Atos 7
SpaPlatense: Biblia Platense (Straubinger) (SM_SPAPLATENSE) vs ARA
ARA Almeida Revista e Atualizada 1993
1 Dijo entonces el Sumo Sacerdote: “¿Es esto así?”
1 Então, lhe perguntou o sumo sacerdote: Porventura, é isto assim?
2 Respondió él: “Varones hermanos y padres, escuchad. El Dios de la gloria se apareció a nuestro padre Abrahán cuando moraba en Mesopotamia, antes que habitase en Harán.
2 Estêvão respondeu: Varões irmãos e pais, ouvi. O Deus da glória apareceu a Abraão, nosso pai, quando estava na Mesopotâmia, antes de habitar em Harã,
3 Y le dijo: Sal de tu tierra y de tu parentela, y ven a la tierra que Yo te mostraré.
3 e lhe disse: Sai da tua terra e da tua parentela e vem para a terra que eu te mostrarei.
4 Salió entonces de la tierra de los caldeos y habitó en Harán. Y de allí después de la muerte de su padre, lo trasladó (Dios) a esta tierra la cual vosotros ahora habitáis.
4 Então, saiu da terra dos caldeus e foi habitar em Harã. E dali, com a morte de seu pai, Deus o trouxe para esta terra em que vós agora habitais.
5 Mas no le dio en ella herencia alguna, ni siquiera de un pie de tierra; pero prometió dársela en posesión a él y a su descendencia después de él, a pesar de que no tenía hijos.
5 Nela, não lhe deu herança, nem sequer o espaço de um pé; mas prometeu dar-lhe a posse dela e, depois dele, à sua descendência, não tendo ele filho.
6 Díjole, empero, Dios que su descendencia moraría en tierra extraña, y que la reducirían a servidumbre y la maltratarían por espacio de cuatrocientos años.
6 E falou Deus que a sua descendência seria peregrina em terra estrangeira, onde seriam escravizados e maltratados por quatrocentos anos;
7 Y Yo juzgaré a esa nación a la cual servirán, dijo Dios, y después de esto, saldrán y me adorarán en este lugar. También les dio la alianza de la circuncisión;
7 eu, disse Deus, julgarei a nação da qual forem escravos; e, depois disto, sairão daí e me servirão neste lugar.
8 y así engendró a Isaac, al cual circuncidó a los ocho días, e Isaac a Jacob, y Jacob a los doce patriarcas.
8 Então, lhe deu a aliança da circuncisão; assim, nasceu Isaque, e Abraão o circuncidou ao oitavo dia; de Isaque procedeu Jacó, e deste, os doze patriarcas.
9 Mas los patriarcas movidos por celos vendieron a José a Egipto; pero Dios estaba con él.
9 Os patriarcas, invejosos de José, venderam-no para o Egito; mas Deus estava com ele
10 Le libró de todas sus tribulaciones y le dio gracia y sabiduría delante del Faraón, rey de Egipto, el cual le constituyó gobernador de Egipto y de toda su casa.
10 e livrou-o de todas as suas aflições, concedendo-lhe também graça e sabedoria perante Faraó, rei do Egito, que o constituiu governador daquela nação e de toda a casa real.
11 Vino entonces el hambre sobre todo Egipto y Canaán, y una tribulación extrema, y nuestros padres no hallaban sustento.
11 Sobreveio, porém, fome em todo o Egito; e, em Canaã, houve grande tribulação, e nossos pais não achavam mantimentos.
12 Mas cuando Jacob supo que había trigo en Egipto, envió a nuestros padres por primera vez.
12 Mas, tendo ouvido Jacó que no Egito havia trigo, enviou, pela primeira vez, os nossos pais.
13 En la segunda, José se dio a conocer a sus hermanos, y fue descubierto su linaje al Faraón.
13 Na segunda vez, José se fez reconhecer por seus irmãos, e se tornou conhecida de Faraó a família de José.
14 José envió, pues, y llamó a su padre Jacob y toda su parentela, setenta y cinco personas.
14 Então, José mandou chamar a Jacó, seu pai, e toda a sua parentela, isto é, setenta e cinco pessoas.
15 Por lo tanto Jacob bajó a Egipto, donde murió él y nuestros padres,
15 Jacó desceu ao Egito, e ali morreu ele e também nossos pais;
16 los cuales fueron trasladados a Siquem y sepultados en el sepulcro que Abrahán había comprado de los hijos de Hemor en Siquem a precio de plata.
