Atos 21

SpaPlatense: Biblia Platense (Straubinger) (SM_SPAPLATENSE) vs ARC

Sair da comparação
ARC Almeida Revista e Corrigida 2009
1 Cuando, arrancándonos de ellos, nos embarcamos, navegamos derechamente rumbo a Coos, al día siguiente a Rodas, y de allí a Pátara.
1 E aconteceu que, separando-nos deles, navegamos e fomos correndo caminho direito e chegamos a Cós e, no dia seguinte, a Rodes, de onde passamos a Pátara.
2 Y hallando una nave que hacía la travesía a Fenicia, subimos a su bordo y nos hicimos a la vela.
2 Achando um navio que ia para a Fenícia, embarcamos nele e partimos.
3 Avistamos a Chipre, que dejamos a la izquierda, navegamos hacia Siria, y aportamos a Tiro, porque allí la nave tenía que dejar su cargamento.
3 E, indo já à vista de Chipre, deixando-a à esquerda, navegamos para a Síria e chegamos a Tiro; porque o navio havia de ser descarregado ali.
4 Encontramos allí a los discípulos, con los cuales permanecimos siete días. Y ellos decían a Pablo, por el Espíritu, que no subiese a Jerusalén.
4 E, achando discípulos, ficamos ali sete dias; e eles, pelo Espírito, diziam a Paulo que não subisse a Jerusalém.
5 Pasados aquellos días, salimos y nos íbamos, acompañándonos todos ellos, con sus mujeres e hijos, hasta fuera de la ciudad. Allí, puestos de rodillas en la playa, hicimos oración,
5 E, havendo passado ali aqueles dias, saímos e seguimos nosso caminho, acompanhando-nos todos, cada um com sua mulher e filhos até fora da cidade; e, postos de joelhos na praia, oramos.
6 y nos despedimos mutuamente. Nosotros subimos a la nave, y ellos se volvieron a sus casas.
6 E, saudando-nos uns aos outros, subimos ao navio; e eles voltaram para casa.
7 Concluyendo nuestra navegación, llegamos de Tiro a Ptolemaida, donde saludamos a los hermanos y nos quedamos con ellos un día.
7 E nós, concluída a navegação de Tiro, viemos a Ptolemaida; e, havendo saudado os irmãos, ficamos com eles um dia.
8 Partiendo al día siguiente llegamos a Cesarea, donde entramos en la casa de Felipe, el evangelista, que era uno de los siete, y nos hospedamos con él.
8 No dia seguinte, partindo dali Paulo e nós que com ele estávamos, chegamos a Cesareia; e, entrando em casa de Filipe, o evangelista, que era um dos sete, ficamos com ele.
9 Este tenía cuatro hijas, vírgenes, que profetizaban.
9 Tinha este quatro filhas donzelas, que profetizavam.
10 Deteniéndonos varios días, bajó de Judea un profeta, llamado Agabo;
10 E, demorando-nos ali por muitos dias, chegou da Judeia um profeta, por nome Ágabo;
11 el cual, viniendo a nosotros, tomó el ceñidor de Pablo, atose los pies y las manos, y dijo: “Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán en Jerusalén los judíos al hombre cuyo es este ceñidor, y le entregarán en manos de los gentiles”.
11 e, vindo ter conosco, tomou a cinta de Paulo e, ligando-se os seus próprios pés e mãos, disse: Isto diz o Espírito Santo: Assim ligarão os judeus, em Jerusalém, o varão de quem é esta cinta e o entregarão nas mãos dos gentios.
12 Cuando oímos esto, tanto nosotros, como los del lugar, le suplicábamos a Pablo que no subiera a Jerusalén.
12 E, ouvindo nós isto, rogamos- lhe, tanto nós como os que eram daquele lugar, que não subisse a Jerusalém.
13 Pablo entonces respondió: “¿Qué hacéis, llorando y quebrantándome el corazón, pues dispuesto estoy, no solo a ser atado, sino aun a morir en Jerusalén, por el nombre del Señor Jesús?”
13 Mas Paulo respondeu: Que fazeis vós, chorando e magoando-me o coração? Porque eu estou pronto não só a ser ligado, mas ainda a morrer em Jerusalém pelo nome do Senhor Jesus.
14 Y no dejándose él disuadir, nos aquietamos, diciendo: “¡Hágase la voluntad del Señor!”
14 E, como não podíamos convencê-lo, nos aquietamos, dizendo: Faça-se a vontade do Senhor!
