeu-lhe Filipe: Não lhes bastariam duzentos denários de pão, para receber cada um o seu pedaço.
8 Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Pedro, le dijo:
8 Um de seus discípulos, chamado André, irmão de Simão Pedro, informou a Jesus:
9 “Hay aquí un muchachito que tiene cinco panes de cebada y dos peces. Pero ¿qué es esto para tanta gente?”
9 Está aí um rapaz que tem cinco pães de cevada e dois peixinhos; mas isto que é para tanta gente?
10 Mas Jesús dijo: “Haced que los hombres se sienten”. Había mucha hierba en aquel lugar. Se acomodaron, pues, los varones, en número como de cinco mil.
10 Disse Jesus: Fazei o povo assentar-se; pois havia naquele lugar muita relva. Assentaram-se, pois, os homens em número de quase cinco mil.
11 Tomó, entonces, Jesús los panes, y habiendo dado gracias, los repartió a los que estaban recostados, y también del pescado, cuanto querían.
11 Então, Jesus tomou os pães e, tendo dado graças, distribuiu-os entre eles; e também igualmente os peixes, quanto queriam.
12 Cuando se hubieron hartado dijo a sus discípulos: “Recoged los trozos que sobraron, para que nada se pierda”.
12 E, quando já estavam fartos, disse Jesus aos seus discípulos: Recolhei os pedaços que sobraram, para que nada se perca.
13 Los recogieron y llenaron doce canastos con los pedazos de los cinco panes, que sobraron a los que habían comido.
13 Assim, pois, o fizeram e encheram doze cestos de pedaços dos cinco pães de cevada, que sobraram aos que haviam comido.
14 Entonces aquellos hombres, a la vista del milagro que acababa de hacer, dijeron: “Este es verdaderamente el profeta, el que ha de venir al mundo”.
14 Vendo, pois, os homens o sinal que Jesus fizera, disseram: Este é, verdadeiramente, o profeta que devia vir ao mundo.
15 Jesús sabiendo, pues, que vendrían a apoderarse de Él para hacerlo rey, se alejó de nuevo a la montaña, Él solo.
15 Sabendo, pois, Jesus que estavam para vir com o intuito de arrebatá-lo para o proclamarem rei, retirou-se novamente, sozinho, para o monte.
16 Cuando llegó la tarde, bajaron sus discípulos al mar.
16 Ao descambar o dia, os seus discípulos desceram para o mar.
17 Y subiendo a la barca, se fueron al otro lado del mar, hacia Cafarnaúm, porque ya se había hecho oscuro, y Jesús no había venido aún a ellos.
17 E, tomando um barco, passaram para o outro lado, rumo a Cafarnaum. Já se fazia escuro, e Jesus ainda não viera ter com eles.
18 Mas se levantó un gran viento y el mar se puso agitado.
18 E o mar começava a empolar-se, agitado por vento rijo que soprava.
19 Y después de haber avanzado veinticinco o treinta estadios, vieron a Jesús, que caminaba sobre el mar aproximándose a la barca, y se asustaron.
19 Tendo navegado uns vinte e cinco a trinta estádios, eis que viram Jesus andando por sobre o mar, aproximando-se do barco; e ficaram possuídos de temor.
20 Pero Él les dijo: “No tengáis miedo”.
20 Mas Jesus lhes disse: Sou eu. Não temais!
21 Entonces se decidieron a recibirlo en la barca, y en seguida la barca llegó a la orilla, adonde querían ir.
21 Então, eles, de bom grado, o receberam, e logo o barco chegou ao seu destino.
22 Al día siguiente, la muchedumbre que permaneció al otro lado del mar, notó que había allí una sola barca, y que Jesús no había subido en ella con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían ido solos.
22 No dia seguinte, a multidão que ficara do outro lado do mar notou que ali não havia senão um pequeno barco e que Jesus não embarcara nele com seus discípulos, tendo estes partido sós.