16 e foram transportados para Siquém e postos no sepulcro que Abraão ali comprara a dinheiro aos filhos de Hamor.
17 Mas, en tanto que se acercaba el tiempo de la promesa que Dios había hecho a Abrahán, creció el pueblo y se hizo grande en Egipto,
17 Como, porém, se aproximasse o tempo da promessa que Deus jurou a Abraão, o povo cresceu e se multiplicou no Egito,
18 hasta que se levantó en Egipto otro rey que no conocía a José.
18 até que se levantou ali outro rei, que não conhecia a José.
19 Este, engañando a nuestra nación, hizo sufrir a nuestros padres, obligándolos a exponer los niños para que no se propagasen.
19 Este outro rei tratou com astúcia a nossa raça e torturou os nossos pais, a ponto de forçá-los a enjeitar seus filhos, para que não sobrevivessem.
20 En aquel tiempo nació Moisés, hermoso a los ojos de Dios, que fue criado por tres meses en la casa de su padre.
20 Por esse tempo, nasceu Moisés, que era formoso aos olhos de Deus. Por três meses, foi ele mantido na casa de seu pai;
21 Cuando al fin lo expusieron, lo recogió la hija del Faraón y lo crió para sí como hijo suyo.
21 quando foi exposto, a filha de Faraó o recolheu e criou como seu próprio filho.
22 Así que Moisés fue instruido en toda la sabiduría de los egipcios, y llegó a ser poderoso en sus palabras y obras.
22 E Moisés foi educado em toda a ciência dos egípcios e era poderoso em palavras e obras.
23 Mas al cumplir los cuarenta años, le vino el deseo de ver a sus hermanos, los hijos de Israel.
23 Quando completou quarenta anos, veio-lhe a ideia de visitar seus irmãos, os filhos de Israel.
24 Y viendo a uno que padecía injusticia, lo defendió y vengó al injuriado, matando al egipcio.
24 Vendo um homem tratado injustamente, tomou-lhe a defesa e vingou o oprimido, matando o egípcio.
25 Creía que sus hermanos comprenderían que por su medio Dios les daba libertad; mas ellos no lo entendieron.
25 Ora, Moisés cuidava que seus irmãos entenderiam que Deus os queria salvar por intermédio dele; eles, porém, não compreenderam.
26 Al día siguiente se presentó a unos que reñían, y trataba de ponerlos en paz diciendo: “Hombres, sois hermanos. ¿Cómo es que os hacéis injuria uno a otro?”
26 No dia seguinte, aproximou-se de uns que brigavam e procurou reconduzi-los à paz, dizendo: Homens, vós sois irmãos; por que vos ofendeis uns aos outros?
27 Mas aquel que hacía la injuria a su prójimo, le rechazó diciendo: “¿Quién te ha constituido príncipe y juez sobre nosotros?
27 Mas o que agredia o próximo o repeliu, dizendo: Quem te constituiu autoridade e juiz sobre nós?
28 ¿Acaso quieres matarme como mataste ayer al egipcio?”
28 Acaso, queres matar-me, como fizeste ontem ao egípcio?
29 Al oír tal palabra, Moisés huyó y vivió como extranjero en la tierra de Madián, donde engendró dos hijos”.
29 A estas palavras Moisés fugiu e tornou-se peregrino na terra de Midiã, onde lhe nasceram dois filhos.
30 “Cumplidos cuarenta años se le apareció en el desierto del monte Sina un ángel entre las llamas de una zarza ardiente.
30 Decorridos quarenta anos, apareceu-lhe, no deserto do monte Sinai, um anjo, por entre as chamas de uma sarça que ardia.
31 Al ver este espectáculo se admiró Moisés y acercándose para mirarlo, le vino una voz del Señor.
31 Moisés, porém, diante daquela visão, ficou maravilhado e, aproximando-se para observar, ouviu-se a voz do Senhor:
32 «Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abrahán y de Isaac y de Jacob». Pero Moisés, sobrecogido de espanto, no osaba mirar.