15 Al cabo de estos días, nos dispusimos para el viaje, y subimos a Jerusalén.
15 Depois daqueles dias, havendo feito os nossos preparativos, subimos a Jerusalém.
16 Algunos discípulos iban con nosotros desde Cesarea y nos condujeron a casa de Mnason de Chipre, un antiguo discípulo, en cuya casa debíamos hospedarnos.
16 E foram também conosco alguns discípulos de Cesareia, levando consigo um certo Mnasom, natural de Chipre, discípulo antigo, com quem havíamos de hospedar-nos.
17 Llegados a Jerusalén, los hermanos nos recibieron con gozo,
17 E, logo que chegamos a Jerusalém, os irmãos nos receberam de muito boa vontade.
18 Al día siguiente, Pablo, juntamente con nosotros, visitó a Santiago, estando presentes todos los presbíteros.
18 No dia seguinte, Paulo entrou conosco em casa de Tiago, e todos os anciãos vieram ali.
19 Los saludó y contó una por una las cosas que Dios había obrado entre los gentiles por su ministerio.
19 E, havendo-os saudado, contou- lhes minuciosamente o que por seu ministério Deus fizera entre os gentios.
20 Ellos, habiéndolo oído, glorificaban a Dios, mas le dijeron: “Ya ves, hermano, cuántos millares, entre los judíos, han abrazado la fe, y todos ellos son celosos de la Ley.
20 E, ouvindo- o eles, glorificaram ao Senhor e disseram-lhe: Bem vês, irmão, quantos milhares de judeus há que creem, e todos são zelosos da lei.
21 Pues bien, ellos han oído acerca de ti que enseñas a todos los judíos de la dispersión, a apostatar de Moisés, diciendo que no circunciden sus a hijos ni caminen según las tradiciones.
21 E já acerca de ti foram informados de que ensinas todos os judeus que estão entre os gentios a apartarem-se de Moisés, dizendo que não devem circuncidar os filhos, nem andar segundo o costume da lei.
22 ¿Qué hacer, pues? De todos modos oirán que tú has venido.
22 Que faremos, pois? Em todo o caso é necessário que a multidão se ajunte; porque terão ouvido que já és vindo.
23 Haz por tanto esto que te decimos: Hay entre nosotros cuatro hombres que están obligados por un voto.
23 Faze, pois, isto que te dizemos: temos quatro varões que fizeram voto.
24 Tómalos y purifícate con ellos, y págales los gastos para que se hagan rasurar la cabeza; entonces sabrán todos que no hay nada de las cosas que han oído sobre ti, sino que tú también andas en la observancia de la Ley.
24 Toma estes contigo, e santifica-te com eles, e faze por eles os gastos para que rapem a cabeça, e todos ficarão sabendo que nada há daquilo de que foram informados acerca de ti, mas que também tu mesmo andas guardando a lei.
25 Mas en cuanto a los gentiles que han abrazado la fe, nosotros ya hemos mandado una epístola, determinando que se abstengan de las carnes sacrificadas a los ídolos, de la sangre, de lo ahogado y de la fornicación”.
25 Todavia, quanto aos que creem dos gentios, já nós havemos escrito e achado por bem que nada disto observem; mas que só se guardem do que se sacrifica aos ídolos, e do sangue, e do sufocado, e da prostituição.
26 Entonces Pablo, tomando a los hombres, se purificó con ellos al día siguiente y entró en el Templo, anunciando el vencimiento de los días de la purificación, hasta que se ofreciese por cada uno de ellos la ofrenda.
26 Então, Paulo, tomando consigo aqueles varões, entrou, no dia seguinte, no templo, já santificado com eles, anunciando serem já cumpridos os dias da purificação; e ficou ali até se oferecer em favor de cada um deles a oferta.
27 Estando para cumplirse los siete días, lo vieron los judíos de Asia en el Templo, y alborotando todo el pueblo le echaron mano,
27 Quando os sete dias estavam quase a terminar, os judeus da Ásia, vendo-o no templo, alvoroçaram todo o povo e lançaram mão dele,