23 Mas llegaron barcas de Tiberíades junto al lugar donde habían comido el pan, después de haber el Señor dado gracias.
23 Entretanto, outros barquinhos chegaram de Tiberíades, perto do lugar onde comeram o pão, tendo o Senhor dado graças.
24 Cuando, pues, la muchedumbre vio que Jesús no estaba allí, ni tampoco sus discípulos, subieron en las barcas, y fueron a Cafarnaúm, buscando a Jesús.
24 Quando, pois, viu a multidão que Jesus não estava ali nem os seus discípulos, tomaram os barcos e partiram para Cafarnaum à sua procura.
25 Y al encontrarlo del otro lado del mar, le preguntaron: “Rabí, ¿cuándo llegaste aquí?”
25 E, tendo-o encontrado no outro lado do mar, lhe perguntaram: Mestre, quando chegaste aqui?
26 Jesús les respondió y dijo: “En verdad, en verdad, os digo, me buscáis, no porque visteis milagros, sino porque comisteis de los panes y os hartasteis.
26 Respondeu-lhes Jesus: Em verdade, em verdade vos digo: vós me procurais, não porque vistes sinais, mas porque comestes dos pães e vos fartastes.
27 Trabajad, no por el manjar que pasa, sino por el manjar que perdura para la vida eterna, y que os dará el Hijo del hombre, porque a Este ha marcado con su sello el Padre, Dios”.
27 Trabalhai, não pela comida que perece, mas pela que subsiste para a vida eterna, a qual o Filho do Homem vos dará; porque Deus, o Pai, o confirmou com o seu selo.
28 Ellos le dijeron: “¿Qué haremos, pues, para hacer las obras de Dios?”
28 Dirigiram-se, pois, a ele, perguntando: Que faremos para realizar as obras de Deus?
29 Jesús, les respondió y dijo: “La obra de Dios es que creáis en Aquel a quien Él envió”.
29 Respondeu-lhes Jesus: A obra de Deus é esta: que creiais naquele que por ele foi enviado.
30 Entonces le dijeron: “¿Qué milagro haces Tú, para que viéndolo creamos en Ti? ¿Qué obra haces?
30 Então, lhe disseram eles: Que sinal fazes para que o vejamos e creiamos em ti? Quais são os teus feitos?
31 Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: «Les dio de comer un pan del cielo»”.
31 Nossos pais comeram o maná no deserto, como está escrito: Deu-lhes a comer pão do céu.
32 Jesús les dijo: “En verdad, en verdad, os digo, Moisés no os dio el pan del cielo; es mi Padre quien os da el verdadero pan del cielo.
32 Replicou-lhes Jesus: Em verdade, em verdade vos digo: não foi Moisés quem vos deu o pão do céu; o verdadeiro pão do céu é meu Pai quem vos dá.
33 Porque el pan de Dios es Aquel que desciende del cielo y da la vida al mundo”.
33 Porque o pão de Deus é o que desce do céu e dá vida ao mundo.
34 Le dijeron: “Señor, danos siempre este pan”.
34 Então, lhe disseram: Senhor, dá-nos sempre desse pão.
35 Respondioles Jesús: “Soy Yo el pan de vida; quien viene a Mí, no tendrá más hambre, y quien cree en Mí, nunca más tendrá sed.
35 Declarou-lhes, pois, Jesus: Eu sou o pão da vida; o que vem a mim jamais terá fome; e o que crê em mim jamais terá sede.
36 Pero, os lo he dicho: a pesar de que me habéis visto, no creéis.
36 Porém eu já vos disse que, embora me tenhais visto, não credes.
37 Todo lo que me da el Padre vendrá a Mí, y al que venga a Mí, no lo echaré fuera, ciertamente,
37 Todo aquele que o Pai me dá, esse virá a mim; e o que vem a mim, de modo nenhum o lançarei fora.
38 porque bajé del cielo para hacer no mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.
38 Porque eu desci do céu, não para fazer a minha própria vontade, e sim a vontade daquele que me enviou.
39 Ahora bien, la voluntad del que me envió, es que no pierda Yo nada de cuanto Él me ha dado, sino que lo resucite en el último día.