32 Eu sou o Deus dos teus pais, o Deus de Abraão, de Isaque e de Jacó. Moisés, tremendo de medo, não ousava contemplá-la.
33 Díjole entonces el Señor: «Quítate el calzado de tus pies, pues el lugar donde estás es tierra santa.
33 Disse-lhe o Senhor: Tira a sandália dos pés, porque o lugar em que estás é terra santa.
34 He visto bien la vejación de mi pueblo en Egipto, he oído sus gemidos, y he descendido para librarlos. Ven, pues, ahora, para que te envíe a Egipto».
34 Vi, com efeito, o sofrimento do meu povo no Egito, ouvi o seu gemido e desci para libertá-lo. Vem agora, e eu te enviarei ao Egito.
35 “A este Moisés, a quien negaron diciendo: ¿Quién te ha constituido príncipe y juez?, a este envió Dios para ser caudillo y libertador por mano del ángel que se le apareció en la zarza.
35 A este Moisés, a quem negaram reconhecer, dizendo: Quem te constituiu autoridade e juiz? A este enviou Deus como chefe e libertador, com a assistência do anjo que lhe apareceu na sarça.
36 Este mismo los sacó, haciendo prodigios y milagros en la tierra de Egipto, en el Mar Rojo y en el desierto por espacio de cuarenta años.
36 Este os tirou, fazendo prodígios e sinais na terra do Egito, assim como no mar Vermelho e no deserto, durante quarenta anos.
37 Este es aquel Moisés que dijo a los hijos de Israel: «Dios os suscitará un profeta de entre vuestros hermanos, como a mí».
37 Foi Moisés quem disse aos filhos de Israel: Deus vos suscitará dentre vossos irmãos um profeta semelhante a mim.
38 Este es aquel que estuvo en medio del pueblo congregado en el desierto, con el ángel que le hablaba en el monte Sina, y con nuestros padres; el cual recibió también palabras de vida para dároslas.
38 É este Moisés quem esteve na congregação no deserto, com o anjo que lhe falava no monte Sinai e com os nossos pais; o qual recebeu palavras vivas para no-las transmitir.
39 A este no quisieron someterse nuestros padres; antes bien lo desecharon y con sus corazones se volvieron a Egipto,
39 A quem nossos pais não quiseram obedecer; antes, o repeliram e, no seu coração, voltaram para o Egito,
40 diciendo a Aarón: «Haznos dioses que vayan delante de nosotros; pues no sabemos qué ha sido de este Moisés que nos sacó de la tierra de Egipto».
40 dizendo a Arão: Faze-nos deuses que vão adiante de nós; porque, quanto a este Moisés, que nos tirou da terra do Egito, não sabemos o que lhe aconteceu.
41 En aquellos días fabricaron un becerro, y ofreciendo sacrificios al ídolo se regocijaron en las obras de sus manos.
41 Naqueles dias, fizeram um bezerro e ofereceram sacrifício ao ídolo, alegrando-se com as obras das suas mãos.
42 Entonces Dios les volvió las espaldas, abandonándolos al culto de la milicia del cielo, como está escrito en el libro de los Profetas: «¿Por ventura me ofrecisteis víctimas y sacrificios durante los cuarenta años en el desierto, oh casa de Israel?
42 Mas Deus se afastou e os entregou ao culto da milícia celestial, como está escrito no Livro dos Profetas: Ó casa de Israel, porventura, me oferecestes vítimas e sacrifícios no deserto, pelo espaço de quarenta anos,
43 Alzasteis el tabernáculo de Moloc, y el astro del dios Refán, las figuras que fabricasteis para adorarlas; por lo cual os transportaré más allá de Babilonia».
43 e, acaso, não levantastes o tabernáculo de Moloque e a estrela do deus Renfã, figuras que fizestes para as adorar? Por isso, vos desterrarei para além da Babilônia.
44 “Nuestros padres tenían en el desierto el tabernáculo del testimonio, conforme a la orden de Aquel que a Moisés mandó hacerlo según el modelo que había visto.
44 O tabernáculo do Testemunho estava entre nossos pais no deserto, como determinara aquele que disse a Moisés que o fizesse segundo o modelo que tinha visto.