28 gritando: “¡Varones de Israel, ayudadnos! Este es el hombre que por todas partes enseña a todos contra el pueblo, y contra la Ley, y contra este lugar; y además de esto, ha introducido a griegos en el Templo, y ha profanado este lugar santo”,
28 clamando: Varões israelitas, acudi! Este é o homem que por todas as partes ensina a todos, contra o povo, e contra a lei, e contra este lugar; e, demais disto, introduziu também no templo os gregos e profanou este santo lugar.
29 Porque habían visto anteriormente con él en la ciudad a Trófimo, efesio, y se imaginaban que Pablo le había introducido en el Templo.
29 Porque tinham visto com ele na cidade a Trófimo, de Éfeso, o qual pensavam que Paulo introduzira no templo.
30 Conmoviose, pues, toda la ciudad, y se alborotó el pueblo; después prendieron a Pablo y lo arrastraron fuera del Templo, cuyas puertas en seguida fueron cerradas.
30 E alvoroçou-se toda a cidade, e houve grande concurso de povo; e, pegando de Paulo, o arrastaram para fora do templo, e logo as portas se fecharam.
31 Cuando ya trataban de matarle, llegó aviso al tribuno de la cohorte, de que toda Jerusalén estaba revuelta.
31 E, procurando eles matá-lo, chegou ao tribuno da coorte o aviso de que Jerusalém estava toda em confusão.
32 Este, tomando al instante soldados y centuriones, bajó corriendo hacia ellos. En cuanto vieron al tribuno y a los soldados, cesaron de golpear a Pablo.
32 Este, tomando logo consigo soldados e centuriões, correu para eles. E, quando viram o tribuno e os soldados, cessaram de ferir a Paulo.
33 Entonces acercándose el tribuno, le prendió, mandó que le atasen con dos cadenas, y le preguntó quién era y qué había hecho.
33 Então, aproximando-se o tribuno, o prendeu, e o mandou atar com duas cadeias, e lhe perguntou quem era e o que tinha feito.
34 De entre la turba unos voceaban una cosa, y otros otra, mas no pudiendo él averiguar nada con certeza, a causa del tumulto, mandó conducirlo a la fortaleza.
34 E, na multidão, uns clamavam de uma maneira; outros, de outra; mas, como nada podia saber ao certo por causa do alvoroço, mandou conduzi-lo para a fortaleza.
35 Al llegar (Pablo) a las gradas, los soldados hubieron de llevarlo en peso por la violencia de la turba,
35 E sucedeu que, chegando às escadas, os soldados tiveram de lhe pegar por causa da violência da multidão,
36 porque seguía la multitud del pueblo, gritando: “¡Quítalo!”
36 porque a multidão do povo o seguia, clamando: Mata-o!
37 Estando ya Pablo para ser introducido en la fortaleza, dijo al tribuno: “¿Me es permitido decirte una cosa?” Él contesto: “¿Tú sabes hablar griego?
37 E, quando iam introduzir Paulo na fortaleza, disse Paulo ao tribuno: É-me permitido dizer-te alguma coisa? E ele disse: Sabes o grego?
38 ¿No eres pues aquel egipcio que hace poco hizo un motín y llevó al desierto los cuatro mil hombres de los sicarios?”
38 Não és tu, porventura, aquele egípcio que antes destes dias fez uma sedição e levou ao deserto quatro mil salteadores?
39 A lo cual dijo Pablo: “Yo soy judío, de Tarso en Cilicia, ciudadano de una no ignorada ciudad; te ruego me permitas hablar al pueblo”.
39 Mas Paulo lhe disse: Na verdade, eu sou um homem judeu, cidadão de Tarso, cidade não pouco célebre na Cilícia; rogo-te, porém, que me permitas falar ao povo.
40 Permitiéndoselo él, Pablo, puesto de pie en las gradas, hizo señal con la mano al pueblo; y cuando se hizo un gran silencio, les dirigió la palabra en hebreo, diciendo:
40 E, havendo-lho permitido, Paulo, pondo-se em pé nas escadas, fez sinal com a mão ao povo; e, feito grande silêncio, falou-lhes em língua hebraica, dizendo:

Ler em outra tradução

Comparar com outra

Estude este capítulo no WhatsApp

Peça à IA da Bíblia Fala para explicar Atos 21, comparar traduções ou montar um estudo — tudo direto pelo WhatsApp.