39 E a vontade de quem me enviou é esta: que nenhum eu perca de todos os que me deu; pelo contrário, eu o ressuscitarei no último dia.
40 Porque esta es la voluntad del Padre: que todo aquel que contemple al Hijo y crea en Él, tenga vida eterna; y Yo lo resucitaré en el último día”.
40 De fato, a vontade de meu Pai é que todo homem que vir o Filho e nele crer tenha a vida eterna; e eu o ressuscitarei no último dia.
41 Entonces los judíos se pusieron a murmurar contra Él, porque había dicho: “Yo soy el pan que bajó del cielo”;
41 Murmuravam, pois, dele os judeus, porque dissera: Eu sou o pão que desceu do céu.
42 y decían: “¿No es este Jesús, el Hijo de José, cuyo padre y madre conocemos? ¿Cómo, pues, ahora dice: «Yo he bajado del cielo?»”
42 E diziam: Não é este Jesus, o filho de José? Acaso, não lhe conhecemos o pai e a mãe? Como, pois, agora diz: Desci do céu?
43 Jesús les respondió y dijo: “No murmuréis entre vosotros.
43 Respondeu-lhes Jesus: Não murmureis entre vós.
44 Ninguno puede venir a Mí, si el Padre que me envió, no lo atrae; y Yo lo resucitaré en el último día.
44 Ninguém pode vir a mim se o Pai, que me enviou, não o trouxer; e eu o ressuscitarei no último dia.
45 Está escrito en los profetas: «Serán todos enseñados por Dios». Todo el que escuchó al Padre y ha aprendido, viene a Mí.
45 Está escrito nos profetas:
46 No es que alguien haya visto al Padre, sino Aquel que viene de Dios, Ese ha visto al Padre.
46 Não que alguém tenha visto o Pai, salvo aquele que vem de Deus; este o tem visto.
47 En verdad, en verdad, os digo, el que cree tiene vida eterna.
47 Em verdade, em verdade vos digo: quem crê em mim tem a vida eterna.
48 Yo soy el pan de vida.
48 Eu sou o pão da vida.
49 Los padres vuestros comieron en el desierto el maná y murieron.
49 Vossos pais comeram o maná no deserto e morreram.
50 He aquí el pan, el que baja del cielo para que uno coma de él y no muera.
50 Este é o pão que desce do céu, para que todo o que dele comer não pereça.
51 Yo soy el pan, el vivo, el que bajó del cielo. Si uno come de este pan vivirá para siempre, y por lo tanto el pan que Yo daré es la carne mía para la vida del mundo”.
51 Eu sou o pão vivo que desceu do céu; se alguém dele comer, viverá eternamente; e o pão que eu darei pela vida do mundo é a minha carne.
52 Empezaron entonces los judíos a discutir entre ellos y a decir: “¿Cómo puede este darnos la carne a comer?”
52 Disputavam, pois, os judeus entre si, dizendo: Como pode este dar-nos a comer a sua própria carne?
53 Díjoles, pues, Jesús: “En verdad, en verdad, os digo, si no coméis la carne del Hijo del Hombre y bebéis la sangre del mismo, no tenéis vida en vosotros.
53 Respondeu-lhes Jesus: Em verdade, em verdade vos digo: se não comerdes a carne do Filho do Homem e não beberdes o seu sangue, não tendes vida em vós mesmos.
54 El que de Mí come la carne y de Mí bebe la sangre, tiene vida eterna y Yo le resucitaré en el último día.
54 Quem comer a minha carne e beber o meu sangue tem a vida eterna, e eu o ressuscitarei no último dia.
55 Porque la carne mía verdaderamente es comida y la sangre mía verdaderamente es bebida.
55 Pois a minha carne é verdadeira comida, e o meu sangue é verdadeira bebida.
56 El que de Mí come la carne y de Mí bebe la sangre, en Mí permanece y Yo en él.
56 Quem comer a minha carne e beber o meu sangue permanece em mim, e eu, nele.
57 De la misma manera que Yo, enviado por el Padre viviente, vivo por el Padre, así el que me come, vivirá también por Mí.