45 Recibiéronlo nuestros padres y lo introdujeron también con Jesús cuando tomaron posesión de las naciones que Dios expulsaba delante de nuestros padres, hasta los días de David;
45 O qual também nossos pais, com Josué, tendo-o recebido, o levaram, quando tomaram posse das nações que Deus expulsou da presença deles, até aos dias de Davi.
46 el cual halló gracia ante Dios y suplicó por hallar una habitación para el Dios de Jacob.
46 Este achou graça diante de Deus e lhe suplicou a faculdade de prover morada para o Deus de Jacó.
47 Pero fue Salomón el que le edificó una casa.
47 Mas foi Salomão quem lhe edificou a casa.
48 Sin embargo, el Altísimo no habita en casas hechas por mano de hombres, como dice el Profeta:
48 Entretanto, não habita o Altíssimo em casas feitas por mãos humanas; como diz o profeta:
49 «El cielo, es mi trono, y la tierra la tarima de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis?, dice el Señor, ¿o cuál es el lugar de mi descanso?
49 O céu é o meu trono, e a terra, o estrado dos meus pés; que casa me edificareis, diz o Senhor, ou qual é o lugar do meu repouso?
50 ¿Por ventura no es mi mano la que hizo todo esto?»
50 Não foi, porventura, a minha mão que fez todas estas coisas?
51 Hombres de dura cerviz e incircuncisos de corazón y de oídos, vosotros siempre habéis resistido al Espíritu Santo; como vuestros padres, así vosotros.
51 Homens de dura cerviz e incircuncisos de coração e de ouvidos, vós sempre resistis ao Espírito Santo; assim como fizeram vossos pais, também vós o fazeis.
52 ¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres?; y dieron muerte a los que vaticinaban acerca de la venida del Justo, a quien vosotros ahora habéis entregado y matado;
52 Qual dos profetas vossos pais não perseguiram? Eles mataram os que anteriormente anunciavam a vinda do Justo, do qual vós agora vos tornastes traidores e assassinos,
53 vosotros, que recibisteis la Ley por disposición de los ángeles, mas no la habéis guardado”.
53 vós que recebestes a lei por ministério de anjos e não a guardastes.
54 Como oyesen esto, se enfurecieron en sus corazones y crujían los dientes contra él.
54 Ouvindo eles isto, enfureciam-se no seu coração e rilhavam os dentes contra ele.
55 Mas, lleno del Espíritu Santo y clavando los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios y a Jesús de pie a la diestra de Dios,
55 Mas Estêvão, cheio do Espírito Santo, fitou os olhos no céu e viu a glória de Deus e Jesus, que estava à sua direita,
56 y exclamó: “He aquí que veo los cielos abiertos, y al Hijo del hombre que está de pie a la diestra de Dios.
56 e disse: Eis que vejo os céus abertos e o Filho do Homem, em pé à destra de Deus.
57 Mas ellos, clamando con gran gritería, se taparon los oídos, y arrojándose a una sobre él, lo sacaron fuera de la ciudad y lo apedrearon.
57 Eles, porém, clamando em alta voz, taparam os ouvidos e, unânimes, arremeteram contra ele.
58 Los testigos depositaron sus vestidos a los pies de un joven que se llamaba Saulo.
58 E, lançando-o fora da cidade, o apedrejaram. As testemunhas deixaram suas vestes aos pés de um jovem chamado Saulo.
59 Apedrearon a Esteban, el cual oraba diciendo: “Señor Jesús, recibe mi espíritu”. Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: “Señor, no les imputes este pecado”. Dicho esto se durmió.
59 E apedrejavam Estêvão, que invocava e dizia: Senhor Jesus, recebe o meu espírito!
60 — ausente —
60 Então, ajoelhando-se, clamou em alta voz: Senhor, não lhes imputes este pecado! Com estas palavras, adormeceu.
Atalhos do teclado
- Capítulo anterior←
- Próximo capítulo→
- Versículo anteriork
- Próximo versículoj
- Limpar seleçãoEsc
- Esta ajuda?
Estude este capítulo no WhatsApp
Peça à IA da Bíblia Fala para explicar Atos 7, comparar traduções ou montar um estudo — tudo direto pelo WhatsApp.