57 Assim como o Pai, que vive, me enviou, e igualmente eu vivo pelo Pai, também quem de mim se alimenta por mim viverá.
58 Este es el pan bajado del cielo, no como aquel que comieron los padres, los cuales murieron. El que come este pan vivirá eternamente”.
58 Este é o pão que desceu do céu, em nada semelhante àquele que os vossos pais comeram e, contudo, morreram; quem comer este pão viverá eternamente.
59 Esto dijo en Cafarnaúm, hablando en la sinagoga.
59 Estas coisas disse Jesus, quando ensinava na sinagoga de Cafarnaum.
60 Después de haberlo oído, muchos de sus discípulos dijeron: “Dura es esta doctrina: ¿Quién puede escucharla?”.
60 Muitos dos seus discípulos, tendo ouvido tais palavras, disseram: Duro é este discurso; quem o pode ouvir?
61 Jesús, conociendo interiormente que sus discípulos murmuraban sobre esto, les dijo: “¿Esto os escandaliza?
61 Mas Jesus, sabendo por si mesmo que eles murmuravam a respeito de suas palavras, interpelou-os: Isto vos escandaliza?
62 ¿Y si viereis al Hijo del hombre subir adonde estaba antes?
62 Que será, pois, se virdes o Filho do Homem subir para o lugar onde primeiro estava?
63 El espíritu es el que vivifica; la carne para nada aprovecha. Las palabras que Yo os he dicho, son espíritu y son vida.
63 O espírito é o que vivifica; a carne para nada aproveita; as palavras que eu vos tenho dito são espírito e são vida.
64 Pero hay entre vosotros quienes no creen”. Jesús, en efecto, sabía desde el principio, quiénes eran los que creían, y quién lo había de entregar.
64 Contudo, há descrentes entre vós. Pois Jesus sabia, desde o princípio, quais eram os que não criam e quem o havia de trair.
65 Y agregó: “He ahí por qué os he dicho que ninguno puede venir a Mí, si esto no le es dado por el Padre”.
65 E prosseguiu: Por causa disto, é que vos tenho dito: ninguém poderá vir a mim, se, pelo Pai, não lhe for concedido.
66 Desde aquel momento muchos de sus discípulos volvieron atrás y dejaron de andar con Él.
66 À vista disso, muitos dos seus discípulos o abandonaram e já não andavam com ele.
67 Entonces Jesús dijo a los Doce: “¿Queréis iros también vosotros?”
67 Então, perguntou Jesus aos doze: Porventura, quereis também vós outros retirar-vos?
68 Simón Pedro le respondió: “Señor, ¿a quién iríamos? Tú tienes palabras de vida eterna.
68 Respondeu-lhe Simão Pedro: Senhor, para quem iremos? Tu tens as palavras da vida eterna;
69 Y nosotros hemos creído y sabemos que Tú eres el Santo de Dios”.
69 e nós temos crido e conhecido que tu és o Santo de Deus.
70 Jesús les dijo: “¿No fui Yo acaso quien os elegí a vosotros los doce? ¡Y uno de vosotros es diablo!”
70 Replicou-lhes Jesus: Não vos escolhi eu em número de doze? Contudo, um de vós é diabo.
71 Lo decía por Judas Iscariote, hijo de Simón, pues él había de entregarlo: él, uno de los Doce.
71 Referia-se ele a Judas, filho de Simão Iscariotes; porque era quem estava para traí-lo, sendo um dos doze.
Atalhos do teclado
- Capítulo anterior←
- Próximo capítulo→
- Versículo anteriork
- Próximo versículoj
- Limpar seleçãoEsc
- Esta ajuda?
Estude este capítulo no WhatsApp
Peça à IA da Bíblia Fala para explicar João 6, comparar traduções ou montar um estudo — tudo direto pelo WhatsApp.